Miércoles, 17:30 de la tarde
Nerea
Salgo del colegio y veo a Kian esperándome en la puerta. Corro hacia él y lo abrazo.
- ¡No sabía que ibas a venir!- digo ilusionada.
- ¡Pues aquí estoy!- dice sonriendo- ¿Quieres que te acompañe a tu casa?.
- Vale, si no es molestia...
Él me coge de la mano y todo el mundo nos mira. Judith, Vanessa y Lucía me miran sonriendo y a él también. "Es mío y es solo para mí" pienso.
- ¿Esas son tus amigas?- dice mirandolas.
- Sí, claro- digo.
Él me lleva de la mano hacia ellas y yo me resisto, pero él es mas fuerte y nos ponemos enfrente de ellas.
- Ella, es mía. Así, que si le hacéis daño alguno de vosotros...-dice casi gritando.
- ¡Kian! No pasa nada, son mis mejores amigas- digo sonriendole.
Los profesores nos miran y yo me muero de la vergüenza. Me tapo la cara con las manos y Kian entiende que nos tenemos que ir.
Kian me agarra de la mano y me lleva a la otra acera.
-¿No te ha gustado?- dice sonriendo.
- Si... Has sido muy dulce- digo y le beso en la frente.
- Tú siempre eres dulce, me tocaba serlo a mi ¿No?- dice y nos reímos
Llegamos a mi casa y veo que mis padres me han dejado una nota de que volverán mañana. Se fueron de vacaciones a Australia y he tenido que vivir sola con mi perro.
-¿ Quieres quedarte?- pregunto.
- Vale, si- dice.
- ¿Que te apetecería hacer?
- Cualquier cosa, con la cual sea contigo- dice y me mira a los ojos.
- Para ya, me estas poniendo roja otra vez- digo bromeando.
Vamos a mi habitación y nos ponemos la tele. Nos tumbamos uno al lado de otro y Kian me pasa un brazo por la espalda.
-¿ Te apetece quedarte a dormir?- digo.
- Claro que me apetece.Pero antes me tengo que duchar, ¿No?
- Mm... Claro, ven, te enseñare la ducha.
- Pero...¿ No quieres ducharte conmigo?- dice poniendo cara triste.
- No se... Si quieres nos duchamos, pero seria muy precipitado.
Se abalanza hacia mí y me besa. Esta vez nuestras lenguas se tocan y siento un ardor fuerte en mi estomago que no me permite pensar. Pero luego nos apartamos.
- ¿Te ha gustado?- dice Kian con una sonrisa pícara.
- Sí...- digo casi gimiendo pero él no se entera.
- ¿Ahora te parece igual de precipitado?
Digo que no con la cabeza. Nos dirijimos al lavabo, saco dos toallas.
- Dejate, la ropa interior, si quieres- dice él.
- Tu también- digo y sonríe.
***
¡Kian, sobreprotector!
¡Hasta el capítulo que viene!- Lucy
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Destino
JugendliteraturVanessa, Nerea, Judith y Lucía son mejores amigas. Vivirán aventuras ellas juntas pero también se encontraran con problemas... ¿Los chicos? Su mayor problema. Hasta que todo lo que les sucede tiene un destino... ¿Se enfrentarán a su destino o se ren...
