Capítulo 2

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Narra Jasper

No pude contenerme. En cuanto mi familia me perdió de vista corrí por todo el pueblo solo para encontrarlo. En cuanto olí su aroma toqué la puerta... Estaba desesperado pero por alguna razón sentí la necesidad de hacerlo. Tal vez mi lado caballeroso sigue presente después de tantos siglos.

En cuanto abrió la puerta fui embriagado por su delicioso aroma. Lo abracé con fuerza y olí con avidez. Sentí que volvía a vivir a su lado. Mi corazón se movía y un pequeño cosquilleo antes muerto volvía en cuanto fui acariciado por sus cálidas y suaves manos.

No me interesó nada más: el secreto, el hambre... Todo había desaparecido para mí con tal de estar a su lado.

-Te encontré. (Es lo único que pude susurrar contra su cuello. Fue maravilloso el sentimiento de su sangre fluyendo en este. No sentía la necesidad de morderlo... Y eso lo mejoraba. Jamás lo lastimaría)

-Harry: Aquí estoy. (Su voz, su melódica voz contra mi oído hizo que escalofríos recorrieran mi cuerpo)

Tanta fue mi emoción que lo levanté y empecé a darle vueltas en mis brazos. Sus risas eran hermosas y sus ojos esmeraldas brillaban como si fueran estrellas. Recién en ese momento me di cuenta de que la puerta seguía abierta. Sin apartarme de su lado la cerré y corrí con él en mis brazos a su sofá.

No podía mentirle. Debía decirle la verdad. No me lo perdonaría de hacerlo. Solo el pensamiento de engañarle hace que mi interior se apriete y quiera quemarme con el fuego.

-Harry: ¡¡¡Eres rápido!!! (Rió y me miró con detenimiento) Muy rápido.

Empecé a ponerme nervioso viéndolo directamente a sus ojos. No sabía si quería que él lo descubriera por sí mismo o jugar con él.

-Sí... Todos de mi tipo lo somos... Somos diferentes a los humanos.

Sus ojos brillaron y se volvieron pensativos. Si tuviera latido ahora estaría alocado. Solo pude guiarme por sus sentimientos.

Duda, emoción y sorpresa... Y para mi sorpresa sentí anhelo entre estos. Era pequeño pero poco a poco fue creciendo contagiándome de este.

-Harry: ¿Eres un vampiro? (Sus ojos en vez de lucir aterrados brillaban con ilusión y anhelo, congelándome por unos segundos. De todo tipo de reacción... Esta no me la esperaba)

-Sí, soy un vampiro. (Rió emocionado y me dio un pequeño beso en la frente congelándome y, si aún estuviera vivo, sonrojándome) Pero uno especial. (Me miró con confusión) Tengo un poder. Soy empático... Puedo sentir los sentimientos de los demás y hacer sentir sentimientos a alguien. (Sus ojos se oscurecieron en sospecha) Obviamente no usaría este poder en ti... No sin tu permiso.

-Harry: ... Te creo. (Lo miré sorprendido. Esperaba su duda, miedo, desconcierto... Pero recibí alivio, paz, seguridad y alegría) Gracias, Lady Magic. Estaba casi seguro de que no escuchaste mis súplicas. (Lo oí murmurar suavemente)

-¿Lady Magic? (Me sonrió entre avergonzado y emocionado. Noté cómo en una de sus manos poseía un raro palo)

Me miró emocionado y lo hizo girar silenciosamente. Momentos después noté cómo uno de los estantes se abría mostrando algo irreal... Suplementos de limpieza se movían solos por el otro lado. Luego con otro movimiento mi "pareja" atrajo a sus manos un raro caramelo rojo.

-Harry: Prueba.

-¿Cómo...? Los vampiros no comen cosas humanas. Nosotros—

-Harry: Sí, sí, se alimentan de sangre, lo sé... Esta es mi propia receta... Te encantará. (Lo miré con duda... Al final acepté) ¿Y?

Era mejor de lo que esperaba. Tenía un sabor parecido a la sangre, hasta la viscosidad era idéntica... Lo único diferente era ese toque picante y dulce al final.

-¿Qué es esto? Por cierto es delicioso... ¿Y cómo... hiciste eso?

-Harry: Magia. (Respondió simplemente mientras con otro movimiento ocultaba de nuevo la habitación con el mueble) Al igual que existen vampiros, hombres lobo y cambiaformas, los magos y brujas existen... O existían... Actualmente soy el único por lo que sé...

Lo miré perplejo pero me alegré de que mi "pareja" no fuera un humano común y corriente... Aún así lo hubiera amado, pero algo me dice que su sangre hubiera sido muy tentadora.

-¿Y... cómo es? ¿Es como dicen las películas que lo resuelven todo con la magia o... tienes limitaciones y debes realizar sacrificios? (Pregunté genuinamente curioso mientras aún acariciaba su cabello y espalda. Estaba dispuesto a cazar más animales si mi pareja los necesitaba para algún ritual o algo por el estilo)

-Harry: No... Es muy diferente a eso. Viene de mí mismo así que no necesito rituales ni nada de eso para usarla... Solo encantamientos y movimientos. (Dijo mientras volvía a realizar un movimiento y de su varita salió un chorro de agua que realizó un perfecto arco para llegar a una maceta) Aunque con la práctica ya no se necesita ningún encantamiento.

-¿Y... tu tiempo de vida? (Una pregunta crucial para mí... Lo quería tener para el resto de mi eternidad, y aunque adoro sentir sus latidos contra mi piel, me destrozaría verlo envejecer y extinguir su vida frente a mí)

-Harry: Por lo que sé... La mayoría de los magos pueden vivir hasta 200 años, algunos hasta 300... (La tristeza inundó mi cuerpo. Era demasiado bueno para ser real... Lo supuse) Pero... Al parecer soy una excepción. La muerte no puede tocarme, ni la edad... Solo puedo morir por el fuego infernal.

La alegría me volvió a inundar... Lo abracé con más fuerza. Al apretarlo por fin me di cuenta de que esos músculos no solo eran flexibles... Sino también fuertes. No tanto como la piel de un vampiro, pero lo suficiente para estar ileso si me pierdo entre sus hermosas caderas.

-Harry: No necesito leer tu mente para saber lo que piensas. Ja ja ja ja. Primero conózcanos correctamente... Luego sigamos, pero te voy avisando. (Sus hermosos ojos brillaron como fuego ardiente. Deseé poder arder en ellos si eso conllevaba a ser el único para ellos) Eres mío... Nunca te dejaré escapar.

-Bien por mí.

Esto va a ser emocionante.

Bueno gente hasta aquí el capítulo de hoy, espero les haya gustado y sin más que escribir adiosss

Magia y ColmillosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora