Capitulo 6

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Narra Harry

Plan listo. Con una pequeña torta decidí ir hacia la casa Black. Un pequeño escalofrío recorrió mi espalda ante el apellido. Hubiera sido agradable si... hubieran estado relacionados a Sirius, o tal vez mejor que no. Ahora solo tenía un pequeño inconveniente.

-Jasper: (Su novio lo tenía atrapado en un fuerte abrazo) ¡¡¡No!!!

-Amor, debo averiguar qué ocurre y para eso (Traté de zafarme a la fuerza de los brazos de mi novio, siendo inútil, así que me aparecí a sus espaldas) debo conocerlos.

-Jasper: (Con su increíble velocidad volvió a atraparme poco después de mi escape) ¡¡¡No quiero que te juntes con esos apestosos!!! (O vaya, otro secreto. Bien, decidí no indagar por miedo a que el tratado se rompiera. Conocía a mi pareja. A él no le importaba)

-Te prometo que no pasará nada malo. Mi padrino era un Black, y si estos se parecen a él, lo único de lo que debo preocuparme es que me tiñan el cabello, o que vuelva oliendo a perro mojado. (Si las emociones de mi pareja fueran más fuertes juraría haber visto cuando levantó la mirada un gran asombro y duda. Entonces al parecer sí se parecen en algo a Sirius)

-Jasper: Podrían lastimarte. (Siguió en duda)

Luego de unos largos 30 minutos y con unos besos de por medio logré salir de la casa, junto a la promesa de mostrarle un truco mío que le encantaría. Y si es lo que creo, los Quileute también me aceptarán.

Manejé en moto hasta la reserva. Fue curioso el no ver a nadie en los alrededores. Estacioné mi moto y estaba a punto de tocar la puerta de la familia Black, o ese era el plan de no haber sido tirado al suelo cuando la puerta se abrió de golpe y un enorme lobo marrón de casi dos metros de largo me aplastara.

-Creo... que esto entraría en el puesto número cinco de cosas más raras y dolorosas que me... ocurrieron. (Y vaya que era un buen puesto. Lo bueno era que el peso no era mucho y sentía que mis costillas no iban a romperse)

El gran lobo gimió y corrió de vuelta a la casa, para después ocultarse detrás de un señor en silla de ruedas, que me miraba contrariado entre horror y preocupación.

-Auch. Supongo... que eres Jacob. Vaya bienvenida más pesada. (Me levanté lentamente mientras el lobo estaba entre gruñirme y ocultarse lo más que podía del que creo era su padre) Me llamo Harry James Potter-Black. Aunque el último no lo uso a menudo. (Respondí en un intento de calmar al menor mientras cerraba la puerta. No creo que quieran más visitas inesperadas)

-Billy: Soy... Billy Black. No sabía que tenía familia lejana. (Dijo en un intento de calmar las cosas y a su hijo que estaba, por lo que mostraban sus orejas, cola y su voz, a punto de tener un ataque de pánico)

-Somos de la rama más lejana. Mi padrino al igual que Jacob se transformaba, pero él era un perro. Uno grande, pero no tanto. (Eso por fin captó la atención de Jacob. Por fin. Coloqué con suavidad la torta, que por "suerte" seguía entera, en una mesa para mostrar mi truco) Mientras que yo me alejé mucho de los genes.

Con un suave movimiento me transformé en mi forma animaga. Estiré felizmente mi cuerpo. Vaya que extrañaba hacerlo. Los ojos del señor Billy no se apartaron de mi cuerpo. Supongo que esperaba que al igual que él y Jacob sea un lobo, pero no. Era una enorme pantera negra. Estoy realmente orgulloso de ello.

-Jacob: ¡¡¡Eres como yo!!! (Saltó de su escondite para empezar a olerme y verme con detenimiento. Como esperaba era al menos una cabeza más grande que yo) Pero... eres un gato.

-Pantera. Hay una gran diferencia entre pantera y gato. (Le respondí mentalmente. Me senté con cuidado mirando cómo el otro me daba vueltas) ¿Ya viste lo suficiente?

-Jacob: Perdón. Es solo... es solo que nunca pensé en ver a alguien como yo.

Volví a transformarme de vuelta, con mis prendas. Cosa que al parecer conmocionó ligeramente al señor Black.

-Billy: Jacob, no estás solo... Sam y los otros son iguales, y... ¿Cómo es que mantienes tu ropa? (Lado diferente de la familia)

Y así comencé mi amistad con la familia Black, y vaya que a Jasper no le agradaba tener que compartir mi persona. Andaba de forma más mimada a mi alrededor. Los Quileute solo miraban de lejos cuando venían a visitarme, más Jacob.

Un pequeño regaño y listo. Ambos se volvieron casi mejores amigos. También está el hecho que con un encantamiento ninguno de los dos siente el olor del otro, pero en cuanto no se den cuenta me encargaré de que ambos lo soporten.

Jacob adoró mi forma animaga. En cuanto se dio cuenta de cómo me sentía empezó a obligarme a transformarme más seguido. Así que cada tres días dormía en mi forma animaga con mi pareja acariciándome las orejas. Siento que podría volverme adicto a eso.

Además que Sam y los otros me invitaron a salir con ellos a patrullar. Cosa que a veces hago, una vez al mes. Es realmente divertido retarnos entre nosotros y jugar en el bosque con los chicos, a excepción de Sam.

Es un alfa muy serio y le incomoda no poder doblegarme en su manada, pero como no rompo su armonía no actúa.

-Bella: ¡¡¡¿Qué le hiciste a Jacob?!!! ¡¡¡¿Le dijiste lo mío con Edward?!!! ¡¡¡¿Cómo te atreves a decirle sobre la familia Cullen?!!! (Y ahí estaba Bella, justo a mi lado gritando como si ella fuera la única en tener razón)

-Primero, hola buenas noches. Segundo, creo que olvidé decirte que mi apellido lejano y por herencia de mi padrino es Black. (Su cara se volvió incrédula y más enojada. Parecía... celosa) Y por último, yo guardo secretos perfectamente. Una ventaja y desventaja de la magia. Si me obligo a guardar un gran secreto lo hago.

-Bella: Aléjate de ambos. Ellos quieren estar a mi lado, no rondar contigo, sean tu familia o no. Veré la forma de volver a ver a Edward.

Y con esas últimas palabras se fue de forma iracunda. Jas me abrazó más hacia él en un intento de calmarse a sí mismo. Solo negué con la cabeza. Giré y besé sus labios. No hay mejor forma para calmarlo que mimarle un poco.

Una semana después de la "declaración" de Bella, Billy vino a mi casa a conocerme mejor. Al principio no se llevaba bien con Jas pero ahora lo toma como amigo lejano. Vaya que le daría algo a Sam si se enterara.

-Billy: Jacob desde que era cachorro siempre fue muy territorial en sus amistades. No olvidaré nunca cómo cuando era pequeño mordió por accidente a Bella en un intento de marcar su aroma en ella.

Casi escupí mi bebida al oír sus palabras.

-Billy: Lo más sorprendente por lo que me cuenta Sam es que Jacob no tiene aroma. Para su sentido del olfato es como si un fantasma rondara a su alrededor.

Gruñí de frustración. El aroma es muy importante en un lobo para encontrar pareja y más para imprimirse. Si Jacob no recupera su aroma de Bella se verá obligado a rondar siempre a su alrededor.

¿Podría ser ese el magnífico escudo que tiene Bella contra los poderes de Edward? Si es así toda la relación se irá al caño. Es más, posiblemente tenga que ver ese aroma al hecho que su sangre sea tan atractiva a los vampiros.

-Jas: (Lo miré de reojo en la cocina) No necesito leer tu mente para saber lo que piensas. Esto es malo.

Asentí con fuerza mientras Billy miraba entre ambos confundido. Estaba listo para explicarle cuando un muy agitado Jacob entró corriendo en pánico.

-Jacob: ¡¡¡Bella sabe que soy lobo!!! (Miré de reojo cómo detrás de él salían Sam y uno de su manada. Al mirarme no reaccionó pero al notar a Billy y a Jas gruñó y retrocedió. Secreto revelado, y otra vez tiene que ver con Bella)

-No peleas y si no te diste cuenta Sam eres más ciego de lo que imaginaba. (Le gruñí de vuelta. Aún no comprendo cómo los Quileute no pueden controlar su humor luego de la transformación) Iré con ustedes, para ayudarles a no... asustarla.

Dije con pesar. Esa chica está siendo más molesta de lo que esperaba. Tendré que hacer a un lado lo que quería contarle a Billy y la búsqueda de un libro que rompe lazos.

-Vamos.

Bueno gente hasta aquí el capítulo de hoy espero que les haya gustado y sin más que escribir adiosss

Magia y ColmillosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora