Narra Jasper
No me importó mucho la condición de la loca. Decidí enfocarme en mi pareja. Estaba débil por algún motivo, y su magia parecía errática por momentos, haciendo caer cosas o explotarlas sin previo aviso. Por suerte no salía lastimado.
Decidí cuidar a mi amado mientras los demás buscaban información de lo acontecido. Bella terminó de enloquecer y en cuanto los guardias bajaron la guardia drogó a uno de sus enfermeros y lo violó.
Me alegré por Edward de escapar de sus garras. Realmente tenía algo mal esa chica. Nunca olvidaré lo pálido que se puso al enterarse de la noticia. Recuerdo cómo me contó que corrió a los brazos de su esposo y juró sobre todas las cosas que él no tuvo nada que ver.
Por suerte Jake tiene un gran olfato, y lo aceptó, diciendo que la última vez que vio a Bella no portaba el aroma de Edward. Y al parecer una cosa llevó a la otra y no quise que me contara más al respecto. Por suerte.
Lo de los Vulturi sería un problema, pero lo más importante era lo de Harry. ¿Vómitos y mareos? ¿Acaso se enfermó en nuestra luna de miel?... Recordar esas hermosas noches y cómo tomé y marqué cada parte de su hermoso cuerpo es un sueño hecho realidad.
Me volví a enfocar. Limpié cada estantería de su biblioteca en busca de una enfermedad con esa descripción. No había nada. No había nada en sus libros de medicina o de desorden mágico. Ya estaba a punto de rendirme hasta que vi un curioso título:
-Curiosidades de magos muy poderosos. Es lo último que se me ocurre.
Pasé las hojas con rapidez buscando las palabras clave. Al encontrarlas miré el título y me congelé... eso era imposible. Corrí a otro estante y saqué rápidamente otro libro de medicina. Miré fijamente el hechizo... debía intentarlo. Era imposible pero... por lo que me contó mi amor, lo imposible se vuelve posible con él.
Copié el encantamiento y el movimiento que debía hacer en una hoja en blanco. Hasta no estar seguros no le mostraré mi hallazgo. Memorice los efectos y corrí a su lado. Se veía tan hermoso mientras comía unos raros panecillos voladores. Me volví a concentrar y le mostré el hechizo.
-¿Podrías... lanzarte ese hechizo? Lo encontré en uno de tus libros de medicina y... no se me ocurre algo más para saber tu estado. (Dije lo más calmado que pude... debía ser imposible. Era imposible. Me miró de forma juguetona congelándome. ¿Acaso lo sabía?)
-Harry: Que yo recuerde... mi querido esposo. La última vez que me pediste un favor de ese tipo terminé en la cama sin moverme por tres días. (Me "sonrojé" con fuerza al recordar mi travesura. Quién hubiera creído que existía un hechizo que replicaba las sensaciones de un fuerte afrodisiaco? Sacudí mi cabeza para volver a enfocarme)
-Te juro que no se trata de algo como eso. No me gustaría volver a tener otros apéndices de animal. (Un escalofrío recorrió mi cuerpo al recordar cómo estuve siendo torturado con orejas y cola de gato por mis hermanos. Se rió melodicamente mientras miraba el hechizo)
-Harry: Bien. El patrón determina que si es de uso médico, aunque no recuerdo haberlo visto... te haré caso, esposo. (Dijo con cariño antes de besar mis labios. Le tomó unos momentos de práctica y finalmente lo memorizó. Sin dudarlo se colocó el hechizo haciendo que su estómago brillara) Debía hacer eso?
Me congelé...
El brillo era rosado...
El libro decía que rosado...
Mi mente se quedó en blanco.
Narra Harry
-Amor... ¿Qué sucede, Jas? (Miré cómo mi esposo se quedaba congelado en su lugar. Preocupado fui y lo sacudí. Aún no respondía) ¡¡¡Jasper!!!
ESTÁS LEYENDO
Magia y Colmillos
FanfictionEstaba cansado del mundo mágico... de todo, ahora ni siquiera podía estar en el mundo Muggle sin ser reconocido como el chico que termino con un grupo "terrorista" solo. Solo quería irse, y vaya suerte que tuvo al ocurrir un pequeño accidente. Mucha...
