Prologo

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Narra Harry

Estaba decidido. Debía irme... Mis cosas estaban preparadas, tanto mágicas como no mágicas: dinero, pociones, plantas... Todo para una vida de ermitaño. Solo me faltaba algo... Despedirme de mi casi hermana, Luna.

Las lágrimas no faltaron, pero ella lo sabía. Neville lo sabía. Por suerte se tenían el uno al otro.

Ya era tarde. Estaba listo para partir, pero Luna se aferró a mi baúl. Ya estaba por volver a convencerla, pero noté que estaba perdida... Una visión.

Me congelé en mi posición esperando a que volviera en sí. Realmente me alegré de que su don no haya sido usado en la guerra. Hubiera sido una ventaja... Pero eso le hubiera costado toda su vida, y la hubiera puesto en riesgo. Eso era lo único que no quería.

-Luna: Serás feliz, Harry... Muy feliz. Me alegro tanto. (Lloró con fuerza. Sin explicarme nada corrió a la cocina y me entregó un pequeño paquete) Tuve la sensación de que lo necesitarías. No sabía cuándo ni dónde, pero... ahora sí. Sé feliz, querido hermano.

-¿Luna?

-Neville: Oye, Harry ¿Qué te parece esta—? (Mis reflejos de buscador actuaron de inmediato y esquivé un raro líquido que escapó del caldero, pero este cayó en la alfombra que pisaba... Estaba oscuro, parecido a la brea) Eso estuvo cerca.

-De verdad deberían ponerte un alejamiento a todo lo que tenga que ver con pociones. (Ya estaba por retirarme, pero...)

-Luna: Sé feliz... Y cuidado con la caída. (Me sonrió por última vez mi hermana antes de que sintiera una sensación de ingravidez muy familiar... Como cuando iba en picado en mi escoba)

-Neville: ¡¡¡Harry!!! (Miré al suelo... La alfombra se había vuelto un agujero enorme... que al final me tragó) ¡¡¡Ahora sí maté a Harry!!! (Escuché a lo lejos mientras caía. Quise realizar un Arresto Momentum, pero por alguna razón mi magia no reaccionó)

Esperé... Empecé a entrar en pánico. Había sobrevivido tres veces a la muerte solo para morir de caída a la edad de 19 años... Qué ironía.

Miré a mis pies en espera de mi fin. Luego de lo que pareció horas por fin vi el final del "túnel".

Sentí mi magia regresar relajándome profundamente.

-Arresto Momentum... (Susurré)

Caí con suavidad en lo que parecía la mitad de un bosque. Miré con detenimiento mi alrededor... Solo vi un letrero: Forks... Caminé a través de la carretera mientras hacía un Patronus para avisar al gobierno mágico de donde quiera que esté... Pero me sorprendí cuando este no se movió. Empecé a dar nombres al azar... Nada.

Llegué al curioso pueblo. Mientras estaba en el baño de una cafetería expandí el paquete que me entregó Luna.

Documentos... Y una carta. Eran documentos míos. Al parecer tenían toda mi información a excepción de mis estudios mágicos, confundiéndome.

Leí la carta poniéndome nervioso...

Me quedé en shock. Era una carta de Luna diciendo que había llegado a otro mundo... Y que en este lugar no había magia... Sin magos. Lo único que podría encontrar eran seres mágicos: hombres lobo, vampiros, tal vez animagos... Qué extraño, pero fascinante.

Ahora entiendo por qué Luna me dijo que sería feliz... Esta era una nueva vida. Ahora soy... Solo Harry. Lo que deseé toda mi vida.

Ya todos me vieron llegar: 3121 personas. ¿Quién se daría cuenta del cambio?

Saqué el dinero que por suerte al ser mágico se adaptó a este mundo con facilidad. Logré comprar una casa y ya estaba listo para tener mi vida de completa normalidad... Normalidad de un chico "rico"... Que tiene todo... A excepción, al parecer, de mis estudios secundarios... Al parecer me faltó el último año.

Decidí hacer lo que un chico rico normal haría: demostrar parte de su fortuna con su casa y carro. Fue realmente encantador llegar a la preparatoria y obtener una que otra mirada. Puede que antes haya sido incómodo... Pero ahora no me sentía mal... Solo era Harry Potter, el chico nuevo con bastante dinero.

El primer día de clase estuvo normal... Aunque ver a tantos alumnos me trajo recuerdos... Recuerdos de antes de la guerra. Lo hice a un lado y actué con normalidad con todos. Al volver ordené cómodamente todo lo que portaba en mi baúl en la casa.

De verdad adoro los hechizos de expansión. Crear una zona para cuando lleguen muggles fue sencillo ocultar lo mágico: la comida mágica y no mágica, las plantas mágicas, el set completo para pociones... Y pociones, varita, varitas de repuesto, mi set de quidditch... Área de práctica y creación de hechizos... Todo lo que un mago necesita para estar tranquilo por el resto de sus vidas... O en mi caso, la inmortalidad... Realmente debí leer el libro de los tres hermanos. Si lo hubiera hecho no estaría en esta posición.

Fue mala idea devolver las tres reliquias a la muerte. No pensé que hacerse amigo de la muerte te convierte en inmortal...

Terminé de arreglar todo y miré el cielo encantado... El hechizo no fue tan difícil. Era hermoso ver a través del techo, mirar las estrellas y la hermosa luna... Este mundo era un sueño hecho realidad.

Al día siguiente llegué con normalidad a la preparatoria. Ya en el comedor me llegaron esos... horribles recuerdos: llantos, pánico, miedo. Todo vino de golpe mientras comíamos... Levanté con fuerza mis paredes de oclumancia. Debía guardar la compostura en este sitio público.

Noté una mirada fija en mi espalda. Giré con suavidad solo para ser recibido por unos hermosos ojos dorados. Sentí mi corazón latir con fuerza. Miré sus pupilas brillar por un momento. Empecé a notar uno por uno cada rasgo.

Su rostro, su nariz perfilada, su cabello rizado que tentaba a acariciarlo. Todos mis anteriores pensamientos desaparecieron.

Empecé a sentir curiosidad y un flechazo... Sabía que tiraba al otro lado luego del beso de Cho y cuando rechacé a Ginny. Me di cuenta de la verdad, pero no sabía que era tan fuerte hasta que lo conocí.

-¿Cómo se llama? (Le pregunté a uno de mis nuevos amigos)

-Yessika: Ellos... Ja ja, son los Cullen, y ese... (Señaló al chico que nunca apartó sus ojos de mí) Es Jasper.

Bueno gente espero que les haya gustado el capítulo, qué emoción!! Lamento el retraso, ahora sí sin más que escribir adiosss

Magia y ColmillosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora