DÍA 4. AMNESIA

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──Amnesia global.

Shanks tuvo que ocultar sus lágrimas y aceptar el diagnóstico del doctor.

──Al parecer algo sucedió, quizás revivió algo y despertó la enfermedad que es incapaz de recordar a alguien.

──¿Hay tratamiento?── Shanks quiere escuchar una posibilidad.

El doctor niega, no es capaz de mentir, por mucho que reciba dinero.

──No, pero hay posibilidad que algunas veces los recuerde pero no pasará de ahí.

El pelirrojo tiene esperanza, no importa si es mínima. El doctor que se encarga de ver al pelinegro tiene que negar por lo terco que está siendo la pareja de su cliente.

──No quiero sonar drástico pero se quiere autoengañar, si bien su esposo recobrará su conciencia no será del todo, quizás no recuerde a sus hijos o a usted y solo amigos pero será por unos minutos y si tiene suerte horas.

Shanks no puede ser fuerte y solloza, entiende que se quiere mentir pero no es necesario que rompa sus ilusiones.

──En todo caso le recomiendo que lo enamoré como lo hizo en un principio porque lo que se pierde son los recuerdos no los sentimientos.

Akagami lo tendrá en cuenta si es que escuchó y no dejo de maldecirse por dentro.

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──¿Quién eres?── Mihawk pregunta una vez que despierta y no reconoce el lugar.

Shanks sonríe y deja la bandeja en la cómoda, va dónde el pelinegro y pone almohadas detrás de su espaldas.

──No importa quien soy cariño── por un momento tiene el impulso de besar los labios de su esposo.

Mihawk no está satisfecho con la respuesta aún así se deja consentir por el hombre pelirrojo.

──¿Cómo te llamas?── esa pregunta es más dolorosa, Shanks no vuelve a responder esa pregunta ──¿No me dirás?

──No soy bueno cocinando pero me esmere en conseguir un buen café y unas hamburguesas que no podrás resistir.

Trae la bandeja y lo deja en el regazo de pelinegro, por mucho que quiera llorar y abrazar a su marido no lo hace.

──Aun quiero saber tu nombre── insiste el mayor, Shanks no puede decir que no a eso.

──Soy Shanks.

Mihawk se siente más tranquilo y prueba el aperitivo, no puede quejarse, el hombre pelirrojo sabe sus gustos y por algún motivo no tiene miedo de él.

──Gracias, Red.

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──Tu cabello es muy llamativo── Mihawk habla y por un momento Shanks tiene la esperanza de que su esposo lo recuerde ──¿Cómo te llamas?

──Shanks y tú eres Mihawk── corta cualquier otra pregunta del mayor ──Estas listo para comer.

Mihawk parece un niño que parpadea y sonríe a Shanks le duele el doble porque sabe que este no es su Mihawk.

──Supongo que si── el mayor no se mueve y espera a que el extraño este a su lado ──Siento que te conozco.

──Bueno, te conozco desde que era un niño, tiene sentido── sabe que no tiene que decir más.

──Yo no te recuerdo── de puede ver la tristeza en los ojos dorados, Shanks no le puede ser indiferente a su esposo.

──Es porqué eras muy arrogante para tomarme en cuenta Hawky── sonríe, y es tan doloroso mentir.

──Lo siento── Mihawk se disculpa y quiere esconder su rostro entre las almohadas ──Ya no seré tan arrogante.

──No me importa── Shanks no podía pedir que su esposo cambiara por mucho que haya perdido la memoria a largo plazo ──Me gusta como eres.

──Tu también me gustas Red.

Eso es bueno, Akagami no lo dice pero lo piensa en silencio.

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──¡Ya estoy de vuelta!

Shanks grita y tiene el desayuno en la mano pero Mihawk está de pie, fuera de la cama. Vestido como normalmente lo hacía antes de perder la memoria.

──No es necesario que grites Red── el pelinegro termina por abotonar el último de los botones de su camisa Borgoña ──Te escuché desde la otra cuadra.

Los ojos del pelirrojo se agrandan y por un momento quiere dejar caer las cosas que están en su mano por la sorpresa.

Han pasado varios meses desde que trata con un Mihawk diferente por día pero el que tiene en su frente es su esposo.

──¿Mi, tu me recuerdas?── su pregunta es dolorosa y eso llama la atención de Mihawk.

──Porque no debería, eres mi marido, el hombre del cual me enamoré cuando era un adolescente── el mayor sabe que algo anda mal con Shanks una vez que lo abraza sin pedir permiso.

──¡Me alegra!── se siente pleno y no quiere soltar a su esposo ──¡Realmente te extrañe!

──Yo también lo hago Red── Mihawk corresponde la muestra de afecto y deja un beso en la mejilla de su estúpido marido.

──Te amo.

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──¡¿Mihawk?!

Shanks tiene miedo de no encontrar a su esposo, lo busco en todas las habitaciones de arriba y en último momento en el primer piso.

──¡¿Cariño donde estas?!

Solo tal vez el miedo le está ganando sin embargo no dura mucho una vez que se muestra el pelinegro con su pijama azul noche y un mandil.

──¿Paso algo?

Shanks tiene que secar sus lágrimas e ir tras él para sentir que está bien y no se fue.

──No vuelvas a salir de la cama, no quiero que nada te pase.

Dracule no reconoce al extraño, pero hay algo en su memoria que no lo olvida, quizás era la tonalidad de sus cabellos o el aura que respondia.

──Esta bien Red── el promete ──Sere más cuidadoso pero ven, la cena está lista.

El pelirrojo vuelve a tener los ojos tristes, podrá ser que sus miedos de apagaron pero sabe que este no es su esposo.

──¿T-tú no sabes quién soy, verdad?

Es una pregunta dura, Mihawk quiere ser franco y está tan cansado de recibir esa mirada, por más que no recuerde el ama al completo desconocido.

──Eres mi esposo, eres Red, la persona que se preocupa por mi en todo momento.

Shanks suspira y sigue a Mihawk y Mihawk se promete escribir en un cuaderno quien es este hombre para que cada vez que despierte lo pueda recordar y no herirlo más.

──Y red── no sabe su nombre pero cree que es momento de decirlo.

──¿Si?── el responde un poco más feliz

──Te amo a pesar de que a veces olvide tu nombre.

𝘼𝙉𝙂𝙎𝙏𝙍𝙐𝘼𝙍𝙔  |  𝙍𝙀𝘿𝙃𝘼𝙒𝙆  | 𝙊𝙋𝙇𝘼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora