Termino el examen y salgo del aula, voy al campo de fútbol y veo a los chicos en sus prácticas, me siento en una de las tribunas a verlos.
Izan, es el chico que todos quiere, al igual que André.
Izan mide un metro noventa, cabello corto casi al ras de color rubio, de tez clara como la nieve, un abdomen muy bien marcado y esos ojos azules como el mar.
Por otro lado, André es más latino, piel bronceada, la misma altura que Izan, cabello con ondeado natural, cuerpo tonificado y unos ojos de color ámbar.
Sin duda ese par son mis favoritos de esta escuela y no lo digo por su belleza, lo digo por su gracia. Gracioso mata a galán.
—¡Hey! ¡Juliette! —sacudo mi cabeza y regreso a la realidad. Izan— ¿Cómo te fue en el examen?
—Yo sé que me fue bien, pero espero ver los resultados —sonríe y salta el pequeño muro subiendo hasta mí
—Tranqui, peque si entras. Quiere que estás para nuestro último año aquí con nosotros verás que esta escuela no te limita —me despeina y se va corriendo hasta en centro del campo
Mi madre estaba por ponerme en esta escuela, para ella en realidad no le es problema pagar este tipo de escuela, sin embargo, preferí a mí amigos de ese entonces a que venir a un nuevo lugar.
Pero estoy decidida a entrar aquí para mejor mi futuro, estoy a nada de terminar mi penúltimo año y no quiero quedarme de brazos cruzados esperando las oportunidades.
Veo en el campo un chico corriendo, el entrenador le empiezan a gritar, el chico le da la espalda y empezando a correr alrededor del campo
—Juliette, te encontré, pensé que te habías ido —llega Oliver y se sienta a mi lado
—¿Dónde estabas? -me abraza, yo sin entender lo aparto
—Tranqui, solo quería abrazarte por el examen. Estuve jugando un rato
Desvío la mira un poco notando que los chicos empiezan a jugar fútbol.
—Iré hoy al pueblo, tengo que atender algo -regreso a mirar a Olí, toma mi mano y noto cayos en su mano
—¿Y esto? -aparta su mano rápido
—Estuve ayudando al jardinero en casa y la pala me dejo esto
Eso parecer tener un tiempo, miro su oreja y no veo su piercing, hay algo que no cuadra en él.
—Mi piercing me lo quité antes de jugar, no quería que lastimen mi pobre oreja. Como decía tengo que hacer algo hoy en el pueblo, ¿quieres algo de ahí?
—No, gracias —dejo de verlo y veo a los chicos—. Creo que la próxima iré a sus partidos
—Es bueno, ellos te aprecian mucho —tomo mi móvil y tomo una foto de ellos, lo guardo
—Deberías de ir a casa
—Me quedaré un rato más —me mira por un instante —, ¿tengo algo?
—Nada. Te dejo, debo irme, te escribo por la noche —veo como sale de las tribunas.
Llego a casa después de terminar de ver su entrenamiento, al entrar a mi habitación noto a Drago dormido en su cama. Mi perro dóberman.
Oliver se comporta muy extraño, cada que va al pueblo, cada que viene del pueblo lo veo renovado
Sé que eso pasa desde hace años, no me parece tan extraño, pero últimamente se comporta de una manera extraña.
Me doy una ducha, me cambio y me tiro a mi cama, quedándome dormida sin más.
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Zira: Bosque Carmesí
Teen FictionEn Zira, lugar perfecto para todo aquello obsesionado con casos de misterio sin resolver. Todo cambiará una noche de luna llena, las personas en la que Juliette, más confiaba, la traicionaran, con el dolor de la traición, conocerá la identidad del c...