Dos amigas en su último año de universidad. Se encuentran con sus maktubs, descubren que su encuentro con ellos no fue casual.Comenzaron a comprender que todo lo que les ocurría tenía un propósito. Se dieron cuenta de que sus destinos estaban escrit...
Ha pasado un mes desde que empecé a trabajar en la clínica dental, y debo decir que todo está yendo realmente bien, Alhamdulillah. Me siento cada vez más cómoda en mi nuevo entorno laboral y me encanta la sensación de ayudar a los pacientes a cuidar su salud bocal.
Hace unas semanas, Bilal, invitó a Hafsa a cenar y están empezando a conocerse mejor. Me alegra ver a mi amiga tan contenta y emocionada, se les nota que están enamorados.
Aunque el misterioso chico del restaurante no ha vuelto a aparecer en mi vida, su recuerdo sigue en mi mente. A veces me pregunto si nos volveremos a encontrar y qué significaría ese encuentro.
Hace unos días, recibimos la noticia de que la hermana de Hafsa, Asia, se casa. Lo que hace aún más especial esta boda es que se celebra en España.
Estoy emocionada por viajar a España y reunirme otravez con mi familia y para celebrar este momento tan especial en la vida de Asia. Tengo muchas ganas de ver a mis seres queridos y de compartir este día tan importante con ellos. Aunque estoy ocupada con los preparativos para el viaje y la boda, no puedo evitar sentir esa sensación de alegría por lo que está por venir.
Ahora mismo me encontraba en mi habitación con toda la ropa en la cama y tirada por el suelo. Estaba preparando mi maleta.
-Hafiddaaa mete lo necesario, que te conozco y seguro que te llevas ropa que ni te pondrás–dijo hafsa gritando desde el salón.
-Que sii tranquila–contesté ya cansada porque no sabía ni que coger ni dejar.
***
Nos encontramos en el aeropuerto Schiphol de Ámsterdam, Hafsa y yo, estábamos listas para nuestro viaje hacia España.Después de hacer el check-in y entregar nuestras maletas, nos dirigimos hacia el control de seguridad. Sacamos nuestros objetos de valor y los colocamos en las bandejas, pasando luego por los detectores de metales. Una vez superado el control, nos dirigimos hacia la puerta de embarque asignada para nuestro vuelo a España. Mientras esperamos, repasamos nuestros planes para el viaje, emocionadas por la idea de ver a nuestra familia y disfrutar de la boda de Asia.
Finalmente, llega el momento de abordar. Mostramos nuestras tarjetas de embarque al personal de la aerolínea y caminamos por el pasillo que nos lleva al avión. Después de acomodarme, cierro los ojos y respiro profundamente. En este momento de tranquilidad, me encuentro recitando una dua (súplica), de agradecimiento a Allah por este momento y protección durante el viaje.Con estas palabras, siento una sensación de paz y confianza y me dejo llevar por el cansancio y me duermo.
Después de unas cuantas horas, Hafsa me despertó, el avión había aterrizado en el aeropuerto de España.Con un suspiro de alivio, nos levantamos de nuestros asientos. La emoción por reunirnos con nuestra familia después de tanto tiempo nos llenaba el corazon. Nos apresuramos por el pasillo del avión y salimos al área de llegadas. Tras recoger nuestro equipaje, nos disponemos a salir del aeropuerto en busca de un taxi.
***
Al finalizar el trayecto en taxi desde el aeropuerto, Hafsa y yo llegamos a su casa. Al abrir la puerta, nos encontramos con un escenario que nos llenó alegría: ambas familias reunidas en la sala de estar, sonriendo con los ojos llenos de amor.
-Mamá, papá, qué felicidad verlos-exclamé mientras me lanzaba a los brazos de mis padres.
-Hafida, querida, bienvenida, te hemos extrañado tanto!- respondió mi madre con lágrimas de alegría en los ojos, abrazándome con fuerza.
Hafsa también estaba abrazando a sus padres y hermanos.
-¡Qué alegría estar de vuelta en casa!- dijo Hafsa mientras abrazaba a sus familiares.
-¡Hafsa, mi niña, Wahxagxam (te hemos extrañado)- respondió su madre con emoción.
Entre abrazos y palabras de cariño, nos sentiamos completamente en casa. Era un momento que nos recordaba lo importante que es la familia.
Rodeada por mi familia, comencé a contarles sobre mi vida en Holanda, compartiendo anécdotas y recuerdos de las últimas semanas. Hablamos sobre mi trabajo en la clínica dental, y de mis experiencias en la ciudad.
Hafsa también compartió sus propias historias, sus días en el hospital. Entre risas y conversaciones, me di cuenta de cuánto había extrañado estos momentos en familia.
Después de un rato, mi madre entró en el salón con una bandeja de dulces marroquíes y atag (te marroquí). Todos nos servimos y continuamos compartiendo risas y recuerdos mientras disfrutábamos de aquellas delicias
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Hasta aquí este capítulo, espero que os guste y lo disfrutéis 💞