Katherine
El sol opaco apenas se atrevía a asomarse entre las densas nubes de los Cárpatos cuando salí del baño, envuelta en una bata de seda escarlata que ocultaba, a duras penas, las marcas que la pasión de Henry había dejado en mi cuerpo. Mi mente era un campo de batalla. Intentaba mantener la compostura, pero el recuerdo de sus manos y su voz seguía reverberando en mis sienes.
Bajé las escaleras hacia la cocina, esperando encontrar el silencio de la madrugada, pero el destino tenía otros planes. Allí, sentados a la mesa con vasos con sangre totalmente fresca.
Mi hermano gemelo se giró hacia mí con esa sonrisa ladeada que compartimos, pero sus ojos, tan hipnóticos y afilados como los míos, me escanearon con una precisión quirúrgica. Gabriela, por su parte, mantenía una calma expectante, aunque la curiosidad brillaba en su mirada.
- Vaya, miren quién ha decidido regresar de entre los muertos.
Soltó Nick, recostándose en su silla.
- Empezaba a pensar que tendríamos que enviar a un equipo de búsqueda...
- No empieces, Nick.
Respondí, caminando hacia la alacena para servirme un poco de vino de sangre añejada de hace 90 años. Necesitaba algo más fuerte que sangre normal.
- No estoy de humor para tus sarcasmos.
- Oh, vamos, Katherine.
Intervino Gabriela con voz suave, inclinándose hacia adelante.
- Estuviste fuera toda la noche. Tu rastro ha cambiado; ya no hueles a furia contenida, hueles a...
Se detuvo, buscando la palabra con una sonrisa pícara.
- Paz. Y a mi hermano.
Me senté frente a ellos, suspirando con pesadez. Sabía que no me dejarían en paz hasta obtener detalles.
- Fue... intenso.
Admití, mirando el fondo de mi copa.
- Hablamos. Discutimos. Y luego dejamos de hacer ambas cosas.
Nick soltó una carcajada seca, golpeando la mesa.
- Entonces Henry finalmente recuperó sus agallas. Me alegra saber que no lo castraste en cuanto lo viste. Pero ahora, hablando en serio, hermana... ¿qué sigue? No puedes simplemente tener una noche de pasión con el hombre que el clan considera un traidor y pretender que hoy es un lunes cualquiera.
- Ese es el problema.
Dije, sintiendo cómo la ansiedad volvía a subir por mi garganta.
- Me pidió que fuera su novia. Me pidió volver a ser una pareja ante el mundo. Y le dije que sí.
El silencio que siguió fue denso. Nick dejó de sonreír y Gabriela tomó aire, procesando la magnitud de la noticia.
- Katherine, eso es un movimiento peligroso.
Dijo Nick, su voz ahora cargada de una seriedad protectora.
- Papá todavía tiene el nombre de Henry en su lista negra. Si se entera de que estás "oficializando" las cosas con él, Hunedoara se convertirá en un campo de tiro. Y no hablemos de los niños. ¿Has pensado en cómo se lo vas a decir a Edward y Darcy?
- No lo he hecho.
Confesé, bajando la voz.
- No sé lo que voy hacer, no puedo llegar y decirles: "Hola, niños, el hombre que me dejó morir es ahora mi novio otra vez", me odiarán. Y con razón.
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Clan Dracul: Lazos sangrientos - Libro 2
FanficEl amor prohibido de Katherine Dracul y del nuevo vampiro impuro Henry Socarras se vio envuelto en una traición brutal, dejando a la hija menor de Drácula en las puertas de la muerte. Ahora, la guerrera Dracul yace en coma en Transilvania. Superar e...
