Mori veia con mucho detenimiento su cuenta bancaria y unas fotografías. Sonrió al ver que sus planes estaban saliendo bien.
Salió de su habitación y camino a la sala de estar hasta que un dulce olor le llamo la atención —¿Debo estar impresionado? —Mori enarco una caja mientras contemplaba a Fukuzawa que cocinaba unos hotcakes y los acomodada en una torre.
—He estado practicando —Fukuzawa sonrió
Mori se acercó hasta el y lo beso, Fukuzawa llevo una mano al vientre del pelinegro —Necesito hacerlo bien.
—Aún es pronto, solo llevo tres semanas
—Pero hay que preparar todo —Fukuzawa continuó abranzado.
Mori se giró entre los brazos —¿Porqué no mejor aprovechamos bien nuestro día libre?
—¿Qué tienes en mente? —Fukuzawa beso las puntas de las orejas del pelinegro.
—No es lo que estas pensando —Mori se sonrojo —Me acaban de enviar fotografías del edificio, ¿vamos a verlo ?
Fukuzawa sonrió —Claro
Ambos salieron del departamento adquirido con sus sueldos, un vehículo estacionado a unos cuantos metros los aguardaba.
—No necesitas ser tan cuidadoso —dijo Mori tras ver como Fukuzawa le colocaba el cinturón de seguridad como si se tratará de un valioso cristal.
Fukuzawa le dio un beso corto y rápido —Necesito cuidar bien de ti.
Mori suspiro y dejo que el Alfa lo sobreprotegiera. El automóvil guiado por el gps se movió entre las calles, mientras Mori se perdía en sus pensamientos, no hace mucho tiempo había tenido un sueño donde muchos cachorros de lobo lo perseguían, pequeños, redondos y tiernos cachorros con su lengua de fuera, ¿sueño o pesadilla?, nunca lo dejaron tranquilo y siempre querían jugar. Esa mañana despertó como si hubiera corrido un maratón pero aquel sueño quizás era una manifestación de su yo inconsciente que buscaba tener cachorros... hasta que más tarde se hizo una prueba de embarazo y dio positivo.
—¿En qué piensas? —pregunto Fukuzawa sacando a Mori de sus pensamientos
—Me preguntaba como será nuestro cachorro —dijo Mori con una sutil sonrisa
—Inteligente como tú y habilidoso como yo —Fukuzawa dijo como si fuera lo más obvio del mundo
—¿Eh? —Mori se rió —Es raro escucharte hablar asi, estas muy emocionado por ser padre.
—Por supuesto —Fukuzawa sonrió y estaciono el vehículo frente a su destino.
Frente a ellos se encontraba un edificio de 2 pisos de alto y amplio.
—Con el sueldo militar es lo que pude conseguir —hablo Mori observando el fruto de sus esfuerzos
—Sabes que cuentas con mi salario para invertir —Fukuzawa enarco la ceja.
—Lo sé, pero quiero que esto sea la base de todo, es una clínica estándar después puedo abrir más y quizás hasta un hospital.
—¿Fue tu plan desde un inicio?
—Sabes que como omega me restringen mucho, el unirme a los militares me dio las posibilidades de crear esto. —tomo la mano de Fukuzawa —Fuiste un extra que no estaba en mis planes
Fukuzawa estrecho la mano con un poco más de fuerza
—¿Entramos?
