Esa mañana Mat y yo nos la pasamos hablando tonterías, era bastante agradable conocerlo un poquito más y saber cómo estaba luego de tantos años. Y aunque cambió bastante, en el fondo seguía siendo mi lobito. Tal y como cuando éramos cachorros, Mat me hacía reír un poco con su forma de hablar, su mera presencia me hacía sentir un poco más feliz. Yo me perdía ocasionalmente en su mirada y cuando eso me pasaba, Mat se acercaba a mí y me daba un pequeño beso en la mejilla, era como si supiera que yo quería darle uno a él.
Mat parecía prestar especial atención a las cosas que le contaba sobre mi vida y aunque no me gusta recordar los malos tratos que me daban los demás, me sentía seguro y comodo diciéndole a mi lobito todo aquello que me afectaba. Lo único que no me acababa de gustar del todo era la cara de culpa que tenía cuando le mencioné por accidente el hecho de que a pesar de todo continúe buscándolo hasta el día de hoy y simplemente lo abracé para consolarlo. Aunque siendo Mat terminó dándome un beso otra vez, realmente era muy bonito y romántico estar con él.
El tiempo no parecía pasar mientras estábamos juntos, o eso pensé hasta que más o menos dieron las 10:00.AM.
-Mat..... -Dije con algo de vergüenza.
-Si, ¿Que pasa, gordinflón?
-No, es que me da un poco de vergüenza pedirte esto pero, podrías abrir una ventana, comienzo a tener algo de calor.
Mat se levantó y abrió una ventana dejando entrar un poco de aire fresco, para mí fue bastante agradable sentir la brisa de media mañana luego de estar encerrado en el cuarto de Mat durante tanto rato.
-Oh. Lo siento mi cuarto se comienza a calentar luego de las 10:00 AM, pero ya estoy acostumbrado así que de vez en cuando lo ignoro.
-¿Como puedes acostumbrarte a este calor? -Dije preocupado
- Viví toda mi vida con una temperatura relativamente alta, es normal que lo tolere.
Mat parecía estar algo consternado por no haberse dado cuenta antes de mi incomodidad, así que me levanté de donde estaba sentado, fui a la ventana y le di un gran abrazo.
-No te preocupes lobito, puedo tolerar el calor, lo que no puedo tolerar es que mires así.
Mat sonrió al escucharme decir eso. De verdad parecía un cachorrito al hacerlo, tan lindo e inocente. Mat me colocó la pata en la espalda y luego miramos por su ventana. El sol me deslumbró por un segundo pero sin duda era una vista hermosa. La ciudad de Mat tenía muchos más árboles que en donde yo vivía por lo que las casas estaban más separadas de lo normal y el aire era un poco más puro. Me quedé admirado la vista por tanto rato que Mat se empezó a preocupar.
-Gordinflón, ¿Estás bien?
-Sí, es que tú ciudad es más bonita que la mía, sin tantos edificios ni coches... Es menos agobiante.
-¿Te gusta la vista?
-No es tan bonita como tú, lobito pero, si me gusta la vista desde tu ventana.
-Basta me sonrrojas, gordinflón. -dijo Mat rntre risas.- Pero si te gusta la vista.
Mat me tomó de las patas.
-¿Te gustaría salir un rato y conocer mi ciudad?
-Espera, ¿Me estás invitando a una cita?
-¡No...! quiero decir, sí...quiero decir, ya no sé. -Se puso muy nervioso y miró a otro lado.
-Estaría encantado de tener una cita contigo.
Mat miró al suelo un instante y luego respondió con un gran "si". Yo estaba muy contento por eso, de verdad quería conocer el lugar donde Mat creció y aun más tener esa cita con él.
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Mat Y Yo.
WerewolfUn panda solitario que siempre pensó que todo el mundo sería cruel con él. Un día conoce a un pequeño lobo de su edad que le ofreció una pata y lo trató como un amigo. Sin embargo ninguno de los dos pasaría mucho tiempo con el otro ya que el mundo c...