Capitulo 13: El despertar del angel negro

3.1K 268 11
                                        

Narradora

Habían pasado ya tres años desde que (tn) llegó al Reino Celeste, siendo para aquella princesa una experiencia algo agridulce, recibía total atención por parte de las Diosas que cuidaban de ella pero también había quienes la detestan por recibir tal privilegio

La diferencia de trato que recibía a las demás aprendices era evidente, ya que era la única que contaba con una habitación privada, con un mentor exclusivamente para guiarla e incluso era una de las pocas diosas en tener cierta cercania con la Deidad Suprema y solía parar tiempo con ella de vez en cuando

—¿Sigues pensando en cómo será tu pelea con esa oponente?— Cuestionaba Mael con demasiada tranquilidad

A diferencia de otras veces, hoy habria una excepción en su entrenamiento, por lo que Mael le habia comentado, tendría un enfrentamiento con una aprendiz llamada Atlanta, que, para su buena suerte, había sido muy odiada por aquella aprendiz desde que llegó a este lugar

—¿Es muy necesario esto?–Cuestionó con inconformidad (tn)

—Si, no fue muy de mi agrado tal petición por la manera tan sádica en que pelea esa Diosa pero confío en que lograrás vencerla, no por algo eres hija de Elizabeth y Meliodas—Expresesaba Mael mientras terminaba de tomar su café

Estoy segura que lograrás ganarle—Decía Matilde mientras arreglaba unos pequeños detalles al atuendo de (tn)

(tn) realmente se sentía muy nerviosa, sabia perfectamente que aquella Diosa era algo sádica y eso le causaba algo de miedo, ya que, en una ocasión había llegado a observar una de sus peleas donde fue capaz hasta de desprender las extremidades de su contraincante con el que luchó

"En momentos como estos desearía haber tenido los poderes demoníacos de mi padre" pensaba (tn)


Desafortunadamente ella no corrió con la misma suerte que Tristán, su hermano gemelo si había logrado despertar ambos poderes heredados de sus padres, en cambio (tn), sólo pudo despertar sus poder de diosa y por más que se esforzaba en adquirir el don demoníaco de Meliodas, siempre parecía ser algo imposible de lograr, eso sin mencionar el problema que tenía con su don del "oraculo negro"

Tratando de hacer a un lado aquellos pensamientos pesimistas que invadían su mente; (tn) desvió su mirada hacía aquella fotografía que ahora se encontraba en una esquina de su tocador, recordando con nostalgia a su familia

—Los extrañas mucho ¿Verdad niña?— Cuestionó Mael tras observarla

—Si, demasiado, especialmente a Lance— Respondió con un tono nostálgico— A veces me pregunto si él se encuentra bien o al menos ya hay rastro alguno sobre su paradero—Murmuró esto último con tristeza

No era ningún secreto dicho problema, ya que al poco tiempo de que (tn) llegó al Reino Celeste, comenzaron a expandirse diversos rumores sobre la desaparición de Lancelot y su maestra Jerico donde todo Britania se unió a su búsqueda pero esta había sido en vano, desde entonces no se había vuelto a saber de ellos

—Algo me dice que él aparecerá pronto, sólo ten fe— Respondió Mael

—Eso espero...— Respondió (tn)

—Creo que llegó la hora mi niña, no hay nada más que pueda hacer por esta hermosa señorita Diosa— Explicaba Matilde mientras le daba un gran abrazo como consuelo

Precedieron a abandonar la habitación de (tn) para dirigirse hacia la explanada donde se enfrentaría con aquella Diosa; durante su breve trayecto, la ojiazul no dejaba de sentir tal miedo
Otro temor que ella sentía era el decepcionar a su Deidad Suprema, ya que ella confiaba plenamente en su potencial y en sus capacidades, puesto que durante estos años, (tn) había recibido cientos de entrenamientos complicados en los cuales tuvo que aprender a explotar su poder como Diosa usando diversas técnicas, incluyendo aquellas que desconocia de su existencia

—Trata de esquivar cualquier golpe de ella, si te lastima, no te asustes que yo estaré ahí ¿Entendido?— Expresaba mientras caminaban hacia la explanada

—Si Mael...—Respondió

Al llegar a aquel lugar donde se llevaría a cabo dicha pelea, se pudo notar la presencia de algunas Diosas de otros rangos estaban presentes ahí incluyendo la Diosa Suprema y tras unos cuantos minutos de espera, el combate por fin se llevó a cabo

(tn)

Perdí la noción del tiempo en esta pelea, por mas que intetaba atacar era como si no hiciera nada, era la primera vez que me colocaban a alguien más fuerte que yo y eso me frustraba

—¿Qué pasa princesa? Creí que serias más fuerte pero veo que eres muy poca cosa para ser hija de los grandes reyes de Liones— Expresó entre burla Atlanta al ver como me derribe con semejante ataque suyo

No respondí a su comentario, sólo intente levantarme y seguir lanzando mis ataques pero no eran de gran efecto, esto me molestanba mucho, afortunadamente mis alas eran de gran ayuda para esquivar tales ataques

—Jajaja deberías de dejar este lugar, veo que te queda muy grande esto— Expresó nuevamente

Había llegado a un limite ante estos comentarios, así que intente lanzar el poder más peligroso que tenia

—Ráfaga de luz cortante— Susurré mientras lanzaba tal ráfaga que cree con mis manos

Este ataque logró herirla un poco, cosa que hizo enojarla bastante, pude observar como se pudo poner de pie y creaba una especie de lanzas con sus manos, lo que más me aterró fue la malvada sonrisa que formaba en su rostro

A mis espaldas, oía a Mael gritarme, parecía decir que me alejara de ella pero fue demasiado tarde, sin darme cuenta había recibido un gran ataque con aquellas lanzas que hicieron que cayera al suelo

El dolor era insoportable, estaba tirada bocabajo en el suelo observando que ambos brazos míos fueron arrancados de mi y mutilados con mucha sangre derramándose, los presentes gritaban con preocupación pero no lograba entenderles, solo podría oír a Mael exigir que esto terminará

Sentía mucho miedo y mis fuerzas eran nulas hasta el punto de cerrar mis ojos pero algo extraño sucedió, mi cuerpo comenzó a sentirse caliente, como si algo dentro de mí ardiera, esto me hizo abrir mis ojos y la sorpresa fue aun mayor, definítivamente esta magia no era de las Diosas

Mis brazos habían regresado a la normalidad pero sobre mi cuerpo se comenzó a emanar una especie de luz oscura que me parecia muy familiar, mi corazón latía con fuerza, las miradas hacía mi eran algo extrañas y Atlanta comenzó a alejarse lentamente abandonando la explanada

Al voltear, observe que mis alas habían tomado un color distinto, ya no eran blancas, ahora tenían un color negro profundo

—¿Que--e sucede?– Cuestioné confundida

—¡EL ANGEL NEGRO HA DESPERTADO!— Exclamó Mael con orgullo mientras se arrodillaba como símbolo de respeto, acción que después los demás hicieron de igual manera, incluyendo mi Deidad Suprema

No lograba entender lo que sucedía en ese momento, pero lo que sí me quedaba claro era que....

...por fin había despertado el poder demoníaco de mi padre.

Siempre fuiste tú Donde viven las historias. Descúbrelo ahora