Después de aquel primer encuentro en el parque, Elena y Lucas no pudieron dejar de pensar el uno en el otro. Decidieron quedar para tomar un café y seguir conociéndose.
La cita fue un éxito. Hablaron durante horas, compartiendo risas y confidencias. Ambos sentían que habían encontrado a alguien especial, alguien con quien querían compartir más momentos.
De repente, Lucas se inclinó hacia Elena y le dio un tierno beso en los labios. Fue como si el mundo se detuviera por un momento, y ambos se vieron reflejados en los ojos del otro.