Miedo

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La escuela nos mantenía ocupados, ella estudiaba en una escuela diferente a la mia, así que era imposible verla tan seguido, Pero cuando tomaba mi teléfono y mandaba aquel mensaje "¿estás libre hoy?" Inmediatamente respondía con un "si" me emocionaba porque podría estar con ella, recuerdo que lo hablamos y a pesar de no gustarle salir se esforzó así que en aquella pequeña cita la lleve a caminar al parque.

-¿Te gustaría un helado?-pregunte mientras la tomaba de la mano.

-Si-respondió con una sonrisa.

Ella acepto, de igual forma tuve miedo, porque lo dijo rápido y no lo pensó mucho, tenía miedo de que se estuviera guardando para ese helado, no quice preguntar algo como "¿Comiste hoy?" No quería incomodar o arruinar el momento, solo suspiré y compré ambos helados, mientras comíamos, caminamos y platicamos.

Aki empezaba a tener más energía y por supuesto cuando la conocí hasta ahora era obvio que estaba mejor, claro, yo no le diría algo como "te ves mejorcita" puesto que no queremos crear pensamientos negativos, así es, me estuve informando sobre el tema y si quería ayudarla debería saber primero como sobre llevarlo. Puesto que igual era difícil, también complicado, Pero con la ayuda de la psicóloga escolar fui mejorando, entonces también aprendí muchas cosas, yo no podía salvarla, ni ser su superhéroe, pero si podía ser un apoyo.

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Septiembre del 2023

Habían pasado unos meses en los que no pude estar con ella, las citas con su psicóloga la mantenían ocupaba y cuando por fin pude verla Aki se veía más delgada a como la recordaba, todo aquel peso que había subido lo había bajado nuevamente, mi mirada se suavizó, sentí tristeza y al mismo tiempo otras emociones, Pero no estaba enojado, tome sus manos, estaban un poco fría la mire y entonces hable.

-¿Que paso?-dije en tono suave.

Also su mirada y en sus ojos se reflejaba el haber entendió mi pregunta, no dijo nada solo sonrió un poco y cambio el tema, ella no quería hablar y está bien no la podía forzar si no quería, me contó sobre las citas con su psicóloga y lo muy lindo que era con ella aún que su nutrióloga era un poquito más seria de igual manera le caía bien, siguió hablando y yo escuché, escuche cada palabra y al verla sentía calidez, su sola precensia me daba paz y tranquilidad.

Por supuesto yo también le conté sobre como me había hido todo este tiempo, sali con unos amigos, estudie para los exámenes y practique voleibol.

-Oh, ya quiero verte jugar-dijo dando un beso en mi mejilla.

-Cuando lo haga dedicaré todos los puntos a ti, ya verás tu novio es el mejor.

Reímos un rato y cuando cayó la tarde tuve que volver a mi casa.

-Jim, gracias por todo-expreso con voz nostálgica.

La abrace por aquellas palabras y entonces me retire. Debo admitir que no me fui del todo tranquilo, después de ver su estado actual, tuve sentimientos encontrados y estaban revueltos, uno de ellos era el miedo, mis pensamientos se dispararon como bombas y empezaron a estallar en mi cabeza, suspiré cansado, <maldición> pensé, sentia tanta impotencia.

• • •

Octubre del 2023

Aki había bajado más de peso, estaba realmente preocupado su mamá me había mencionado que talvez sería ingresada al hospital debido a que no se estaba recuperando y podría ser peligroso, la escuche ella seguro noto mi cara de preocupación.

-¿puedo verla?

-Por supuesto, está en su cuarto dormida, se le a prohibido caminar, así que prefiere dormir a no hacer nada.

Camine a su habitación, al abrir la puerta lo hice con mucho cuidado no quería despertarla, al entrar note que las persianas estaban cerradas, todo estaba oscuro, mire las paredes y ahí estaban sus dibujos, ella realmente ama dibujar, camine alrededor del lugar mirando sus pequeños juguetes y como mantenía ordenado todo, una vez mencionó a un pequeño pájaro entrar por su ventana, dijo que siempre venía a visitarla cada vez que volvía de la escuela, entonces sonreí ante aquel recuerdo y lo muy emocionada que se veía hablando.

Mis ojos se desviaron y ahí estaba ella, acostada en un sueño profundo, seguro estaba exhausta, dormir le debería hacer bien, mi mente bolo y los pensamientos regresaron ¿Por qué recayó? ¿Realmente no entiendo? ¿Por qué ella? ¿Comer es tan difícil? ¡Dios, deja que sea feliz! Entre tantos pensamientos ni siquiera había notado que las lágrimas habían empezado a caer por mi mejilla, <Rayos> me limpie.

Tome asiento cerca de su cama y admire su pequeño rostro, en unos momentos más ella despertó y me vio sorprendida.

–¿Dormiste bien?–pregunte en un tono tranquilo.

–Si, ¿Ya tiene rato que estás aquí?

–No, apenas llegué, ¿Cómo estás? ¿Me extrañaste?–Dije juguetón.

Sonrió un poco ante la segunda pregunta–Estoy bien, claro que si, ya te extrañaba.

–Disculpa, no te he dado el tiempo suficiente–tome sus manos, estás estaban frías, las mire y las acaricie con mis dedos.

–Esta bien, después de todo ambos nos ocupamos y es difícil hacer tiempo, bueno yo por ahora no asistiré a clases así que estaré un poquito más libre...

Su mirada estaba apagada y sus ojitos no tenían aquella constelación, parecía como si todas las estrellas habían desvanecido su luz, suspiré pesado, estaba mal, me sentía mal y mi pecho dolía, quería llorar, Pero no planeaba hacerlo frente a ella.

Entre tantos pensamientos y sentimientos, ella me abrazó, sentí su abrazo demasiado cálido, la rodee con mis brazos y justo en ellos su cuerpo me parecía tan pequeño y frágil, dolía, dolía verla así, cerré mis ojos y pose mi mirada en su hombro.

–Te amo–susurre

–Yo igual

Después de un minuto nos separamos, ella me miró y acaricio mi mejilla mientras me daba un cálida sonrisa..

–Voy a recuperarme, en serio, saldré de esta y cuando eso pase me llevarás por un helado de chocomenta–expreso de manera retadora.

–Lo prometo y no será solo un helado, también comerás una rebanada grande de pastel de chocolate, tal como te gusta.

–Si, si

Mire el reloj y note que ya era un poco tarde, tenía algunos trabajos y debía hacerlos, así que no me quedo más que despedirme.

–Me tengo que ir, Pero mañana iré a visitarte al hospital.

–Bien, voy a estar esperando.

–si

Ella se hacerco y me dió un pequeño abrazo de un seguido beso..

–Listo, vete, vete o no terminarás tus deberes–sonrio.

–Bien, bien, cuídate bonita

ALGUNA PERSONA EN EL MUNDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora