CAPITULO 6

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Sophia

Ha llegado el dichoso fin de semana, ese que esperábamos todos los de último año después de una semana  de clases en la que nos estuvimos organizando en los grupos de las diferentes carreras, habían algunas básicas, otras que no te esperarías ver pero que muchos escogieron, Nicholas y yo estábamos en el área de derecho, una carrera tal vez un poco amenazante para muchos y el sueño de otros o lo que sus padres quieren que hagan.
En mi caso no diría que es alguna de las anteriores, sé que el derecho es una de las carreras que debo estudiar si quiero hacerme cargo de las empresas y bufetes de abogados Monterrey, Las empresas están a cargo de mi padre a pesar de que estudió derecho, mi abuela, si, la misma con la que no hablo desde que me fui a Londres después de lo sucedido en febrero, esa a la que muy posiblemente vea la semana que viene en la gala de inauguración M, M y M (Monterrey, Montgomery y Morgan) entre otras cosas mejor repasemos lo que sucedió esta semana desde que soy novia de Nicholas.
Ayer, sábado estuve con Nicholas en la mañana, fuimos a desayunar y después me acompañó a comprarme unos vaqueros un poco más abrigados… El otoño está llegando y los días empiezan a ser más fríos y se podría decir que mi armario estaba lleno de ropa que o eran vestidos cortos, faldas, shorts o vaqueros rotos.
En conclusión: Los necesitabas para no morir de hipotermia.
Exacto.
Hoy estamos a Domingo, son las 9:00 de la mañana y me encuentro sentada en una de las butacas de la barra de la cocina comiendo una manzana mientras espero a mis padres para irnos a la mansión Morgan, allá pasaremos el día, los señores (mi padre, Erick, el padre de Nicholas, Santiago, y el padrastro de Marco, Luis Morgan) quieren hacer un asado demostrando sus “dotes culinarios”, si, enloquecieron y muy posiblemente terminemos intoxicados por su culpa, pero pasare el dia con Mariana, Luna, Marco, Dahiana, Nicholas, Ivan y Michelle disfrutando de la piscina, y la sala de cine que tienen en su casa.
En la tuya también hay.
Aquí estoy sola.
— Buenos días princesa- me saluda mi padre, si, a mi me dice princesa.
— Hola.
— Good Morning- entra mi madre.
me levanto de la butaca y tiró el corazón de la manzana en el bote de basura, me lavo las manos y miro a mis padres expectante.
— ¿Nos vamos?
— Primero queremos darte una noticia.
— Ah, mmm, ok.- contestó pensativa, ¿que quieren decirme?
Que tendras un hermanito
No llamaron a mi hija hasta hace una semana y ya van a traer a otro al mundo.
— Anoche nos llamaron y nos confirmaron su asistencia dos familias a la gala de apertura de M, M y M.- (Monterrey, Montgomery y Morgan) — Los Cruz- hace una pausa— y Los Nguyen.
Nguyen, Nguyen, Nguyen, el apellido resuena en mi cabeza.
Christian Nguyen.
Vendrían, no me podría ocultar, si no me permitían faltar a una sola de sus galas cuando no existía en sus vidas mucho menos ahora.
— Y hay algo aún mejor, se quedarán en la casa desde el jueves y se irán el martes después de la gala.- continúa mi padre.
Y lo tendrás bajo tu mismo techo durante cinco días.
— Pensamos que preferirías que Esteban se quedará en la casa para pasar más tiempo con él y ya que ambas familias son cercanas a nosotros estuvimos de acuerdo con que ambas se queden.
No han nombrado al heredero de los Nguyen lo cual no me confirma su asistencia, además Christian odia las galas, ¿Para que vendria?
¿Para hablar contigo?
Ni lo consideres.
— Además según nos informó Mike hace unos meses saliste con el hijo de los Nguyen, así que no le vimos ningún problema a que se queden los seis.
seis, seis, seis.
Tres personas de la familia Cruz y Tres personas de la familia Nguyen,
“saliste con el hijo de los Nguyen, así que no le vimos problema a que se queden”
Christian vendría a Los Ángeles y no solo eso, se quedaría en mi casa por cinco días.
¿Ahora que haras?
— ¿Qué te parece?
— Maravilloso- digo con ironía.
Son las 9:30 am y ya quiero un trago y que sea doble si es posible.
Salgo al jardín con el corazón latiendo a mil, me saco el móvil del bolsillo y busco a Dalyan en mis contactos
“llamando: pelirroja :D”
— Hola Soph, ¿qué tal todo?- contesta alegre
— Christian viene a los Ángeles el jueves y se queda cinco días en mi casa.
— Wow, mmm, Soph, no sé qué decirte, después de todo lo que pasó entre ustedes no he hablado con él, y tú nunca quisiste tocar de nuevo el tema.
— Lo sé, sé que no quise hablar de eso y sigo sin querer hacerlo y mucho menos con ganas de querer verlo Dalyan, en verdad es lo último que quiero en estos momentos, sabes que he empezado una relación con Nicholas, El hijo de los socios de mis padres, que acabo de reencontrarme con Mariana, Luna y Marco. No quiero que Christian llegue a acabar con lo que he construido en tan poco tiempo Pero que ha sido bueno, Nick me quiere, sé que es muy pronto para decirlo que me consideras ingenua y fácil, Pero no busca llevarme a la cama de hoy a mañana, es un chico que se está tomando el tiempo de conocerme, cosa que ni siquiera Christian espero.
— Lo sé Soph, y sé cómo es Nicholas, no me dejaste contarte la última vez porque ibas de salida pero, conozco a Dahiana y a Nicholas, sabes que vivieron aquí en Londres ¿verdad? pues estudiaron conmigo, en ese entonces tú estabas viviendo en barcelona y apenas venias, por eso nunca los conociste.
¿Cómo no me di cuenta? Era obvio.
Demasiado.
— Si, ahora caigo en cuenta.
— Nicholas no te va a dejar sola en ningún momento, eso no tienes que dudarlo.
— Lo sé, pero no quiero verlo.
— Sophia, se nos hace tarde vamos.- me llama mi madre desde la puerta de la cocina.
— Ya voy.- grito y vuelvo al móvil— debo irme, vamos a casa de los Morgan.
— Ok, y Soph, no olvides que estoy a una llamada de distancia.
— Lo sé, Gracias.
— Soph,he intentado buscar una manera de decirte algo pero no hay ninguna en la que no suene mal así que te la voy a decir sin más. No confíes tanto en tus padres, ese cambio tan repentino no me da buena espina.
— De eso me encargo yo ¿Ok?
— Ok, hablamos luego.
— Adiós.
Cuelgo y con el móvil en la mano entró en la casa, subo las escaleras y entro a mi habitación, me miró en el espejo de cuerpo completo.
¿Que me estoy haciendo?, no lo sé, eso es lo peor, que me veo mejor que antes, tengo las piernas duras, el vientre completamente plano, me veo mejor que hace siete meses, lo sé, me he refugiado en muchas cosas desde lo que pasó, una de ellas fue hacer ejercicio como loca durante un tiempo, algo que he podido frenar poco a poco, sigo haciendo ejercicio, el normal para una chica que siempre lo ha hecho.
— Sophia, rápido.
Cojo la mochila que hay sobre la cama y salgo de mi cuarto, bajó las escaleras y salgo de la casa, entró en la parte trasera del auto.
Mi padre arranca, me junto en la silla y cierro los ojos.
Me veo perfecta por fuera, como si no hubiera nada malo en mi vida, pero por dentro… por dentro estoy vuelta mierda, las cosas no son como esperaba, ¿que quieren que diga? Christian Nguyen, ese con el que hace ocho meses vivió en “plenitud y felicidad” ese con el que iba a tener un bebe que gracias a dos malparidos hijos de puta me lo arrebataron.
— Sophia, Despierta llegamos- dice mi madre. Abro los ojos y me encuentro con la entrada de la mansión Morgan, una casa inmensa, tal cual su nombre, una completa mansión, no digo que la mía no lo sea, pero esta… Esta es una mansión en toda regla.
Mi padre aparca en una de las plazas y bajamos el auto, abren la puerta y salen los Morgan (Anabel y Luis) detrás de los salen los Montgomery y los chicos (Nicholas, Marco, Michele, Mariana, Dahiana y Luna)
nos encontramos, y saludo a los Morgan y a los Montgomery con un “buenos días, ¿cómo se encuentran?” del cual no espero una respuesta, y me lanzo a los brazos de Nick que estaba cerca, lo abrazo e inhalo su aroma, siempre con una colonia varonil muy marcada, algo que me encantaba. me separo un poco para acercarme a sus labios, le doy un casto beso en las comisuras, lo miro a los ojos  y eso es suficiente para que cambie la cara de una sonrisa tierna a una seria.
— ¿Qué pasa?- Nicholas podía leerme fácilmente, eso no lo podría negar ni en un  millón de años.
— Ahora te lo cuento- digo tomando sus mejillas en mis manos y dejando otro beso en sus labios. me aparto y me acerco a Mariana que me abraza con fuerza, luna me da un beso en la mejilla y un corto abrazo, Dahiana está más eufórica de lo normal que se me tira encima.
— ¡Esteban viene el jueves!- me zarandea feliz.
YUPI
Lo sería si viniera solo él y sus padres, los otros sobran.
— Si, ya lo sé.
— ¿Y por qué estás tan decaída?
— ¿Te dijo quién más viene?
— Si, su mejor amigo.
— Pues ese en mi ex- digo seria y me giró para saludar a los demás. Marco me da un corto abrazo y Michele solo un asentimiento de cabeza.
— Entremos chicos.
todos entramos, me acerco a Nick, que me pasa un brazo por los hombros para acercarme a él.
— Los estábamos esperando para desayunar, después iremos a la piscina mientras nuestros padres preparan el asado. Las chicas al parecer quieren hablar sobre la gala, que se pondrán… bueno tu entiendes, y de que bueno… Dayana es super fan de ese cantante que vendrá, ¿Se queda en tu casa?
— Si- suelto un suspiro de resignación.
— ¿Pasa algo con él?
— Es mi ex- Nick se sorprende ante mi respuesta. No se lo esperaba, lo entiendo, pero no debe preocuparse por cosas como que aun sienta algo por el, no siento odio, ni amor, ni cariño, NADA, solo sé que no estoy lista para afrontar mi pasado, en ningún aspecto, solo lo ha enfrentado en terapia, y tampoco cree ser capaz de volver, no estoy lista, los antidepresivos se fueron hace un par de meses, ya no busco un refugio en el alcohol, si tomo es porque quiero, no con intenciones secundarias.
— No lo sabía.
— No fue hace tanto como para que Esteban te lo haya contado, además después de terminar con él,  tu hermana y Esteban no tuvieron su mejor época, ahí fue cuando se separaron. Según sé, Dahiana estaba celosa de mi.
— ¿Qué…?
— Yo no estaba en mi mejor momento Nick, Esteban estaba preocupado, intentaba pasar todo el tiempo posible conmigo, no me entere de que había terminado con Dahiana hasta tiempo después.
— Pero, no entiendo, ¿Dahiana estaba celosa de ti porque Esteban pasaba mucho tiempo contigo?
— Al parecer.
— Nunca me enteré de eso.
— Yo solo puedo decir que la entiendo Nick, y que me dolió saber que habían terminado por algo relacionado a mi.
— ¿Qué pasó con Christian? ¿Fue él?
— ¿Que fue quien?
— Sophia no soy idiota, se que algo paso, y que las señales que das son querer hacen que cree especulaciones, sé que algo sucedió, no te estoy pidiendo que me lo cuentes, solo que me digas si el fue el quien te hizo daño.
— Christian me ha hecho daño Nick, no te lo voy a negar, Pero voy a dejar en claro algo, no de la forma en la que tú crees, Christian me hizo daño con palabras, él no tuvo la culpa de lo que me atormenta o bueno, si en una diminuta parte, porque de haber dicho algo tal vez las cosas no hubieran sido así, yo también tengo una pequeña cantidad de culpa, pero la verdadera culpa la tienen otras personas.- hago lo que puedo por contener las lágrimas, todo lo que dije es verdad, y hablar de eso es algo con lo que no puedo aun, no tengo tanta fuerza para hacerlo.
— Soph… no quiero que llores por personas que no valen la pena.- dice atrayéndome a su pecho.
— Es más fácil decirlo que hacerlo Nick.- y me derrumbó, si lo hago, lo hago con Nicholas a pesar de que me prometí mantenerme con la cabeza en alto frente a él, pero no puedo, las cosas duelen como los mil demonios, recordar es una mierda y duele.
— ¿Quieres que nos vayamos?
No contestó, me aferró con más fuerza a su camiseta, no quiero soltarlo, no quiero hacerlo y esa… Esa va a ser mi perdición.
Porque eso sería Nicholas para mí, mi perdición y yo la de él, porque entre nosotros nos podemos hacer felices, pero también nos podemos destruir el uno al otro si queremos. Y yo ya no soportaría que me destruyan de nuevo, porque ya no sabría cómo reconstruirme.
— Si nos vamos se darán cuenta- digo con la cara hundida en su cuello.
— Eso no importa.
— Mis padres me mataran- sollozo.
— No te harán nada, me invéntate algo ¿Ok?
— Ok.
Yo dos estaba ya en el comedor, no fuimos a despedirnos, en realidad no sé cómo llegué al auto, las lágrimas no me dejan ver con claridad. Sabía que si no paraba Nicholas se preocupara, sacaría más especulaciones y creería que en verdad fue Christian el que lo hizo, ¿Pero qué hago? No puedo parar, no tengo tanta fuerza como para tragarme las lágrimas, porque todo vuelve, veo borroso pero escucho bien.
<<Aborto>> <<Aborto>> <<violación>> <<violación>> es todo lo que escucho, no logro escuchar la voz de Esteban en esos momentos, no la escucho y eso es lo peor, porque yo sé que el hablo. Tampoco siento sus brazos, ni los besos en mi coronilla, nada. Y sé que estaban ahí, pero no los siento.
Cierro los ojos con fuerza y me tapo los oídos con las manos.
No quiero escuchar, no quiero hacerlo.
No sé cuánto tiempo pasó así, solo que comienzo a bajar mis manos.
— Soph, Soph.- escucho a Nick llamándome.
Abro los ojos despacio, nos ubicamos a un lado de la carretera, Mi puerta está abierta y Nick está ahí. Me abrazo, siento sus brazos rodearme la cintura, y yo rodeo su cuello con los míos. Es verdad, Nick me puede destruir si quiere. Espero no que no quiera hacerlo, porque si lo hace, si lo hace ya no hay manera en la que yo pueda recuperarme.
— ¿Estás bien?- pregunta sin despegarse de mí.
— No, no lo estoy. ¿Cuánto tiempo pase así?
— Diez minutos.
No me sorprendí mucho, Esteban me llegó a decir que habían pasado cuarenta minutos.
— ¿Nos podemos ir?
— ¿Estás segura?
— Ya estoy mejor- dije recostandome en el espaldar y poniéndome el cinturón.
— Mierda…- dice Nick viendo su móvil.
— ¿Qué ocurre?
— Dahiana me está preguntando qué en dónde estamos.
No quiero volver, pero sé que si no lo hacemos nos meteremos en problemas.
— Deberíamos volver- dije forzando una sonrisa.
— ¿Quieres volver?- pregunta serio.
— Debemos volver.
— Contesta mi pregunta, ¿Quieres? Porque Soph, no estoy hablando del deber sino del querer.- dice mirándome a los ojos.
— No quiero, pero tampoco quiero meterte en problemas.
— Sophia, mis padres nos dejan tomar decisiones, ayer nos lo preguntaron, ellos no nos obligan a Dahiana y a mi a nada, nos dejan escoger, Si tienes miedo de meterte en problemas yo tomaré la responsabilidad ante tus padres, porque si no quieres estar allá no tienes porque estarlo.
— No sé si me meteré en problemas- digo sincera— nunca había escapado de una reunión así, en realidad solo había estado en la de la casa del lago, ya lo dije la relación que ves no es la misma que ha sido siempre.
— Siempre hay una primera vez para todo Soph. ¿A dónde quieres ir?
— ¿Conoces algún parque de diversiones?
— Si, tiene muchas montañas rusas.
— Perfecto.
— ¿Vamos a desayunar primero?
— Ok- no tengo mucha hambre, no soy una persona que coma mucho pero sé que Nicholas debe tener hambre.
Llegamos a un restaurante, antes de bajar me miró en el pequeño espejo que llevaba en la mochila, arreglo un poco mis pestañas y saco mi móvil, bajo del auto y Nick me espera apoyado en el capo.
— ¿Lista?
— Si.
Entramos cogidos de la mano y nos sentamos en una mesa para dos, desayunamos en silencio, nos miramos, sonreímos, no necesitamos hablar para entender lo que dice el otro. Es sencillo. Termino mis hot cakes de chocolate y lo miro, está terminando de tomar su café y yo hago lo mismo.
— La cuenta por favor.- le dice a una chica que pasa. Un momento después pagamos y salimos del restaurante.
— El parque de diversiones no está abierto tan temprano, pero tengo una idea.
— ¿Cuál?
— Vamos a tu casa o la mía, estamos en la piscina un rato, nos organizamos, vamos a almorzar y después nos vamos al parque de diversiones ¿Si?
Tu casa o la mía. Joder ¿Que hago? No estoy lista para esto, y sinceramente no me esperaba eso, ¿Lo está preguntando con segundas intenciones? No lo sé, y si la respuesta es un si, no será muy divertido, no estoy lista, no importa cuánto Nick pueda excitarme, no estoy lista para tener sexo con nadie. Busco mi mejor opción y en definitiva sé cual es: mi casa, si es extraño pero, voy en su auto, si pasa algo incomodo no tengo ganas de que me lleve a casa y tampoco me siento segura subiendo en un taxi,si suena extraño pero es verdad, no me subo en un auto con una persona desconocida desde lo que sucedió.
Te drogaron
Por lo mismo.
— Vamos a mi casa.- digo mirando por la ventanilla.
Un rato después estaciona en una de las plazas y ambos bajamos del auto, entramos y me quedo quieta un momento ¿Que se supone que haga ahora?
Sabía que las otras habitaciones de el segundo piso eran para invitados, ¿Lo llevo a una de ellas?
O a la tuya.
— ¿Tienes bañador?
— Estás nerviosa.
— ¿Qué?
— Soph, no vamos a hacer nada que tu no quieras, ¿Ok?
— Ok- no lo voy a negar, sus palabras me dieron calma. una calma que me parece bastante extraña.
— Vamos.
Subimos las escaleras y le indico una de las habitacion, entra yo hago lo mismo en la mia, voy al armario y saco uno de los bikinis, me decido por uno de color negro, sencillo pero provocador, no es mi intencion pero me encanta ver como me queda asi que lo siento Nick, no puedo evitar ser una tentacion.
Salgo de mi habitación encontrando a Nick recostado en la pared con la vista clavada en su celular.
— ¿Vamos?
me mira de pies a cabeza y yo hago lo mismo con él, Joder, ¿como puede estar tan bueno? lleva el torso descubierto y cada uno de sus malditos abdominales está marcado a la perfección.
— Lindo bikini.
— Gracias.
Ambos bajamos las escaleras y me empiezo a impacientar al ver que esta en el movil, Joder, tengo la tension de todo el cuerpo por los cielos y lo nico que se me ocurre es ir a tomar un vaso de agua, me desvio a la cocina donde lo tomo mientras Nicholas sige en el movil. Parezco una novia celosa, lo sé. No lo soy pero me estoy impacientando, ¿con quien habla?
Cuando llegamos a la piscina me tiré en un clavado perfecto, dos años en clases de natación no fueron en vano, tampoco las de gimnasia, las de basketball o volleyball, amo los deportes y no me arrepiento de haber estado entrenando alguno de ellos.
Salgo a la superficie y veo a Nick aun en el móvil
— ¿Todo bien?- me mira con una pequeña y rápida sonrisa. Deja el móvil en una de las mesas con sombra y viene hacia la piscina.
— Si- él opta por bajar las escaleras y después venir nadando hasta donde estoy— Nena- dice tomándome las manos— ¿Que paso?
Al principio no entiendo lo que pregunta, después caigo en cuenta de que se trata de lo que pasó.
— No entiendo,
— Algo debió pasar con Christian para que te pusieras así.
¿Qué podía contestar? que si, que algo ocurrió, algo de lo que no quería hablar, eso debía hacer, pero sus ojos ¿porque tienen que ser tan hermosos? algo en ellos me dicen que puedo decirlo.
— ¿Podemos ir a mi habitación?
— Claro.
Salimos de la piscina y me envuelvo en una toalla que encuentro en una tumbona.
Subimos y Nick se mete en la habitación de visitas, entró a la mía y me voy directo a la ducha ¿haré lo correcto? si, en parte si, no será fácil eso lo sé pero, debo hacerlo, debo hacerlo si quiero seguir adelante.
después de una larga ducha, porque si, fue larga, necesitaba aclarar mi mente bajo el agua fría y eso hice. me envuelvo en el albornoz y cuando salgo del baño me encuentro a Nick sentado en el borde de mi cama.
— Hola.
— Perdón…
— Soph, si no me lo quieres decir lo entiendo ¿ok?
— No es eso, es por tardar tanto.- hago una pequeña sonrisa.
— Tranquila.
— Voy a vestirme.- entro al armario que también es un vestidor, saco unos shorts de jeans color gris gastado y una camiseta larga. Me pongo un brasier de encaje azul claro y unas braas a juego, termino de vestirme y salgo.
Nick me repara de pies a cabeza sin ningún tipo de disimulo, no lo voy a negar, es algo que me calienta.
— Hace siete meses me enteré de que estaba embarazada- digo sentandome a su lado en la cama— Christian siempre había usado preservativo asi que solo pude buscar y buscar en mis recuerdos en qué momento había optado por confiar en mi método anticonceptivo, este según lo que me dijeron despues habia perdido su efecto al haberme saltado alguna toma, cosa que hice al otro dia de no haber usado el preservativo, nos habíamos emborrachado así que ninguno pensó en el preservativo. Esa noche después de meditarlo y procesar todo lo que se me venía encima con solo 16 años llame un uber y fui a su casa, solo que no para lo que se había hablado el día anterior. Se lo dije,no voy a negar que me sorprendió su reacción, lo hizo, me dijo que me fuera que necesitaba pensar, no me resisti, lo hice, cuando salí de la casa llame a Esteban para que fuera por mi. Me aleje un poco, no sé porqué, mejor dicho no lo recuerdo, pero en algún momento ya no estaba cerca de la propiedad, un auto en el que iban dos hombres, si es que a eso se le puede decir así, me drogaron, me subieron al auto y cuando desperte estaba entrando a una casa de playa.- las lágrimas comienzan a bajar por mis mejillas, Nick me mira con rabia en sus ojos, no le gusta lo que está escuchando, pero al mismo tiempo por como aprieta las manos se que quiere abrazarme, no lo hace porque necesita saber la verdad— me amarraron, me amordazaron y me violaron hasta el cansancio, en algún momento me desmaye, cuando desperte estaba  tirada en la playa, me habían golpeado infinidad de veces, estaba sangrando, lo único que pude hacer fue comenzar a correr, la playa estaba completamente desierta, cuando logre llegar a un pub unas chicas que al parecer no estaban tan borrachas me permitieron hacer una llamada, logre contactar con Esteban, no sé cuánto tardo en llegar, no sé cuánto tardamos en llegar al hospital. Cuando lo hicimos me atendieron rápidamente, Esteban sabía que estaba embarazada y que me habían violado, me hicieron examenes y un rato después la doctora me dijo que había tenido un aborto, habia perdido al bebe, Esteban me abrazo durante el resto de horas que tuve que estar en el hospital, declare ahi mismo gracias a mi apellido, me dieron el alta en la mañana y nada mas salir del hospital nos fuimos al aeropuerto. El jet de los Cruz nos esperaba en la pista. Sabía que Christian había estado en el hospital toda la noche, pero no quise que entrara a la habitación, nunca le conteste las llamadas y a día de hoy sigo sin hacerlo, no lo he enfrentado, no me siento lista para hacerlo. Por eso me puse así esta mañana, no quiero verlo, mucho menos que se quede en mi casa.
Nick me abraza, y en algún momento termino sentada en su regazo.
— ¿Quienes fueron?
— No lo sé, no los han encontrado y yo no pude más que decir dónde estaba la casa, no piso Barcelona desde ese momento,me quede hasta fin del curso con los Cruz, Esteban es mi hermano, así como Diane es mi mamá, estuvo ahí para mi en todos y cada uno de los momentos, Elliot también hizo lo que pudo por mi, los meses que pasaron hasta llegado el verano fueron los más complicados de mi vida, Esteban normalmente se quedaba conmigo en las noches porque siempre despertaba con pesadillas, descuido todo, contando a tu hermana, por eso cortaron.
Seguimos igual por no sé cuanto tiempo solo que me quedo dormida, cuando despierto sigo en los brazos de Nick.
— Soph, lo siento mucho, en verdad.
— Son cosas con las que he aprendido a vivir. Al comienzo fue horrible, no salí de mi habitación durante dos semanas. cuando lo hice no fue precisamente por voluntad propia, estaba ardiendo de fiebre así que me llevaron al hospital. Una doctora me mandó directamente a un psiquiatra, tomé antidepresivos hasta hace cosa de mes y medio. Cuando terminó el año escolar Mike tuvo que ir por mi, mis padres no podían permitir que yo siguiera faltando a sus eventos importantes y dar una mala impresión a los medios. Nos instalamos en San Francisco unos días, después fuimos a Nueva York y llegamos aquí. Empecé a buscar cosas con que mantener la cabeza ocupada, ahora estoy aquí, no había sido capaz de contárselo a nadie.
— Gracias… Gracias por confiar en mi Soph, porque sé que nos conocemos hace poco.
— Nos conocemos hace poco pero  eso tampoco impidió que seas mi novio.
— Es cierto.- sonríe y deja un beso en mi coronilla.
— ¿podemos ir al parque de diversiones aún?- parece sorprendido por mi pregunta pero aun así asiente.
— ¿Tienes hambre? podemos ir a almorzar antes.
¿No habíamos acabado de desayunar?
— ¿Qué hora es?
— Las dos.
— ¿Cuánto dormí?
— Casi cuatro horas
— Wow… no tengo hambre pero si quieres almorzar podemos ir antes de ir al parque de diversiones.
— Ok.
— Voy a terminar de arreglarme.
me levanto y me voy al vestidor, me peino dejando el cabellos suelto, para cambiar la camiseta por un crop top negro con un poco de escote, saco la chaqueta de cuero negro y unos botines de poco tacon, me echo un poco de rimel transparente para fijar mis largas pestañas, brillo labial y salgo encontrando a Nick en la misma posición en la que lo deje.
— Que guapa- dice mirándome de pies a cabeza.
— Gracias.

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