Elizabeth
La alarma vuelve a sonar. Abro un ojo para ver qué hora es; mi reloj marca seis y media. Puedo dormirme unos minutos más. Mi cama está más cómoda de lo normal, las sábanas están en su punto exacto. Me acomodo en la misma posición, pero cuando estoy por caer rendida, decido que no. Abro los ojos, parpadeando para quitarme la soñolienta.
Ya tuve un problema con el idiota de Damon por no ser puntual, así que no dejaré que esta vez suceda lo mismo. Cuando me siento más despierta, me levanto de la cama. Ayer llovió demasiado, y creo que se aproxima una tormenta.
Tomo mi celular y le marco a Luz. Me siento mal de levantarla, pero recuerdo que hay gente que se levanta más temprano, y ella es una de esas; es muy ordenada. Después de dos tonos, me contesta.
—Señorita Elizabeth, ya me encuentro en la oficina —lo coloco en altavoz.
—Sabes por qué me citó hoy tan temprano —Si por que quiere desquitarse conmigo respondo a mi propia pregunta, un poco molesta.
—Mmh —suena el teclado del computador—. Lucas me informó que tomó un poco mal los puntos a mejorar.
Con que le molestan que las cosas no sean a su manera. Vaya hombre. Me quito la pijama; el short se desliza sin dificultad.
—¿Le dijiste lo que te expliqué?
—Sí, sí lo hice, pero él quiere que usted se lo explique.
—Gracias, estaré en diez minutos. Te marco si necesito algo.
Cuelgo y me meto a la ducha. Últimamente estoy de un jodido humor por no poder quitarme estas ganas. Claro que lo haré, pero no pensaré en él.
Cuando por fin decido que ponerme me coloco unas medias para el frío con una falda de cuero negra y un suerte beige, no es mi mejor atuendo, pero no tengo tiempo. Subo al ascensor y termino de peinar mi melena con las manos.
No lo soporto.
—Buenos días, Tom —le digo cuando lo veo en recepción esperándome—. Hubieras mandado a alguien más; te dije que descansaras.
Él se acomoda a mi lado y me abre la puerta del edificio.
—Nadie como yo —Sonríe.
Está lloviznando, así que rápidamente me abre la camioneta. Entro y él lo hace delante de mí. No vivo muy lejos de la empresa, así que en cinco minutos estaremos llegando. Abro los mensajes que tengo sin ver. Dania es la primera; cuando entro al chat, veo que está con un chico nuevo besándose.
Dios, esta tipa, ¿cuándo parará?
Luego está mi padre, que me da los buenos días, y después ese chat que me atormenta. No volvió a escribirme y yo tampoco lo hice. Sinceramente, quiero olvidarlo, pero siempre me imagino haciéndome lo mismo que me dijo.
La camioneta se detiene en la entrada. Tom, como siempre tan atento, me abre la puerta antes de que yo lo intente. Entro a la empresa y subo a la oficina que supongo es la de él; era la única vacía.
Lucas, al verme, se pone pálido. Camino hasta donde está la puerta para abrirla, pero él me jala del brazo para que no pase.
—Señorita Lizbeth—habla rápido.
—Elizabeth —lo corrijo—. ¿Qué pasa?
—No la esperaba tan temprano —miro el reloj que tiene al lado; es la misma hora que me citó.
—Soy puntual —intento pasar, pero él se vuelve a interponer. Sus manos tocan mis hombros.
—Está muy hermosa hoy —dice con nerviosismo, luego voltea a ver la puerta, esperando que salga alguien—. Me da tiempo de avisarle al Señor Damon que ya está aquí.
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Lo inmoral ©
Romance[ATENCION ES UNA HISTORIA 🔞, PARTE l (Completada) PARTE ll (Completada)] no pueden resistirse a la tentación, a la adrenalina de lo prohibido, aunque el precio sea el dolor, y el juicio de los que no han comprendido.
