Elizabeth
Visualizo el anillo con el pequeño diamante que descansa en mi dedo. ¿Es esto lo que realmente deseo? Sí, tengo al hombre perfecto, la vida que siempre soñé, pero lo que realmente confunde mis pensamientos es que no me siento feliz. La mano de mi prometido, Henry Rizzo, acaricia mi nuca. Mis ojos lo detallan mientras él está sumergido en la junta. Nos conocimos en Italia mientras yo me encargaba del negocio familiar. Es un año mayor y lo que realmente me enamoró fue su bella sonrisa.
—¿Elizabeth, me escuchas? —La voz de mi padre me saca de mis pensamientos. Se acomoda la corbata, un gesto que hace cuando ya le colmo la paciencia—. ¿Escuchaste algo de la junta?
—Sí —Mi voz sale casi como un susurro. Me aliso la falda para observar mejor los documentos en la carpeta, analizo los planos del hotel en México.
Dios, ¿de qué estaban hablando? Intento recordar los primeros minutos de la junta, pero mis pensamientos están nublados por mis preocupaciones.
—¿Sí? —Brenda se une a la conversación—. Creo que ella no es apta para ir a México, señor Kowalczyk. Puedo reemplazarla...
—No —Alzo la voz—. No es de tu incumbencia este asunto, yo soy la única preparada para ese viaje.
—Pero...
—No eres nadie para interrumpirla —Mi padre me apoya—. Ella, junto a su equipo, viajará esta semana a México para inaugurar el hotel. La junta terminó.
Él es el primero que abandona la sala de juntas. Recojo mis cosas mientras la silla de al lado se levanta. Cuando ya están todos los papeles en la carpeta, levanto la vista y veo a mi pareja hablando con su secretaria.
—Ese era mi viaje —Una voz me habla a mis espaldas, es Brenda—. Solo por ser hija de papi, todo es para ti.
—Yo lo conseguí por mi cuenta —Trabajé horas, hice los planos desde cero, yo misma me merezco mis reconocimientos, no todo es por mi padre.
—Mhm —Se acerca más a mi rostro—. Cuando venga Damon, toda esta mierda va a cambiar, ya no serás más que el segundo plano.
Con eso, se gira haciendo resonar sus tacones. Agarro mi bolsa, me acomodo para salir de la mano con mi prometido. Él se encarga de las estadísticas, así que no tiene que esforzarse tanto como yo. Siento mucho haberme alejado de él estos meses.
—Ya no la soporto —Me quejo.
—Deberías entenderla, hay gente que sí se esfuerza todos los días... —Oh no, está diciendo... Ve mi rostro sorprendido—. No, cariño, no estoy diciendo que no te esfuerces, te he visto, pero entiende que tu padre te prefiere antes que a otros.
El camino hasta mi oficina se hace muy incómodo. Que los demás lo piensen me da igual, pero que él, un pilar muy importante para mi relación, me dé un golpe bajo, me duele. Tomo asiento en el escritorio, él se sienta enfrente de mí.
—Amor —Empieza, pero no lo miro, centro mi mirada en el computador—. No te molestes conmigo.
—No estoy molesta —Sí, lo estoy, y mucho.
—¿Quieres que te llene de besitos? —Habla con ese tono empalagoso—. Vamos, nena, sé que te mueres por mis besos.
La risa se me escapa por más que quiera aguantarla. Lo miro, sus ojos azules, su áspera barba. ¡Cómo amo a este hombre! Voy hasta donde está para sentarme en sus piernas, él me acaricia la mejilla, cierro los ojos saboreando el momento.
—Te amo, estoy ansiosa por la boda —Digo acurrucándome en su cuello—. Ya faltan meses para poder estar contigo toda una vida.
Desde pequeña, había escrito cómo sería la boda de mis sueños, el tipo de vestido que debía usar, qué velo, en qué lugar, todas las decoraciones. Realmente deseo casarme como una princesa. Siento cómo se tensa y se mueve incómodo.
ESTÁS LEYENDO
Lo inmoral ©
Romance[ATENCION ES UNA HISTORIA 🔞, PARTE l (Completada) PARTE ll (Completada)] no pueden resistirse a la tentación, a la adrenalina de lo prohibido, aunque el precio sea el dolor, y el juicio de los que no han comprendido.
