Elizabeth
Llegamos a México. He estado aquí de pequeña y es uno de mis lugares favoritos. Miro determinadamente la hacienda: los muros altos están llenos de flora y, en medio, una piscina de diseño peculiar. Enfrente, dos escaleras de caracol de concreto blanco serpentean desde el patio hasta el balcón del segundo piso. Todo es precioso. No sé cuánto tiempo nos quedaremos aquí; mi padre dijo que tiene libre estas semanas y quiere descansar.
—Es precioso —un suspiro sale de mi boca.
—Sí que lo es —mi padre se quita los lentes de sol—. Tom, lleva las maletas a la habitación.
—Muero por meterme a la piscina —me volteo hacia mi padre.
—No te quemes tanto, camarón.
Me cruzo de brazos, indignada. Espero que no me avergüence contando esa anécdota. Desde siempre he sido fan de pasarla jugando en la piscina, hasta que un día no me puse bloqueador y estuve horas dentro. Cuando mi padre me vio, dijo que estaba tan rosa que parecía un camarón.
—Jajaja —rio falsamente—. Voy a acompañar a Tom.
Él ya está a punto de subir las escaleras, así que me apuro y me coloco a su lado. Cuando llegamos arriba, me recargo en el balcón y observo el paisaje tan bonito. El sol hace que el agua tenga un tono celeste; hay muchas flores. Escucho que Tom abre la puerta de mi habitación, que es la primera. Deja las maletas a un lado y se despide para llevar las de mi padre.
La luz tenue que se filtra por las ventanas, enmarcadas por cortinas de lino blanco, es tan hermosa que me quedo impresionada. Cierro la puerta de madera. En el centro de la habitación, la cama con dosel se erige como un santuario. Deslizo mis dedos por las telas blancas y vaporosas.
Me acuesto boca arriba, rebusco en el bolsillo trasero derecho para sacar mi celular. Casi no tengo señal, pero no creo que esa sea la razón por la que no hay ningún mensaje de Dania; solo hay unos pocos de un número desconocido.
>> Soy Mateo, me tomé el atrevimiento de escribirte para agradecerte; estoy dentro y todo es gracias a ti.
Sonrío al terminar de leerlo. Está conectado, así que tecleo: "No tienes por qué agradecerme, tú fuiste quien los cautivó." No tarda en responderme.
>> Acéptame una cita, como agradecimiento. No quiero un no como respuesta.
Me muerdo el labio. No sé si sea muy pronto para salir con alguien. Ya superé a Henry, creo que lo hice durante la relación, en las noches que me pasaba llorando por él. Solo que no esperaba que me diera ese golpe bajo. Ahora, con Mateo, no es que me guste o sienta alguna atracción, pero ya me siento lista.
"Cuando vuelva a Londres, encantada", envío mi respuesta. Él no tarda en contestar.
>> Estaré contando los días, preciosa.
Suelto el labio que tenía entre mis dientes. Espero que este viaje me ayude a aclarar esos pensamientos que me están volviendo loca, especialmente con Damon. Hasta decir su nombre me provoca ardor en el estómago.
Esa misma noche, cuando me volvió a besar bueno, cuando lo besé porque él me lo pidió, caí en cuenta de que es amigo de mi padre, amigo que me lleva nueve años. No debo sentir ese tipo de deseos por alguien mayor. Critiqué tanto a Dania por meterse con alguien así, y yo caí en lo mismo.
Agradezco que no lo vaya a ver; su padre me comentó que casi nunca está en este tipo de planes, que prefiere quedarse en su cueva como el ogro que es. Qué calor hace. Me hago un moño alto. Exageré con las maletas: en una traigo ropa, en otra bikinis y en la última, tacones.
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Lo inmoral ©
Romance[ATENCION ES UNA HISTORIA 🔞, PARTE l (Completada) PARTE ll (Completada)] no pueden resistirse a la tentación, a la adrenalina de lo prohibido, aunque el precio sea el dolor, y el juicio de los que no han comprendido.
