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Cuando desperté, mi madre se encontraba acomodando mis cosas. Mi cuerpo me dolía, como si un camión hubiera pasado por arriba mío. Entonces recordé que la noche anterior me dormí en el suelo, y tal vez mi madre me había llevado hasta mi cama. Tomé aire, mirando por la ventana el radiante día que me esperaba.

Ayudé a mi madre con el desayuno. Hablamos un poco sobre lo que haríamos todo el año. Pensé en la vez que tuve esa misma conversación con Max, mi pecho se apretuja ante aquel recuerdo. Mi sonrisa se desvanece, tomé un sorbo de té. Y siempre terminaba pensando en él.

Ojalá me borraran la memoria.

Luego de eso, acompañé a mi madre con las compras. Cuando pasé por uno de los pasillos, visualicé a mi madre hablando con un chico de cabello negro. No podía pasarme esto a mí, me quedé allí, escondido, queriendo escuchar, pero la voz de alguien detrás mío me hizo dejar de prestarles atención.

—Vaya, así que sí estabas aquí, Bra-adley—río Bobby, tomó una lata de queso, su obsesión. 

Levanté una ceja, sin entender.

—¿A qué te refieres?

—Pues, Maxie dijo que te vio entrar y quiso que te busquemos.

Abrí los ojos como plato, de nuevo, mis mejillas se sienten calientes, volteé y mi madre ya se encontraba sola, fui con ella, ignorando el llamada de Bobby. 

| Max

Cuando volví, mi intención no había sido encontrarme con Bradley, ni siquiera con su novia, aunque noté que no estaba feliz de verme, si fuera él, tampoco lo estaría. 

Y si me había destruido más el corazón cuando pensé tener otra oportunidad con él, pero no fue así, la manera en que le había dicho ''linda'' a su novia, como si me estuviera fastidiando, me mataba por dentro. Hablé con Bobby sobre aquello, y aún así no funcionaba.

Quería contactar de nuevo con Bradley, pero sentí que no era lo mejor. Digo, ya tiene novia, no sería bueno involucrarme en ello.

No fue hasta que pensé verlo entrar un supermercado con su madre.

—¿Ese no es Brad?—murmuré. Entré seguido de Bobby.

Los dos lo buscamos y nos separamos para que fuera más fácil. Me crucé con la señora Uppercrust en el camino, decidí aprovecharlo, de buena forma, claro.

—¿Max? ¡Vaya! No creí encontrarte por aquí—carraspeó, dándome un pequeño abrazo, le sonreí.

—Ni yo a usted. ¿Cómo va todo?

Me contó que había estado cuidando de su esposo y que de pasó había estado hablando con Brad.

—Uh, ¿y él cómo se encuentra?

—Relativamente bien. Oí que tiene novia, creí que ustedes...—se calló, mirando los productos—Bueno, ya sabes, querido. 

—Si, yo... me enteré hace unos días que tiene novia.

Sentí la penetrante mirada de la señora Uppercrust en mi nuca, terminé despidiéndome de ella con rapidez. Esperaba que no se notara la desesperación que tenía de evitar aquello y hablar del tema de la nueva novia de Bradley. 

Esperé a Bobby afuera del supermercado.

Con un poco de suerte, nos marchamos a la zona de skate.

—Ves, te dije que nadie se robaría las patinetas—silbó Bobby, tomando la suya. 

Reí porque tenía razón. Hacía mucho que no me subía a una, así que retomar aquello podría relajarme un poco. Respiré hondo y me subí a la rampa, con un poco de  miedo, había perdido una nula parte de como manejar el skate.

—Tú tranquilo, Max, se que vas poder hacerlo—Bobby levantó su pulgar, dándome sus buenas vibras.

Asentí, me confíe de ello. Pero en el momento que empecé a bajar, oí la voz de Bradley cerca de allí y no pude evitar la caída que se me aproximaba. 

—¡Maxie!—gritó Bobby, me ofreció su mano, pero yo lo aparté, cuando miré hacia donde escuché a Bradley, me di cuenta que en realidad eran un grupo de chicos que estaban allí, lo había alucinado—Ah, ya veo, ¿piensas en tu enamorado, eh?—río, negando.

Él se aleja, mientras que yo creo que mi locura avanza, tendría que aprender a superarlo de una forma u otra.

| Bradley. 

Debía dejar de pensar en él o me mataría en cualquier momento, además de que mi madre no cooperaba con eso. Tapé mis oídos, la detestaba en ese sentido. Mary se reía, ella se enteró por mi madre que Max y yo habíamos estado juntos.

—Siempre se la pasaban juntos, ¡y Bradley traía a ese chico todos los días a casa!

Mary río incómoda, yo lo notaba.

—Madre, basta—traté de callarla.

—Oh, Bradley, vamos, ella tiene que saberlo, ¿cuál es el problema de ello?—se detuvo, mirando a Mary—¿No te molesta, o sí, Mar?

Ella negó rápidamente, tallé mis ojos, cansado de este día y de la molestia que me producía el escuchar el nombre ''Max''. Sin embargo, no negaría que, a la vez, no me molestaba tanto como pensaba. 

Promise. // Maxley. (Max x Bradley)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora