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Bradley se preguntaba, porque no mejor evitó hacer esa estruendosa fiesta, ni él sabría. Se estaba viendo al espejo, procurandose a sí mismo no tomar, si caía en las garras del alcohol, no podría salir. O más bien, cometería una locura de la cual luego podría arrepentirse.


Son previo aviso, Mary entró. A éstas alturas tenía que haberse acostumbrado.


—¿Todo bien, Bradley?—se hizo a un lado, el chico miraba como Mary se pintaba los labios.


—Ah, sí, todo bien.


Salió del baño, tomando una bocanada de aire. Solo debía evitar a Max, sí. Eso sería fácil. O eso creyó durante la noche.


Fue hacia el tocadiscos (no tenía idea de porqué lo seguía conservando sí ya nadie los usaba), eligió un disco cualquiera y luego se sentó en el sofá, pensando en que idiotez se había metido. Podría ser: a) la mejor noche de su vida o, b) la peor.


Pasó sus manos por su cara, abatido, miró el reloj, el tic-tac insoportable le daban ganas de tirarlo por la ventana. El timbre suena y sus nervios corren en su cuerpo. Traga saliva, dispuesto a que el nerviosismo no fuese notorio.


Tomó el mango de la puerta y abrió, despacio, concentrado en no hacer un movimiento involuntario o que denotara las ganas que tenía de salir corriendo. Y allí estaban, Bobby, PJ, la novia de este mismo y... Max, quien vestía unos pantalones holgados que lo hacían ver bien. Bradley se sonroja y evita su mirada.


—P-pasen—tartamudea. Y ya era la primera cosa que hacía mal.


La novia de PJ lo mira, como si supiera lo que le pasaba en sus adentros, y para hacerla peor, Max fue el último en entrar, éste lo miró de arriba a abajo. Bradley cerró un poco fuerte la puerta y todos lo miraron, desconcertados. A su suerte, Mary entró en escena.


—¡Hola! Bienvenidos, espero que pasen una linda noche.


"Eso espero", pensó Bradley. Bobby dejó latas de cerveza en la mesa y después sacó uno, ofreciéndole a todos.


Bradley negó, realmente no quería hacerlo.


—Oh, vamos, Brad-ley ponle diversión a esta noche tan hermosa—Bradley frunció el ceño, terminó aceptando ante la insistencia.


...


La noche iba de maravilla, bueno, no para Bradley, quien estaba vomitando en el baño. Los nervios, el alcohol y la comida todo junto había hecho que colapsara. Limpió los restos que quedaban debajo de su labio, con la manga de su camisa blanca. Su cabello estaba todo revuelto y pegado en su frente, empezó a sentir calor. Necesitaba un descanso.


—Bradley—escuchó la voz que menos quiso oír. Volteó con cansancio, Max estaba detrás de él, mirándolo con preocupación.


A veces olvidaba que Max sabía cosas de él que nadie más sabía. El chico se arrodilló junto a él.


—Vete, Max, no quiero ver tu espantosa cara—murmuró, frunciendo el ceño. Max solo río, poniendo una mano en la espalda de Bradley.


—Vamos, Bradley, no seas idiota, no vas a poder evitarme por siempre.


Bradley suspiró, Max tenía razón. Volteó para mirarlo, ahora podría admitir que extrañaba estar cerca de él. Sus respiraciones se unieron, Bradley (bajo los efectos del alcohol) se acercó de a poco a Max, puso una mano en su mejilla, acariciándole.


Ninguno dijo nada, Max también se acercó hacia Bradley, dándole un pequeño beso en los labios. Y el otro tampoco se opuso a nada, cuando se separan, ambos se miran, tal vez deseosos del otro.


Bradley lo tomó de la camiseta bruscamente y lo atrajo otra vez, dándole un beso más hambriento, Max no se quejo, sus lenguas parecían danzar.


Max alzó a Bradley, sentandolo en el lavabo, ninguno estaba muy bien con sus sentidos tan claros, solo sabían que se necesitaban el uno al otro. O eso fue hasta que Bradley se detuvo, estaban agitados.


—Yo...—Bradley no podía hablar por lo bien que se sentía, pero tenía claro que no era lo que quería, no de esa forma, acarició nuevamente las mejillas rojas de Max, le dio un beso en la frente—Perdón, Max, pero no quiero hacer esto. No así.


Max asintió, sonriendo con lástima, le devolvió el beso, esta vez en los labios hinchados a Bradley, y de venganza le hizo algo en el cuello.


—Muy bien, amor mío. Lo entiendo—se abrazan.Y luego de eso, se daban miradas hambrientas, y Bradley culpaba al alcohol.

Promise. // Maxley. (Max x Bradley)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora