Una historia de amor prohibido y pasión desenfrenada, ambientada en un mundo donde el dinero y el poder dictan las reglas y donde los corazones valientes se enfrentan al desafío de seguir sus propios deseos, incluso cuando eso significa desafiar al...
El amanecer iluminaba suavemente la habitación cuando la puerta se abrió cuidadosamente. Paola, entro de puntitas y se acercó a la cama en donde su hermano aún dormía profundamente.
─Sergio, despierta.─ susurró Paola sacudiendo suavemente el hombro de su hermano.─ Quiero saber que paso ayer.
Sergio gruñó y se dio la vuelta tratando de ignorarla, pero Paola persistió. Finalmente, abrió los ojos y se encontró con la sonrisa traviesa de su hermana.
─ ¿No puedes esperar un poco más?─ murmuró frotándose los ojos.
─ ¡No! He estado esperando desde que llegaste anoche pero te veías cansado y no quise molestarte. Pero ahora cuéntamelo todo.
Sergio se sentó lentamente recordando el día anterior. Sonrió al pensar en Max.
─Hablamos sobre la oportunidad de expandir la empresa a territorio europeo, Max tiene unas ideas únicas y creo que puede ser beneficioso para nosotros.
─Sergio, me alegra saber eso, pero no es lo importante.─ Paola dio le dio un pequeño golpe en la cabeza a su hermano.─ Quiero que me cuentes como te fue con él personalmente. Dudo que toda la tarde la hayan pasado hablando de negocios.
─Fue una tarde increíble, Pao. Max es... diferente, es tan inteligente y tiene una visión única. Se nota que está seguro de lo que quiere y no descansa hasta conseguirlo. Tiene un brillo en su mirada que demuestra la determinación que le pone a su trabajo y eso me parece muy atractivo.
La sonrisa de Sergio comenzó a desaparecer poco a poco mientras recordaba la conversación que tuvo con Max antes de despedirse y sus ojos se llenaron de tristeza.
─ ¿Qué pasa?─ Paola se acercó a el menor preocupada por su cambió de humor tan repentino.
─Max tiene que regresar a Europa hoy. Surgieron algunos asuntos urgentes del trabajo. Pero hemos decidido mantenernos en contacto y avanzar con el proyecto que tiene en mente.
─Es una lástima que tenga que irse tan pronto, pero me alegra saber que tienen planes para el futuro.─ se acercó para abrazar a su hermano.─ ¿Y qué hay de ti? ¿Tienes algún plan para hoy?
Sergio se estiro y se levantó de la cama.
─Tengo algunas reuniones importantes con el equipo de desarrollo. Necesitamos definir unos cuantos proyectos y planeo comenzar con el proyecto de Max.
Después de una ducha rápida y un desayuno ligero, Sergio se preparó para enfrentar el día. Sin embargo, su mente seguía volviendo a los momentos que había compartido con Max. Sentía una mezcla de emoción y melancolía ante la partida inminente de su nuevo ¿amigo? y posible socio.
Más tarde, mientras revisaba algunos correos en su oficina recibió un mensaje de Max.
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Sergio se encontraba admirando la vista de la ciudad desde la ventana de su oficina cuando el teléfono sonó alertándolo y sacándolo de su momento de paz.