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LA CULPA

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                         CAPITULO 2

Habían pasado tres meses desde la muerte de mamá y las cosas cambiaron para mal, ninguno estábamos mucho tiempo en casa, papá trabajaba horas extras y llegaba ya muy tarde. Tom, había comenzado a salir de fiesta con chicos que no tenían muy buena fama y comenzó a faltar a la universidad. Sin contar que las veces que llegaba a dormir en casa siempre estaba ebrio.

Las ocasiones que intenté entrar a su habitación se encontraba cerrada con seguro. Al día siguiente solo papá y yo nos llegábamos a ver en la puerta antes de salir. Ninguno desayunába en casa pues entrar en aquel sitio donde estaba el recuerdo de ella apurada haciendo el almuerzo, riendo con papá por las mañanas o hablando cosas de la oficina, era muy doloroso. Bastante tenía yo con dormir en la misma habitación donde mamá habia encontrado a sus hijos follando para después derrumbarse y perder la vida, como para andar en aquella casa tan llena de recuerdos.

La culpa me estaba consumiendo, cerraba los ojos y lo único que veía y oía era a Mamá:

— Ustedes dos acaban de darme la decepción más grande...

Esas habían sido sus últimas palabras y eso me carcomía el alma aún más el desprecio de Tom. Las veces en que cruzabamos miradas él lo hacía con desprecio se podría decir que hasta con asco. Aquel día no solo había perdido a mi madre, perdí a mi familia, perdí a mi padre, perdí a mi compañero, a mí otra mitad, había perdido al amor de mi vida, a mi Tomy. Pero sobre todo había perdido a mi hermano.

Poco a poco me había convertido en un despojo de lo que alguna vez había sido ya no sonreía, casi no probaba bocado y los G's me buscaban todos los días para tratar de animarme. Pero solo podía sentir dolor y una profunda rabia que yo sabía que no era mía, si no de él, eso solo lograba empeorar mi estado. Pues bien sabía cuáles eran los sentimientos de Tom y ahí estaba la respuesta a su lejanía. Tal vez él había entrado en razón, tal vez se había dado cuenta que lo que hacíamos era monstruos y la vida de mamá habia sido el precio que habíamos pagado por nuestros actos.

Una mañana cuando llegue a la universidad ví a Georg quien platicaba con Gustav y me sorprendió mucho cuando me acerque y ví el rostro del castaño completamente amoratado, parecía haberse metido en una pelea y de las gruesas. Pues cuando estuve lo bastante cerca note con mayor claridad su ceja y labio roto.

— Georg... Pero ¿que diablos fue lo que te pasó? (Pregunté preocupado pues de sobra sabía que Georg era uno de los tipos más pacíficos del mundo).

—Fue Tom. Bill anoche salimos Gustav y yo a un pub y ahí estaban Devon y su grupo de matones pero también estaba Tom con ellos, nos acercamos para hablar con él pero estaba ya muy tomado o...

— ¡¿O que Georg?! ¡¿O que?!.

Estaba sorprendido, más bien molesto. Pero también preocupado. Devon era el peor de los tipos con el que te podrías  cruzar. Era de esos que te pueden reventar a golpes solo por diversión y también se decía que se dedicaba a negocios ilícitos como la venta de droga y eso era lo que más miedo me daba.  Que Tom estuviera consumiendo.

—Pues no se Bill, parecía como si se hubiera metido algo, estaba eufórico.

—Así es, en cuanto Tom nos vio se puso muy agresivo y comenzó a insultarte. Preguntaba si tú nos habías enviado para joderle más la vida. Georg intentó apartarlo del grupo de Devon. Pero él se fue a los golpes, intenté detenerlos pero uno de los amigos de Devon me detuvo. Todos ellos reían, el alboroto se hizo más grande y los de seguridad  terminaron echándonos  afuera, después llego la policía y nos llevó detenidos a nosotros y a Tom. Pues sus "amigos" salieron corriendo en cuanto vieron las patrullas, nuestros padres llegaron a pagar la multa pero en cuanto supieron con quién había sido la pelea se rehusaron a pagar la multa de Tom.

LA RAZÓN Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora