Marta Oliver
Me despierta mi tono de llamada. Es Jude.
- Jude, son las tres de la mañana -. Digo nada más contestar la llamada.
- No puedo dormir -. Contesta él.
- Pero a mí no me despiertes -. Respondo y me sale un bostezo. - Me he acostado hace 3 horas, tengo sueño, hasta mañana -.
- No soporto que puedas soñar con alguien más que no sea yo -. Dice él, a lo que a mí se me abren los ojos.
- Jude, mañana hablamos, de verdad -. Corto su frase.
- Pero que he hecho para que no quieras salir conmigo? -. Pregunta angustiado.
- Mañana vienes a mi casa y hablamos, ahora acuéstate -. Respondo. - Buenas noches -. Digo seca y acabo la llamada.
No puede hacer esto, no me puede llamar a las tres de la mañana para decirme esto. No puede.
Intento volver a dormir, aunque se que me va a costar mucho.
Ya de día me levanto y hago lo mismo que todas las mañanas, lavarme la cara.
Miro por la ventana y veo el coche de Jude.
Cojo mi teléfono y le llamo.
- Pero qué haces? -. Pregunto cuando contesta mi llamada.
- Te dije que no podía dormir -. Responde él.
- Sube y hablamos en persona -. Contesto sin solución y cuelgo la llamada.
Unos minutos después oigo el timbre de mi casa.
- La puerta del portal estaba abierta -. Informa Jude cuando le abro mi puerta.
- Ah vale -. Respondo.
- Ese es el pijama que llevabas puesto cuando te conocí -. Dice Jude mirándome de arriba a abajo.
- Pues es verdad -. Contesto y me voy hacia la cocina intentando atrasar la conversación lo máximo posible.
- Me gustas Marta, no puedo parar de pensar en ti -. Dice Jude sin tapamientos siguiéndome.
Parece que no ha funcionado.
- Jude eso son cosas diferentes, creo que más que gustarte yo te gusta la idea de gustarme -. Replico metiendo las cosas de mi lavavajillas en sus respectivos sitios.
- Puedes dejar de intentar aplazar la conversación y dejar de hacer cosas -. Exclama. - Estoy aquí, háblame -.
- No me siento preparada para empezar ninguna relación, vale -. Respondo mirándole a los ojos.
- Esa es muy típica, dime otra excusa anda -. Dice poniendo los ojos en blanco.
Le cojo la mano y le guío a mi sofá.
- Es que cuando me doy cuenta de las cosas que tengo, pienso en las que puedo perder -. Empiezo. - Me lo paso muy bien contigo y nos entendemos. Me da miedo perderte por empezar una relación, y no es ninguna excusa -.
- Nunca me vas a perder -. Responde Jude.
- Todos decís eso, hasta que me ponéis los cuernos o ya no sentís lo mismo que sentíais al empezar la relación -. Explico.
- De verdad que no, siento que estoy loco por ti. Me he levantado hoy a las 3 de la mañana y no podía parar de pensar en ti. No puedo ni comer sin pensar en ti -. Replica Jude, sin dejar de mirarme a los ojos.
- Jude, de verdad te digo que de momento seamos solo amigos -. Contesto. - Lo siento mucho pero llevo una temporada bastante bien para que ahora vengas tú y me lo jodas -.
