live while we're young

83 7 0
                                        


Marta Oliver

—Marta... —Pedro levanta la vista del móvil— ¿has visto lo de Jude?

Estoy sentada en el suelo del estudio, con las piernas cruzadas, escuchando por décima vez la mezcla casi final de mi single. Dos semanas. Solo dos semanas.

—¿El qué? —pregunto, intentando que suene indiferente.

—Se ha lesionado. Rotura muscular en el semitendinoso de la pierna izquierda. Ha pasado por quirófano.

Dejo de respirar por unos segundos. No sé explicarlo. Como si algo se encogiera dentro de mí.

—Ah —es lo único que me sale.

Pedro deja el móvil boca abajo y me mira fijo.

—No pongas esa cara.

—¿Qué cara?

—Esa. La de que te duele aunque no quieras que te duela.

Resoplo.

—No es eso.

—Marta... —dice más suave—. Tú lo quisiste. Eso no desaparece porque sí.

Me quedo callada unos segundos.

—No sé si me quiso de verdad o si todo fue...

Pedro se acerca un poco más.

—Escúchame bien. Tú no te mereces que jueguen contigo. Ni medias explicaciones, ni silencios, ni cosas a medias. Si alguien te quiere, lo hace claro. Sin hacerte dudar.

Lo miro. No lo dice con rabia. Lo dice tranquilo. Seguro.

—No creo que quisiera hacerme daño —murmuro.

—Puede que no. Pero te lo hizo igual. Y yo vi cómo te dejó.

Silencio.

Pedro cambia de tema de repente, como si supiera exactamente hasta dónde tocar.

—Por cierto... "Ni borracho" está subiendo como una locura en el Top 50. Estamos casi arriba del todo. ¿Tú eres consciente de eso?

No puedo evitar sonreír.

—Es que es un temazo.

—Obviamente. Hay que mantener el ego sano, mi niña.

Le tiro un cojín.

—Idiota.

Se ríe y me agarra la muñeca antes de que pueda apartarme.

—Y tú en dos semanas sacas tu single. Dos semanas. Eso sí que es fuerte.

La sonrisa se me afloja un poco.

—Me da miedo.

—Mejor. Si no te da miedo, no importa.

—¿Y si no gusta?

Pedro me mira como si hubiera dicho la cosa más absurda del mundo.

—Pues hacemos otro. Y otro. Y otro. Pero va a gustar. Porque tú no suenas a nadie. Y eso no se compra.

Bajo la mirada, nerviosa.

—Gracias.

—Y tranquila—añade más bajo—. Lo único que importa es que estés bien. Ni lo de Jude, ni nada. Pero que no se te olvide lo que vales.

Se hace un silencio distinto esta vez. No incómodo. Más bien lleno.

Yo asiento despacio.

—A veces siento que todo está pasando demasiado rápido —confieso—. Madrid, el single, entrevistas, tu canción subiendo... y de repente también esto.

Old Money ~ Jude BellinghamHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora