Capítulo IX

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La mala de la historia.

La tarde de ese día había terminado muy bien, una comida deliciosa y una charla inolvidable con él rey, incluso Elizabeth se dio cuanta de muchas cosas acerca del rey, como que era muy bueno con la lectura a pesar de que tenía un ligero tartamudeo al hablar, cosa que era característica de él, según lo que cuenta su tutor, Guillermo de Tiro, quien fue quién le enseño la mayor parte de las cosas que conoce, incluso le comentó que él fue quien tuvo las primeras sospechas sobre su enfermedad.

Dos hombres muy inteligentes.

— Enserio no puedo creer que él rey tenga apenas 20 años, realmente es muy joven como para reinar, yo apenas tengo 21 años y soy una simple plebeya — comentó Elizabeth quien hacia sentada frente al tocador de sus aposentos mirando a través del espejo a Amanda.

— Él reinó desde sus 13 años y tuvo regente quien estuvo al cargo durante que cumplía su mayoría de edad, sus 15 años — dijo Amanda quien peina él largo cabello rizado de Elizabeth.

Al escuchar aquello la joven de ojos verdes se quedó impresionada, pues ¿como era posible que con 15 años ya eran considerados mayores de edad? De donde viene ella los 18 años es la edad donde te vuelves mayor de edad y en Estados Unidos era hasta los 21, segun lo que recuerda. Era algo asombroso, más pensando bien para esa época era algo normal. Pensó un momento el lo sumamente estresante que sería tomar un cargo tan importante, sin duda tiene su respeto y admiración. Amanda continuó contando más acerca de lo que paso el día en el que Amalarico, el padre del rey falleció, ese día fue devastador para él rey quien no sólo sufrió la pérdida de su padre sino también la de su madre, Inés, quien fue obligada a romper su matrimonio con él de su amado para que Amalarico contraiga matrimonio con María Comneno, quien no fue para nada una madre para él rey, más a pesar de sufrir el abandono de su madre no le afectó, pues incluso ni la recuerda, pues eso paso cuando el era apenas era un bebé.

— Por cierto, querida, deberías tener más cuidado al tener contacto con él rey, no me gustaría qu-...— fue interrumpida.

— No veo el problema en compartir comida con él rey ni darle la mano o incluso pasar el rato junto a él, pues la lepra no es contagiosa, solo se puede contagiar por fluidos, Amanda — respondió con cierta molestia en su rostro y tono de voz.

— ¿Eso es cierto? — pregunto incrédula, incluso detuvo sus manos que trenzan el cabello de Elizabeth.

— Es más que cierto, Amanda.

— Entonces, ¿por que no se lo haces saber? Esa noticia seguro le haría muy feliz.

— Me encantaría hacerlo, más... — su mirada se desvió mirando a otro lado que no sea el reflejo de Amanda - sería imposible que crean que lo que digo es verdad.

Amanda término la trenza y se acercó a Elizabeth para que la viera a los ojos tomando su rostro entre sus manos.

— Yo creo en ti y se que eres capaz de demostrar que lo que dices es verdad, no importa cuantas veces lo tengas que hacer para que el mundo te crea, se que eres capaz de eso y mucho más, así que no estés triste, tu puedes — sus palabras eran sinceras como sus ojos cafes que la miran con orgullo.

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⏰ Última actualización: Feb 11, 2025 ⏰

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𝑴𝑨𝑺 𝑨𝑳𝑳𝑨 𝑫𝑬𝑳 𝑪𝑰𝑬𝑳𝑶. 𝒓𝒆𝒚 𝒃𝒂𝒍𝒅𝒖𝒊𝒏𝒐 𝑰𝑽Donde viven las historias. Descúbrelo ahora