¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
ׂׂૢ☼ emi ﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌﹌
Hoy era mi quinto día en el trabajo. La verdad que vendí una banda de ropa y hasta ahora no obtuve ninguna queja.
Con Matías no nos vemos desde que nos besamos, ninguno de los dos tuvimos tiempo. Pero esperen, ahora les sigo contando, es que llegó un cliente y lo tengo que atender.
—Holaa, ¿buscaba algo en particular?.—Pregunté con una sonrisa.
—Holaa, nono, estoy viendo.—
—Está bien, cuando necesite algo avíseme.—Le volví a sonreír.
—Bueno, eso voy a hacer, muchas gracias—Respondió mirándome con una sonrisa y se puso a observar las prendas de ropa.
Finalmente elegió dos camisas, una blanca y otra negra
—¿Se las quiere probar?.—El jóven asintió.—Allá están los probadores.—
Unos 5 minutos después abrió la cortina.
—¿Y? ¿Cómo me queda?.—Dio una vuelta.
—Muy bien.—Sonreí.
—Ahora me pruebo la negra.—Comenzó a desabrocharse la camisa mientras me miraba. Y de repente solo estaba en cuero, poniéndose la otra camisa.
No lo quise mirar, se notaba que lo hacía para provocarme.
—Cuál me queda mejor, ¿la blanca o la negra?.—Preguntó.
—Emm, la negra.—Respondí tirando una cualquiera. Además la blanca, si no la cuidas bien se percude mucho.
Por fin se dignó a cerrar la cortina y se cambió. Después de unos 5 minutos salió y se acercó a la caja.
—Me la llevo, ¿Cuánto sale?.—
—16.000.—Respondí. Aclaro que son en pesos Argentinos.
—¡¿16.000?! Te ofrezco 10.000.—
—No, disculpe pero acá no se fía.—
—Daale, haceme la segunda—Habló acariciandome el pelo y yo solo corrí la cara.
—Disculpe pero no puedo hacer eso.—Desvié mi mirada de su rostro.
—Y si...—Me acarició la cintura.
—¿Y si qué flaco?.—Pude reconocer la vos de Matías de inmediato.