Hyunjin
Jamás volveré a pisar un supermercado en mi vida. Casi se me sale el corazón del pecho; ha sido una de las experiencias más estresantes que he vivido.
Me dejé caer en la cama, tratando de no pensar en lo que habíamos pasado. Podría quedarme allí horas, simplemente pensando y tratando de recuperar la calma.
Felix entró en la habitación, todavía sosteniendo el papel en la mano. Sabía que había estado buscando algún refugio o más personas que hubiesen sobrevivido, pero no me inspiraba confianza.
— Esto es lo que hemos estado esperando todo este tiempo. Más sobrevivientes, eso es genial, estaríamos con más personas — dijo con entusiasmo. No quería desanimarlo, pero encontrar esa información en un supermercado casi destruido no me parecía fiable. Posiblemente, ninguna de esas personas estaría viva ahora.
Pero al ver su rostro iluminado por la esperanza, solo pude suspirar. Quizás debíamos arriesgarnos.
— Mañana partimos. Debemos cargar todo lo que podamos en el coche y llenarlo con gasolina en la estación más cercana. Ve a descansar. Yo me encargaré de todo; has tenido suficiente por hoy — me levanté de la cama, dispuesto a preparar lo necesario para el viaje.
— Sabes que no te haré caso — respondió con una sonrisa.
— Empiezo a entenderlo — me acerqué y le di un ligero pellizco en la mejilla, un gesto de reproche que lo hizo fruncir el ceño y lanzarse hacia mí, como siempre, con suaves jalones de cabello. Me reí y escapé rápidamente, escuchando sus protestas a lo lejos.
Nuestra relación había evolucionado sorprendentemente rápido en tan poco tiempo. No podía imaginar estar solo en esta casa, viendo pasar las horas y escuchando los sonidos del exterior. Probablemente habría muerto por mis propias manos antes que enfrentar a esas criaturas.
Aún no sé cómo llamarlos. ¿Infectados? Parecían perder completamente la racionalidad una vez eran mordidos.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por una toalla húmeda que cayó sobre mi cabeza.
— Menos pensar y más acción. Si queremos salir a primera hora, debemos ser rápidos — dijo Felix, con el cabello aún mojado, confirmando la procedencia de la toalla — Estoy tan emocionado, podríamos convivir con otras personas.
Sus palabras revolvieron algo en mi estómago. ¿Acaso no era suficiente con estar solo los dos?
Sacudí esas ideas de mi mente y comenzamos con nuestro trabajo, enfocándonos en preparar todo para el viaje.
Según la dirección, el refugio estaba al otro lado de la ciudad; podríamos llegar temprano si nos apresurábamos a salir. Primero, empacamos lo esencial: todo lo que habíamos conseguido en el supermercado y algunas cosas importantes de la casa.
Me dirigí a la habitación contigua a la mía. Esa habitación, que nunca había abierto desde que empezó todo, pertenecía a mi hermana. Ella solía pasar horas allí, haciendo quién sabe qué.
Al entrar, saqué una caja de uno de los cajones. Sin abrirla, la guardé en mi bolso y cerré la puerta de nuevo. Todavía quedaban cuatro horas para el amanecer, así que aproveché para dormir un poco.
Dejé los bolsos listos en la entrada y me encaminé a mi cuarto. Felix estaba allí, ocupando la mayor parte de la cama. Sonreí ante esa escena, me senté en el borde y lo empujé suavemente, haciéndolo despertar con una mirada asesina.
— Y así quieres que descanse — reí mientras me arropaba hasta el cuello con la única sábana disponible.
— No es justo, llegué primero y te quedas con la única sábana.
ESTÁS LEYENDO
Two Hearts in a Broken world _ HyunLix
FanfictionCuando el mundo se desmoronó en un caos inimaginable, dos desconocidos encontraron en su alianza la única esperanza para sobrevivir. Enfrentando horrores inimaginables y la devastación de su ciudad, se unieron para luchar contra la oscuridad que con...
