Hyunjin
No sabía cuánto tiempo había dormido, pero podía apostar que era lo mejor que había dormido en semanas. Aún no había abierto los ojos, pero imaginaba la situación: mis brazos rodeaban suavemente el cuerpo de Felix, cuidando de no apretar demasiado.
Podía sentir su cabello rozando mi nariz, lo que me hizo sonreír. Su aroma me envolvía; incluso en un mundo caótico, Felix seguía usando colonias y tomándose más de una hora en la ducha. Reí ante este pensamiento, lo cual provocó un pequeño quejido de Felix, despertándolo.
— ¿Dormiste bien? — le pregunté, sin romper la posición en la que estábamos.
— Más que bien — Mi nariz aún descansaba en el hueco de su cuello, aspirando su aroma; si seguía así, me quedaría dormido de nuevo — ¿Y tú?
— Podría quedarme así todo el día — admití. Su risa era la más bonita que había escuchado; desde el primer momento, me había fascinado. Sentí sus dedos enredándose en mi cabello, acariciándolos suavemente.
— Sabes, nunca pensé que encontraría algo de paz en medio de todo este caos — su voz baja y tranquila — Pero aquí, contigo, me siento un poco más humano, más vivo.
Nos quedamos así, en silencio, disfrutando de la presencia del otro. No era necesario decir nada más. No éramos una pareja, pero había algo especial en esos momentos compartidos, una conexión que nos daba fuerzas para seguir adelante.
— Vamos a encontrar ese refugio — dijo Felix con determinación, rompiendo el silencio — Y cuando lo hagamos, seguiremos cuidándonos el uno al otro, como ahora.
Asentí, sintiendo la misma determinación. Sabía que juntos podríamos superar cualquier obstáculo. Sin importar lo que nos esperara en el camino, siempre tendríamos estos momentos para recordarnos que, incluso en la adversidad, hay espacio para la calidez y la esperanza.
— Sí, lo haremos — dije, apretando suavemente su mano en señal de apoyo. — ¿Tienes hambre?, yo me estoy muriendo.
Nos acomodamos en los asientos y observé a Felix estirarse, tratando de desperezarse.
Queríamos ahorrar la mayor cantidad posible de comida, ya que no sabíamos cuántos días duraría el viaje. Después de calmar un poco el hambre, volvimos a los asientos delanteros, mentalizándonos para retomar el camino.
El pueblo estaba desolado, superando cualquier imagen que tuviera de un pueblo fantasma. Ni siquiera se veían infectados. Observaba el paisaje sombrío y lúgubre; aunque era de mañana, el cielo estaba más oscuro de lo habitual.
Mi vista se fijaba en el frente, casi en piloto automático, tan sumido en mis pensamientos que no vi a la chica aparecer hasta que escuché los gritos de Felix a mi lado. Frené de golpe y me enfoqué en la persona frente a nosotros.
Era una chica joven, cubierta de sangre que no parecía ser suya. Detrás de ella, varios infectados se acercaban rápidamente. Ella empezó a llorar y a suplicarnos que la dejáramos entrar.
Miré a Felix, que hizo lo mismo. No sabíamos qué hacer. Lo más lógico sería seguir adelante, pero no podía dejarla allí. Apreté el volante, sabiendo que quizás me arrepentiría de lo que estaba a punto de hacer.
— ¡Hey, sube, atrás! — dije. Ella no lo pensó dos veces. Quité el seguro y se subió al asiento trasero, seguida de varios infectados que comenzaron a rodear el auto. Maldije para mis adentros mientras intentaba salir de allí, atropellando a algunos en el proceso.
Suspiré aliviado mientras nos alejábamos de la horda, mirando por el espejo retrovisor a la chica de atrás. Ella temblaba, no sabía si por frío o miedo.
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Two Hearts in a Broken world _ HyunLix
FanfictionCuando el mundo se desmoronó en un caos inimaginable, dos desconocidos encontraron en su alianza la única esperanza para sobrevivir. Enfrentando horrores inimaginables y la devastación de su ciudad, se unieron para luchar contra la oscuridad que con...
