──Adentro. ──es la demanda de la mayor cuando la empuja hacia el cubículo más cercano, cayendo Freen sobre la tapa. Rebecca la mira desde arriba, superior y sensual, cuando se saca la chaqueta y la deja caer al suelo.
──¿Qué haces?
──Cállate.
Rebecca no tiene vergüenza en que la contraria se de cuenta de la reacción de su cuerpo, incluso un poco orgullosa de Freen por haber provocado su reacción: respiraciones alborotadas, y que las venas de sus manos parezcan reventar por la euforia. Obteniendo una parecida al Rebecca sentarse sobre sus piernas.
Se besan, tan fuerte, tan húmedo y prohibido, que el pensar en lo que hacen les sube el lívido por los cielos, chocando sus labios, sus caderas buscando la fricción ajena y gimen, sin freno ni pudor. Rebecca le besa el cuello, le pasa las manos por los pechos y la espalda, le araña la piel y le muerde las clavículas, marcando a su gusto la nívea piel de la Tailandesa, quien echa la cabeza hacia atrás, presa del placer y lleva sus dedos al pantalón de la mayor.
Un gemido ronco es su respuesta, un sí implícito que hace a Freen sacar el botón del ojal y bajar el cierre, antes de seguir con su propia ropa inferior. Rebecca se entretiene en su cuello, en sus hombros, le saca el suéter y la blusa de un tirón, dejando a Freen solo con un sujetador y sigue con la suya, después de susurrarle un: nos vamos a ensuciar Freen, que le sabe a gloria.
Rebecca se pone de pie, sus pantalones a mitad de sus glúteos, mostrando apenas su coño bajo una tela negra, con una pequeña, y, creciente, mancha de humedad extendiéndose en las bragas, reclamando por atención. Rebecca ondeando sus caderas, empezando a masajear su femineidad.
Freen traga saliva, se levanta apenas lo suficiente, e ignorando su falda, baja con cuidado sus shorts cortos, para seguir con la ropa interior, ante la mirada fija de Rebecca en sus movimientos. De pronto demasiado cohibida, se detiene antes de bajarla por completo:
──No es un buen momento, Freen. ──Rebecca no detiene el suave vaivén sobre su cuerpo.
──Lo sé, es sólo que... Nunca, yo-...
──Entiendo── Rebecca se acerca, con cuidado y sus ojos fijos en los ajenos, brillantes. Rodea la cadera de la menor con sus piernas, erguida sobre su pecho mientras termina de liberar la ropa interior de Freen, dejándola expuesta hacia ella──, yo tampoco.
Freen gime al sentir la mano de Becky atravesar la tela de la falda, comenzando a frotar su entrepierna, una dulce y caliente fricción que las embriaga y sabe tan bien; se siente tan bien. Es la mayor quien se mueve primero, juntando finalmente ambas femineidades, empujando hacia arriba, rozando deliciosamente contra Freen, quien se muerde los labios y se sostiene de los costados del cubículo. Cuando la mayor de ambas le sujeta el cabello desde atrás, es el delirio; el infierno mismo revestido de ardiente tentación, nuevas sensaciones abrumadoras que la atascan por completo, nublando sus sentidos.
Pero no todo podía ser tan bueno.
──¿Freen? ──llama alguien desde el otro lado de la puerta, dando de toquesitos insistentes que le disparan la migraña a una frustrada Rebecca. La rubia mayor suelta un quejido ronco, levantándose de golpe y dejando a Freen sinceramente descolocada y todavía en el limbo──, ¿Está todo bien ahí?
──Arriba ──Rebecca se sube a tirones la bragueta, acomodándose la blusa que ha recogido del suelo, lleva en el antebrazo la chaqueta de cuero. Freen no le responde──, ¡Que te muevas! Llegó tu mami a buscarte.
Con una patada abre el cubículo, frustrada, molesta, y claramente harta de toda la mierda que lleva y que recientemente pudo aceptar —de alguna forma bizarra—, en voz alta, para que llegara esta tal Meena a cagarle el cachapo. Literalmente.
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Rude Girl (Beckfreen)
DiversosLa delgada línea existente entre ser azotada en los casilleros por tu bravucona y terminar entre sus piernas. ┊ ➶ 。˚ ° fanfic original por @byun-bacoon ┊ ➶ 。˚ ° adaptación utilizada por @imrosesbf
