Conocí aquella mujer, tan esbelta tan callada.
La escuche gritar de noche mientras dormía, la escuché llamar al amor incontables veces.
Pobre de mí, iluso ante los rostros de endebles sonrisas, me dejé llevar de nuevo por un pasado que lleva de escolta este asqueroso siglo XXI,
Donde llevar nuestra piel de llavero en la galería del celular es una moda y recurrir a los recursos turbios ya no requiere de un vidente.
Hemos vuelto a morder el polvo de la avaricia y la suciedad , hasta aquí ha llegado la cordura.
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Escritos que refugian el alma
PuisiQuiero aclararles a los lectores que las imágenes que utilizo para reflejar mis escritos no son mías, son tomadas de Pinterest y de la página de Instagram cultura inquieta, mi manera de escribir usualmente es viendo imágenes y trasmitiendo su dolor...
