Pobre ser humano

28 2 0
                                        

Conocí aquella mujer, tan esbelta tan callada.

La escuche gritar de noche mientras dormía, la escuché llamar al amor incontables veces.

Pobre de mí, iluso ante los rostros de endebles sonrisas, me dejé llevar de nuevo por un pasado que lleva de escolta este asqueroso siglo XXI,

Donde llevar nuestra piel de llavero en la galería del celular es una moda y recurrir a los recursos turbios ya no requiere de un vidente.

Hemos vuelto a morder el polvo de la avaricia y la suciedad , hasta aquí ha llegado la cordura.

Escritos que refugian el almaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora