Capítulo 11

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Narra wil.

Al ver como el chico desaparecía en su coche, una sonrisa se dibuja en mis labios y zoe se da cuenta de la manera en la que me encontraba sonriendo

— No, no me digas que te gusto el tarado de mi hermano — Al escuchar decir eso de la chica, la sonrisa se me borra de inmediato y la miro negando varias veces con mi cabeza

— No, ¿como crees? Solo que me sorprendió la manera en la que se puso. Es todo

— La verdad si se puso un poco raro, primera vez que veo a mi hermano hablar y actuar de esa manera. Yo creo que le gustaste

— Claro que no, a lo mejor le caí bien. Es todo

— Como digas, yo conozco a mi hermano y se que es raro que te haiga dicho que te quiere Volver a ver. Pero el destino dirá lo que pasa. — La chica me toma del brazo para así entrar ambos a la universidad. A los pocos minutos comenzaron a llegar las personas al salón y veo como abel entraba de manos de milagros. Dios, que sígnico es abel.

Este al verme suelta la mano de milagros y esta se da de cuenta que el chico la suelta al verme.

Narrador.

Milagros sabia que abel se había quedado en la playa con wil, ella pensaba que estos dos habian tenido relaciones. Ella quería acabar por toda con wil y iba a buscar la manera de convencer a Rodrigo. La chica llegó temprano a la casa de abel para conversar con Rodrigo y es atendida por la ama de llaves

— El señor Rodrigo la espera en el despacho — La chica al escuchar eso no agradece y solo camina con rapidez al despacho del señor. Al llegar a esta cierra la puerta con seguro y mira enojada a su contrario

— Tienes que buscar la manera de desparecer a wil. Ya no estoy soportando que tu hijo se vaya cada vez que pueda atrás de el — Dice la chica enojada

— Ya eso lo he escuchado muchas veces de ti milagros, ten paciencia. Esta tarde le dare una pequeña visita a wil. Le iré advertí que se aleje de abel por las buenas o por las malas.

— ¿Que te pasa? Tu no eres así Rodrigo. Tú actúas de una vez, no adviertes. Este Rodrigo no me esta gustando para nada.

— No soy un asesino milagros. Nunca he matado a una persona,siempre las he destruido pero nunca los he matado.

— Para todos hay una primera vez. Si tienes miedo de mancharte las manos, solo contrata a alguien que acabe con la vida de wil.

— Es lo que haré, iré hablar con el y si se niega alejarse. Pues que vaya preparando su funeral.

La chica sale del despacho con una sonrisa de victoria, ella quería muerto a wil. No solo por estar en el camino de abel si no para destruir a sus primas. Cuando la chica sale se encuentra con abel que venia bajando con su bolso para irse para la universidad

— Milagros, ¿Que haces aquí? — Le pregunta el chico confundido

— Vine a buscarte, pero como estabas arreglandote para irte a la uní, decidí esperar.

— La verdad puedo irme solo, no es necesario que vengas a mi casa.

— Lo se abel, pero es que me he sentido mal y pues no quiero irme sola a la universidad y que me pase algo. Y se que tu me vas cuidar

— No soy medico y mucho menos soy guardaespaldas  — El chico le deja claro a milagros que no quiere nada con ella pero ella solo se niega alejse de el. Abel va a caminar a la salida pero es detenido por la voz de su padre

— Eso no es lo que yo te he enseñado abel, no seas maleducado y acompaña a tu futura esposa a la universidad. Los dos van al mismo lugar. — Abel pone sus ojos en blanco y se queda parado esperando a milagros para así irse los dos.

Al llegar a la universidad, milagros toma la mano de abel y aunque este trato de soltarse ella solo le dijo que se sentía mareada. Ella tenia un plan, y era que wil los viera.

Narra Wil.

Mi corazón se rompió e dos pedazo al ver que abel llegaba agarrado de manos con milagros, ya están juntos. Es lo que pienso. Las horas pasaron rápido y por fin nos íbamos a ir a casa. Tenia que apurarme en llegar ya que en la noche tenia que ir al bar a trabajar.

— Wil, la verdad me caes muy bien. Se que podemos llegar a ser buenos amigos — menciona zoe. Tenia miedo de confiar en alguien más, no quería que me pasara lo mismo que me paso con milagros.

— Tu también me caíste muy bien zoe, pero poco a poco ¿si? ?

— Oye mi hermano esta por venir por mi, si quieres te podemos llevar.

— No es necesario, vivo cerca de aquí. Pero gracias zoe — Le doy un beso en la mejilla despidiéndome de ella para así caminar rápidamente a mi casa.

Al llegar veo que todo estaba en silencio, supuse que nadie se encontraba en casa pero no era así. Alexa estaba en la cocina, se que estaba molesta por lo de la mañana así que decido no molestar y subo las escalera pero esta al escuchar mis paso me habla

— ¿Wil, eres tú? — Me detengo y vuelvo a bajar quedándome parado en la ultima escalera

— Si, soy yo — Esta deja su te a un lado y se acerca a mi

— Perdón por lo de esta mañana, la verdad no se que me paso. — En cierta parte alexa solo dijo la verdad — Se que tienes tu manera de ver el mundo, pero wil el mundo no es como crees. Solo quiero que entiendas que no todas las personas son buenas, solo te quiero proteger.

— Lo entiendo alexa, se que tu nunca me harías daño. Todo lo que me dijiste lo hiciste para hacerme abrir los ojos. Y creeme que se que la vida no es una telenovela.

— Te quiero mucho wil, nunca lo olvides y menos lo dudes — La chica me da un abrazo y no dudó en corresponderlo y el momento es interrumpido. Se escuchan que tocan la puerta con fuerza.

— Yo iré abrir — Digo, caminando a paso rápido a la puerta para así abrir esta Encontrándome con un señor mayor, a este señor lo he visto antes. El hombre entra y se para delante de mi y me mira con un semblante serio. De la nada veo como levanta su mano y me da una fuerte cachetada

— Esto es para que entiendas de una vez por todas que te quiero lejos de mi hijo abel — Mi mano acarician mi cachete rojo mientras observaba al hombre un poco sorprendido. Alexa de igual manera estaba sorprendida por la cacheada que el hombre me había dado. Mi semblante cambia de sorprendido a serio y de igual manera levanto mi mano dándole una fuerte cachetada haciendo que este quede contra la pared y lleve una mano a su mejilla

— Y esto es para que vea que conmigo nadie se mete y menos en mi casa. Nadie me dice que hacer y  menos usted. No me voy alejar de abel ¿sabe porque? Porque me gusta

Le confieso al hombre en tono molesto y este solo se ríe y sale de la casa molesto.

Continuará...

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