"Para ser exactas, ¿Qué tanto va a doler?" Preguntó Max con nervios. Chloe dió vueltas en su banquito, tocando barbilla con su índice.
"Probablemente sea un pinchazo rápido, suele ser lo normal," dijo. "No será tan malo como esto." Señaló su pecho. "Los bras y los pezones sangrantes no se llevan bien." Max hizo una mueca por la imágen. La cortina que cortaba el cuarto se abrió y una chica delgada con rastas apareció. La castaña observó los tatuajes de la mujer, enfocándose en una medusa vibrante y rosa en su garganta.
Se ve tan genial. Desearía verme igual de bien.
"¡Jennifer!" La saludó Chloe, levantándose para darle un abrazo. "¿Cómo va todo?"
"Ya sabes, tranquilo." Sonrió con los ojos medio cerrados. Se centró en Max y asintió. "¿Quién es la belleza?" Chloe sonrió y empujó el hombro de la chica.
"Esta belleza es mía, muchas gracias." Se colocó detrás de Max y puso una mano en su cabeza. "Esta es Max, se quiere hacer algo en la nariz."
"Hola," Saludó Max tímidamente, estirando su mano a Jennifer.
"Jenny," respondió, tomando su mano. "Bien, ¿Alguna vez te has hecho uno?"
"No..." Max se encogió de hombros. "Supuse que si voy a estar con ella, ¡lo mejor sería parecermele!" Chloe giró los ojos y empujó gentilmente la cabeza de Max.
"Bueno, la nariz es buen lugar para comenzar. ¿Te gustaría un bridge, nostril, septum?" Se puso unos guantes de latex azules, jalando la muñeca de unos y haciendo que se azote de manera cómica.
"Nostril," dijo Max, moviéndose ansiosamente. "Dime la verdad...¿Qué tanto va a doler?"
"Solo va a ser un pinchazo," dijo, como si lo hubiera ensayado. Max cruzó sus brazos y hizo un puchero.
La gran conspiración de los piercings. La GCP.
"Va a ser muy sexy," dijo Chloe con voz tentadora, agachándose para besar su cabello.
"Shakah! Brah! Shakah! Brah!" Ánimo Max, moviendo sus puños. Jennifer retrocedió con una expresión de sorpresa.
"Tranquila, asesina," la punk rió, revolviendo su cabello.
"Bueno, podemos iniciar con un aro y cambiarlo cuándo sane," dijo Jennifer mientras se sentaba en el banquito.
"Suena bien, es lo que quería de todos modos." Le dió palmaditas a sus rodillas. "Um, se que probablemente te lo dicen cincuenta personas al día pero de verdad me gustan tus tatuajes."
"Aw, ¡Gracias!" Cruzó el cuarto en el banquito rodante y tomó una torunda de algodón, empapandola de solución. "Son adictivos, no sé por qué Chloe no tiene más."
"Lo he pensado," respondió Chloe. "No sé, tal vez primero me perfore más."
Chloe con más piercings? Mm... sí, ¡por favor!
"Bien, también funciona." Jennifer giró con una sonrisa juguetona. "¿Cómo van los piercings de tus tetas de todos modos?" La chica de cabello azul se sonrojó y cubrió su cara. Poniendo los ojos en blanco, la chica miró a Max. "Perdón, debería preguntarte a ti."
"Hiciste un muy buen trabajo, Jenny," Max rió mientras la mujer frotaba el algodón en su nariz. "Osea es como," levantó sus manos, llevando sus dedos a un ángulo recto, "los pechos de Chloe y la capilla Sixtina, mismo nivel."
"¡Ese si es un cumplido!" Jennifer sonrió, rodó hacia atrás para agarrar la aguja y la pinza. Miró a Chloe. "Me gusta."
"Ella está bien," concordó Chloe, lo que provocó que Max sacara la lengua.
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Ouroboros
RandomCuándo Chloe convence a Max de hacer lo correcto, algo extraño sucede, resultando en un nuevo comienzo y en una oportunidad de una vida juntas. Con todo aparentemente "arreglado", las dos están listas para vivir vidas normales. Un montón de tiernas...
