Había decidido empezar de nuevo, el tramite del divorcio había acabado rápido debido a que el peruano no quería nada de el y él tampoco necesitaba algo del peruano.
Ahora se encontraba con su familia festejando el cumpleaños de uno de sus hijastros, el más joven que cumplía sus 7 años, estaban en el restaurante favorito del pequeño, un pequeño local de comida coreana algo alejado de la ciudad, pero debido a esa lejanía creaba un ambiente agradable para estar en familia, era la ultima actividad de ese día así que debían de disfrutarlo mucho.
Había sido un día un poco atareado y agitado debido a todas las cosas que hicieron para celebrar el día del pequeño, desde estar en los mejores parques de diversión jugando hasta cansarse, hasta ver varias de las películas favoritas del infante en el cine. Esa cena era lo ultimo que harían en el día para celebrar el cumpleaños del infante. Llegaron a la casa cansados, los niños ya se encontraban dormidos, rápidamente fueron llevados a sus respectivas camas para que pudieran descansar más tranquilos, al termino de la acción el estadounidense bajo junto a la filipina par esperar a la niñera.
—¿Estas emocionada por esta noche?— pregunto curioso el norteamericano viendo de manera tierna a la asiática.
—¿Cómo podría no estarlo? Cumplimos 3 meses—
—¿3 meses? Es increible, parece que fue ayer cuando nos volvimos a encontrar— hablo un poco incredulo y emocionado, él no podia creer el rumbo que habia toma su vida tras su divorcio.
—Ni yo, pero un asi, agradesco a la vida que nos volviera a juntar, eres un gran novio y un gran padrastro, los niños te aman— repondio con sinceridad la asiatica a la vez que se acurrucaba en el pecho del norteamericano.
—Y yo los amo a ellos, al igual que te amo a ti— tras terminar su frase se acerco con el proposito de darle un beso a su ahora pareja.
Rapidamente ese tierno beso termino en algo un poco mas acalorado. Ahora la filipina se encontraba sobre las piernas del estadounidense, en una escena que rapidamente estaba por escalar.
—Dad, I'm here— anuncio el washintoniano a la vez que cerraba la puerta tras de si y volteaba solo para encontrarse con la muy compremetedora escena.
—¡Washington! Podias tocar el timbre antes de entrar— grito asustado el estadounidense que se moria de vergüenza por la escena que acababa de presenciar el washingtoniano.
—...— la filipina tambien se moria de vergüenza y no sabia que decirle al estado de su pareja.
—Vine a cuidar a los niños, perdón si los interrumpi, la proxima vez tocare la puerta antes de entrar—
—Hola Washington ¿Cómo estas?— pregunto amablemente la filipina despues de que se le pasara la vergüenza.
—Si, hola...— respondio a las justas, enserio no tenia ganas de hablar con la mujer.
Ante las palabras de la capital, el americano solo fruncio el ceño un poco enojado, sabia que el washintoniano no aceptaba del todo su divorcio con Perú y su nueva relación. —Washington se más amable— dijo un poco enojado el americano a su "hijo".
—Amor...no es necesario, tranquilo, esta bien— intervino la filipina, tranquilazando al estadounidense que era hasta capaz de regañar al chico.
—...— el americano no dijo nada, simplemente se quedo callado, tal vez su novia tenia razon, no valia la pena discutir y arruinar su aniversario. —Que no se repita, si nos disculpas, ya tenemos que irnos, vamos cariño, tenemos una reservacion y no querras que se pierda ¿No?—
—Claro que no, vamos, adios Washington nos vemos mañana, cualquier cosa que pase llamanos— y con eso dicho la pareja salio de casa, dejando a un muy disgustado capitalino.
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Mi cuidador Usper
Fanfictionla ONU mando a un estadounidense para cuidar a un peruano que pasa por una pequeña crisis política pero siempre muestra una hermosa sonrisa para evitar que lo vean en ese estado
