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Hoy era el último día en el refugio, de vuelta al infierno, pero no sabía si volvería a ver a Layra, quizás me echaran de casa y ya no querría verme más por la pena que daría en esa situación, porque si ya la doy en la situación en la que estoy no quiero ni imaginarme en esa.
Salí de la cabaña, en una hora nos íbamos, suspiré y di un paseo, tratando de disfrutar todo lo que pudiera antes de irme y tener que contar cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo hasta poder volver aquí.
Estaba ocupado entre mis pensamientos y Jane se paró a mi lado, obligándome a salir de ellos.
— Oye, ¿hay algo entre Layra y tú?
— ¿Qué? — pregunté, confuso.
Suspiró y miró hacia la derecha y hacia la izquierda.
— Si hay algo entre Layra y tú.
Alcé las cejas y tensé los hombros, algo desconcertado, sin entender por qué preguntaba eso.
— ¿Por qué te interesa eso? No quiero contarte cada detalle de mi vida privada, Jane.
Ella me miró, yo traté de evitar hacer contacto visual con ella, pero ella me obligó a que la mirase.
— ¿Por qué me haces esto? — no dije ni hice nada, me quedé quieto, con las manos en los bolsillos —. Me besaste, Christian.
— Fue un accidente, no sé cuantas veces tengo que explicártelo para que lo entiendas, estaba algo confundido y luego aclaré mis pensamientos y me di cuenta de que lo que hice había sido un error, ¿vale?
Me miró con odio y desprecio, me dio un empujón seguido de un bofetón, no hice ningún gesto, las bofetadas llegados a este punto eran como cosquillas para mí, ella se dio cuenta de esto y sonrió con desprecio.
— Haces daños a otro porque ni tú mismo sabes lo que sientes, no sabes ni eso, Christian, estás tan jodido que solo te queda hacerle daño a otros — se dio la vuelta —. Buena suerte volviendo a casa, Chrissy.
Corrí detrás de ella y caminé, siguiéndola, mientras caminaba apresurada, huyendo de mí por el césped.
— ¡Jane! ¡No tengo otra manera de ir a casa, me prometiste que me llevarías!
— Te prometí que te llevaría, no que te llevaría de vuelta, ahora déjame en paz.
— ¡Por favor! ¡No tengo otra manera!
Se detuvo en seco y se giró bastante enfadada, me miró con demasiadas emociones mezcladas: odio, desprecio, asco y mil más, pero no positivas, sino negativas.
— ¡Vete a la mierda, eres un puto interesado! — me empujó y caí al suelo, ya que me pilló desprevenido —. ¡No es mi culpa que tus padres sean así, así que a mí no me cargues el maldito muerto, imbécil!
Eso me dolió, la vi irse y me quedé en el suelo, sentí una mano en el hombro y miré hacia arriba: era Layra.
❆
— ¿Necesitas que te lleve a casa? — le pregunté, ayudándole a levantarse.
— Me harías un gran favor... yo... eh... mi coche está en el mecánico.
Sonreí y él se limpió la hierba de los pantalones, comenzamos a caminar hacia su cabaña, cogimos nuestras cosas y fuimos hacia mi coche: subí las cosas y Christian se subió también.
Me subí y arranqué el coche, me puse el cinturón y él hizo lo mismo, me lanzó una sonrisa algo tímida.
— ¿Segura de que no te molesto?
— No molestas, no digas tonterías, tonto.
Sonreímos y arranqué, pude ver que tenía la mejilla roja y pensé en preguntarle sobre ello, así que aproveché cuando estábamos en un semáforo y le analicé la cara: tenía algunas cicatrices, pero sus ojos avellana y sus pecas me atraparon, aunque cuando el semáforo se puso en verde logré distraerme y seguir concentrada en el camino.
— Oye... ¿A qué se refería ella con lo de... tu familia?
— Oh... no, nada, simplemente me guarda algo de rencor, digamos.
Asentí, sin creerle, cuando entramos en la autopista le pregunté por su dirección y me la dijo, así que comencé a conducir hacía allí, tardamos media hora en llegar, y al llegar le sonreí.
— Sé que no empezamos con muy buen pie, pero nunca es tarde para arreglar el pasado.
Me lanzó una sonrisa y asintió, cogió sus cosas y se inclinó en la ventana bajada del asiento del copiloto, mirándome.
— No tengo redes sociales, nada, pero sabes donde vivo, si quieres quedar toca tres veces al timbre y bajaré, pero nunca subas, te advierto.
La primera parte de la frase la dijo con un tono de burla y gracia, pero la otra parte no, y asentí, nos despedimos y no dejé de sonreír, feliz de haber resuelto todo con él.
— Nos vemos.
Me dio una sonrisa y se dio la vuelta, entrando a su casa, vi como al abrir la puerta del portal su mano temblaba un poco, pero no le di mucha importancia.
Le vi entrar y sonreí un poco, arranqué el coche y comencé a conducir hacia mi casa, algo triste porque el refugio hubiese acabado, habían sido unos días bastante intensos y necesitaba descansar.
Recibí una llamada de mi hermana, la cual estaba sola en casa.
— ¿Sí? — no escuché nada, un largo silencio fue lo único que oí —. ¿Hannah?
No escuché nada, así que aumenté la velocidad.
Fue un camino bastante largo a pesar de que solo fueron cinco minutos, una vez que llegué corrí hacia mi casa y abrí la puerta, corriendo hacia el cuarto de mi hermana, vi su móvil sobre su cama y su cuerpo en el suelo junto a unas pastillas.
— ¡Hannah! — me agaché a su lado y corriendo llamé al 911 —. Aguanta...
Hablé con la operadora y no tardaron mucho en llegar, cogí su teléfono y me subí a la ambulancia junto a ella, dándole la mano mientras ella yacía sobre la camilla inconsciente.
— ¿Sabe qué le ha pasado? — negué con la cabeza y el médico cogió una mini linterna y le abrió los parpados, examinándola —. Parece ser una sobredosis.
— ¿Qué? — mi voz tembló y miré al médico, quien se apartó de ella —. Pero ella no consume drogas... nunca ha hecho algo así.
Llegamos al hospital y se la llevaron, yo caminé hacia la sala de espera y me senté, saqué su teléfono y comencé a mirar por si encontraba respuestas.
Decidí mirar sus mensajes y entré al chat de su novio, Jason.
Comencé a leer y vi una foto la cual había mandado mi hermana, parecía ser su novio con otra chica y los demás mensajes eran peleándose, ¿lo habían dejado y ella había...?
Me limpié las lágrimas que me había estado aguantando y esperé a que algún médico me avisará.
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Bajo las Estrellas Perdidas
RomanceTodos sabemos que si a un cuerpo le añadimos agua hirviendo se quema, pero si le ponemos también hielo, quema, son dos reacciones diferentes, pero con los mismos resultados, ¿pero qué se supone que pasa cuando se mezclan? ¿Se queman entre ellos o se...
