Sé que no ha pasado ni siquiera una semana desde la última vez que te contemplé, pero para mí ha transcurrido una eternidad desde nuestra última despedida. Un siglo, un milenio, demasiado tiempo que me ha hecho daño en cuerpo y mente.
Recuerdo que al principio de cada tarde mantenía la cabeza gacha y los ojos cerrados debido al infinito cansancio acumulado por la lucha constante contra los gritos en mi prisión y los susurros del oscuro abismo que me llamaba a ver en él. Ese lugar tenebroso solo esperaba que mi espíritu se rompiera, que abandonara todo, que acabara con mi existencia y terminara cayendo al infierno. Pero cuando estaba a punto de volverme loco y empezaba a rendirme, una voz risueña me habló. Al levantar mi rostro hacia la fuente de esas palabras, pude observar a un ángel con una sonrisa amorosa y unos ojos brillantes que me cautivaron.
Mis ojos siempre estaban desprovistos de brillo, mi mente se encontraba en conflicto y poco a poco la oscuridad se apoderaba de mi cuerpo; sin embargo, nada de eso ocurrió, ya que tú llegabas con tu grandiosa presencia y alejabas todo el mal.
Tu risa era tan contagiosa y calmante en mis tiempos de locura. Tu voz denotaba una ternura que rompía las cadenas que poco a poco aprisionaban mi corazón. Tu sonrisa derretía el grueso hielo que me mantenía cautivo y alejaba los susurros constantes del abismo en mis oídos. Tus ojos brillosos reflejaban una luz que me permitía ver en la oscuridad y revivía el calor en mi cuerpo. Tu llamada me hacía tener esperanza en todo el infierno que habitaba en mi mente.
De esa forma, me ayudabas a tomar el control de mi cuerpo y de mi mente para encerrarlo en lo más profundo de este. Aunque sabía que esto era temporal, no me importaba; solo quería disfrutar de tu compañía y escuchar tus múltiples aventuras. Lo único que esperaba era que cada día tú llegaras a tiempo para salvarme.
Tal vez no lo sepas, pero cada palabra que salía de tu boca era una sinfonía que disfrutaban mis oídos. Cada sonrisa que entregabas era un espectáculo para mis ojos. Cada abrazo era un tesoro para mi cuerpo. Cada cosa que hacías o decías eran los incentivos para sonreír y para permitirme hacer reír a los demás.
Si hay alguien a quien agradecer por mi comportamiento y actitud hacia los demás, eres tú. El ángel que liberaba y calmaba el infierno por el que pasaba durante unas horas, eres tú. La que me brindaba esperanza para no rendirme y no caer en la locura, eras tú. Lo eras... Ahora solo puedo escribir estas últimas palabras, las cuales espero puedas leer.
He aguantado cada grito, cada susurro, el frío y la penetrante mirada de él... Pero he perdido la voluntad de luchar. Ya me estoy rindiendo y solo espero que aquel ser que me observa cada noche me lleve y me arroje al abismo. Yo... Tengo miedo, pero ya es muy tarde.
¿Sabes? Realmente me imaginé un futuro contigo, un futuro donde nunca nos separamos y mi mente fracturada es sana nuevamente, pero eso no será y nunca será posible, porque me di cuenta de que tú me entregabas amor y ternura por ser solo tu amigo. Tú no esperabas que fuera algo más, pues ya tenías a alguien a quien amar románticamente. No te culpo ni te desprecio por ello; te agradezco por ayudarme sin siquiera saberlo.
Espero que no te pongas triste por perder a tu tonto viejo amigo. Quiero saber que eres feliz, sintiendo siempre, porque ese es mi deseo más grande y será mi consuelo en la miseria. Espero que mis plegarias al creador sean escuchadas y seas recompensada con el paraíso, no con el infierno donde estaré. Jamás vengas a buscarme; vive y sonríe.
Tu buen amigo y...
el que te ama
G.G.
ESTÁS LEYENDO
G.G.
De Todo° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ************Ti amo in tutti gli universi.************ ---------Caniba em dasurra casu unche no atemo--------- ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° °...
