Mila se encontraba en el jardín de su casa, un sábado cualquiera, sin escuela, sin tareas y su padre se encontraba de guardia en el hospital. Las cosas no habían cambiado mucho... excepto claro, por el aura de energía mágica latente que la rodeaba recientemente.
Y claro que desde el momento en que ocurrió su "Despertar" no había vuelto a estar sola del todo. Mateo siempre la acompañaba, como ahora, que se encontraba frente a ella... con ropa de entrenamiento.
--¡Vamos, Mila! –comenzó con cierto entusiasmo impregnado en la voz—Hoy descubriremos tus verdaderos poderes.
Decir que le daban nervios de solo pensarlo... era poco.
Hasta el momento había logrado algunos avances importantes, pero estos tenían que ver con el control sobre su parte humana, sobre como hacerla más fuerte y como usarla para intentar cubrir los rastros que deja la magia de su parte guerrera. Ha conseguido un control bastante bueno a decir verdad, esa es la principal razón por la cual justo ahora le resulta difícil enfocarse más en su energía y dejar salir sus poderes de forma controlada...
Porque mira que hasta ahora tienen la mala costumbre de mostrarse de formas y en las situaciones menos esperadas.
Mila asintió, concentrándose. Durante las últimas semanas su vida se había vuelto un sube y baja de emociones. Habían pasado cada momento libre que tenían en un intento desesperado de Mateo por enseñarle a pelear, y aunque habían conseguido avanzar lo suficiente como para que lograra asestarle un par de golpes bien dados... aún quedaba mucho camino por recorrer.
Mila decidió creer por completo en todo lo que su vecino le contaba, desde el momento en que las cosas comenzaron a salir de su control. Al parecer el "Despertar" solo es el inicio de un montón de cambios, tanto físicos, como mentales, en la vida de todo guerrero.
Y tomando en cuenta que al parecer ella era descendiente directa del primer guerrero, la magnitud de los cambios, se fue a otro nivel.
Pero es que comenzaban a terminarse sus pretextos y las mentiras para justificar la cantidad de cosas extrañas que ocurrían a su alrededor, últimamente.
Como cuando Ana le jugó una broma en clase de jardinería y del susto, terminó haciendo que las pequeñas plantas carnívoras que revisarían en clase, mordieran a sus compañeros. O cuando Paulina le hizo una broma pesada que terminó haciéndole enojar y como resultado, dejó a medio instituto sin electricidad...
Por no mencionar algunos otros detalles, como hacer que cerraran la piscina de la escuela casi una semana al hacerla explotar con un estornudo, o la forma en que mandaron a derribar un par de árboles en uno de los jardines, porque Mila se emocionó y sin querer provocó que las raíces aprisionaran a sus amigos.
Según las palabras del propio Mateo, habían tenido suerte de que sus ojos no cambiaran de color a media clase, o de no romperle un hueso a alguien durante la clase de gimnasia.
Suerte o no, Mila estaba cansada de no tener el control, no le gustaba mentir, y mantener el secreto se estaba convirtiendo en una misión imposible, teniendo en cuenta que Malik parecía estar decidido a acercarse a ella.
Mateo seguía insistiendo en que el chico nuevo no era alguien confiable y Mila se había propuesto no estar a solas con Malik... aunque a veces él se lo ponía realmente difícil.
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Evil From The Shadow
FantasyTras la muerte de su madre comienzan a pasar cosas extrañas en el pueblo, la vida tranquila y monótona que amaba se ve destruida cuando una serie de cosas inexplicables comienzan a pasar con las personas del lugar. Con la llegada de su cumpleaños u...
