Dos semanas pasaron desde aquella tarde lluviosa en casa de Mateo. Las pesadillas persiguieron a Mila por una semana completa y su vecino no volvió a dirigirle la palabra desde el momento en que salió corriendo de ese sitio, solo para esconderse en su habitación. Sin embargo eso no quiere decir que no lo haya visto, el chico esperaba por ella todas las mañanas al salir rumbo al colegio y de regreso a casa, no hablaba con ella pero la seguía... como si la estuviera cuidando.
La sensación de angustia permanece y la curiosidad late dentro de su pecho, instándole a cuestionarse todo lo que sabe.
Ha pasado tanto tiempo frente a la foto de su madre pensando en aquellas historias y la forma en que son tan diferentes pero se complementan a la vez, que su padre ha comenzado a preocuparse, no es normal que sostenga con tanto nerviosismo el collar de su madre... aunque intenta ser discreto para no alarmarla.
Y si a esto le sumamos que Mila no ha podido hablar con su padre sobre el tema, debido a su trabajo... eso la frustra aún más. Pero no puede hacer nada, el trabajo que su padre hace es muy importante para el pueblo, sobre todo ahora. A principios de la semana comenzaron a aparecer casos de personas del pueblo que comenzaron a enfermar... de la nada. Todas fueron puestas en cuarentena y vigiladas de cerca. Algo que tiene asustado a todo el mundo, aunque el alcalde insiste en que no es nada grave y que las personas comienzan a mejorar, ella ha visto y escuchado a su padre y sus colegas trabajar hasta tarde, investigar sin descanso, solo para intentar encontrar lo que los ha enfermado. Lo más destacable hasta el momento es que no se trata de algo contagioso y los síntomas entre todos los enfermos, resultan ser completamente diferentes.
No existe ninguna correlación entre ellos, ni sus padecimientos, quizás solo... lo rápido que están empeorando. Su salud decae casi a cada hora que pasa y eso es algo que hace mucho que no se veía.
No desde que su madre enfermó.
Lo más extraño es que todos los enfermos son parte del grupo de habitantes más antiguos del pueblo. Son ricos, poderosos y sus familias vieron al pueblo crecer hasta lo que es hoy en día. Tienen prestigio por su antigüedad.
Otra cosa notable que ha cambiado, ha sido el clima... en los últimos días se muestra radiante y al minuto siguiente... furioso. Definitivamente algo no está bien. Algo extraño está pasando con el pueblo.
– ¿Deberíamos ir de compras para celebrar el fin de semana? –pregunta su amiga Ana en un intento desesperado de sentirse animada– Podemos hacer una pijamada en mi casa, mis padres saldrán de la ciudad por trabajo, entonces tendríamos la casa para nosotras solas... mi hermano irá con mis padres entonces no estorbará.
–¿Tu hermano aceptó ir con tus padres? –pregunta una incrédula Miranda.
– No es como que le quedara más opción, sus calificaciones son un asco, mis padres quieren mantenerlo vigilado y lejos de la diversión y distracciones... entonces decidieron llevarlo con ellos –responde sin interés.
– Desearía poder ir, pero mis padres tienen la loca idea de visitar a mis abuelos, por alguna razón mi madre dice que ya estoy en edad de conocer mis raíces –explica dudosa–... a veces mis padres se comportan como si cumplir dieciocho años fuera la cosa más preocupante.
– Supongo que eso significa ser padre –responde Ana– les da miedo ver cómo pasa el tiempo porque ellos se hacen más viejos.
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Evil From The Shadow
FantasiaTras la muerte de su madre comienzan a pasar cosas extrañas en el pueblo, la vida tranquila y monótona que amaba se ve destruida cuando una serie de cosas inexplicables comienzan a pasar con las personas del lugar. Con la llegada de su cumpleaños u...
