𝓒𝘢𝘱𝘪𝘵𝘶𝘭𝘰 𝟹; Una Decisión Inesperada
—Creo que deberíamos llamar a la policía, o al menos a los servicios sociales —dijo Nayeon finalmente, rompiendo el silencio—. Es lo mejor.
—Nay..se que suena alocado pero....— dijo Momo.
Nayeon la miró con curiosidad.
—¿Qué pasa? —preguntó, sabiendo que su amiga estaba conteniéndose.
Momo se mordió el labio, como si intentara medir sus palabras antes de soltarlas.
—Bueno… no quiero sonar impulsiva, pero… ¿y si la adoptáramos? —dijo, soltando la idea que llevaba horas rondando en su cabeza.
Nayeon se quedó en silencio, sorprendida por la propuesta de Momo. La idea era tan inesperada como audaz, pero en cuanto la escuchó, algo dentro de ella comenzó a cobrar sentido. Durante toda la noche, mientras cuidaban del bebé, había sentido una conexión especial, una responsabilidad que iba más allá de la simple compasión.
—¿Adoptarla? —repitió Nayeon lentamente, como si la palabra misma necesitara asentarse en su mente—. Momo, no sabemos nada sobre ser madres… apenas sabemos cómo cuidar de nosotras mismas a veces.
Momo sonrió ligeramente, sabiendo que su amiga tenía razón.
—Lo sé, suena una locura. Pero piensa en ello, Nayeon. Hemos pasado toda la noche cuidándolo, y no puedo imaginar que termine en un lugar donde no lo traten bien. No sé si podría vivir con esa incertidumbre.
Nayeon se quedó pensativa, mirando al bebé dormir pacíficamente. La idea de adoptar a una niña había estado tan lejos de sus planes que ni siquiera había considerado algo así, pero ahora, con el pequeño tan cerca, parecía menos imposible. La casa se sentía más cálida, más llena de vida con él allí.
—Pero… ¿y si no nos lo permiten? —preguntó Nayeon, su voz llena de dudas—. Adoptar no es algo sencillo, y nosotras estamos siempre en el ojo público. ¿Qué tal si no somos las personas adecuadas para esto?
Momo la miró con seriedad.
—Podemos preguntar, al menos. No perdemos nada con intentarlo. Si no es posible, al menos sabremos que lo intentamos, ¿no?
Nayeon respiró hondo, sabiendo que Momo tenía razón. Podían intentarlo. No sabían si podrían hacerlo realidad, pero la idea de no hacer nada era aún más aterradora. Al final, era mejor preguntar que vivir con la duda.
—Está bien —dijo finalmente Nayeon—. Preguntaremos. Si no podemos adoptarlo, al menos sabremos que hicimos lo posible.
***
El timbre sonó, marcando el final de las dos horas que habían pasado en silencio. Ambas se miraron, sabiendo que el momento había llegado. Nayeon se levantó primero, seguida de Momo, quien llevaba al bebé en brazos. Cuando Nayeon abrió la puerta, un hombre de mediana edad, con una expresión profesional y tranquila, las saludó.
—Hola, soy el trabajador social que ha venido a recoger a la bebé —dijo con voz amable—. ¿Todo ha ido bien?
Nayeon y Momo intercambiaron una mirada antes de que Nayeon respondiera.
—Sí, la cuidamos durante la noche, pero… antes de que se lo lleve, queríamos hablar con usted.
El trabajador social frunció el ceño levemente, sorprendido, pero asintió.
—Por supuesto. ¿De qué se trata?
Momo, con la bebé aún en brazos, fue la que habló.
—Bueno, sabemos que lo correcto es que la lleven a un lugar donde puedan cuidar de ella. Pero… hemos estado hablando, y nos preguntábamos si existe la posibilidad de… adoptarla.
La sorpresa en el rostro del trabajador social fue evidente, pero su expresión se suavizó rápidamente.
—¿Adoptarla? —repitió, con una mezcla de curiosidad y profesionalismo—. Entiendo lo que están diciendo, pero la adopción no es un proceso sencillo. Hay muchos factores a considerar, especialmente en un caso como este, donde la niña fue abandonada. Tenemos que investigar su situación, buscar a su familia biológica, y luego, si eso no lleva a nada, comenzar un proceso de adopción.
Nayeon asintió, sabiendo que no sería fácil.
—Lo entendemos. Sabemos que es complicado. Pero sentimos una conexión con él, y nos gustaría, al menos, explorar la posibilidad. No queremos que termine en un lugar donde no lo cuiden bien.
El trabajador social las miró con simpatía.
—Es comprensible, y es admirable que quieran hacerse responsables de él. Si están interesadas en la adopción, puedo ponerlas en contacto con alguien que les explique los pasos. Pero deben saber que este proceso puede tardar meses, incluso años. Y no hay garantía de que puedan adoptarlo.
Momo acarició suavemente la cabeza del bebé mientras dormía, su expresión mostrando la mezcla de determinación y nerviosismo que sentía.
—Lo sabemos. Pero queremos intentarlo.
El hombre asintió, sacando un pequeño cuaderno de su bolso.
—Les haré algunas preguntas y les daré la información necesaria para iniciar el proceso. Mientras tanto, el bebé vendrá con nosotros. Necesitamos asegurarnos de que esté sano y en un entorno seguro mientras investigamos su caso.
Nayeon sintió un nudo en el estómago al escuchar que se llevarían al bebé, pero sabía que era parte del proceso.
—¿Eso significa que hay una posibilidad? —preguntó, con la esperanza apenas visible en su voz.
El trabajador social sonrió con suavidad.
—Siempre hay una posibilidad. No es un proceso rápido ni sencillo, pero si realmente quieren seguir adelante, estaremos en contacto. Lo más importante es que el bebé esté bien cuidado, y parece que ustedes ya han demostrado su compromiso.
***
Después de que el trabajador social se fue, con el bebé en brazos, la casa se sintió vacía. El silencio que había sido reconfortante antes ahora parecía casi doloroso. Momo se sentó en el sofá, su mirada perdida en el espacio donde había estado la cuna improvisada.
—¿Crees que lo lograremos? —preguntó Momo, su voz llena de incertidumbre.
Nayeon, aunque también estaba llena de dudas, se sentó a su lado y tomó su mano.
—No lo sé. Pero lo intentaremos, juntas.
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Idols and moms
أدب الهواةNayeon encuentra un bebé en la puerta de su casa y lo único que se le ocurre es llamar a Momo..