Capitulo 17

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-Isla-

Poco después de ser capturadas, Haruhime y Ray fueron atadas de las manos con cuerdas y forzadas a caminar junto al Sniffer, al que le habían amarrado el hocico con un bozal. 

El animal intentó resistirse tironeando y gruñendo, pero los nativos comenzaron a patearlo con crueldad y presionar sus lanzas contra su espalda, lastimándolo.

Ray con el corazón apretado no pudo soportar ver sufrir al Sniffer y aunque su voz temblaba de rabia y preocupación, le suplicó que se detuviera.

Ray: Sniffer por favor detente... sé que duele, pero necesitamos que colabores. No te lastimes más. Prometo que encontraremos la manera de salir de esto.

El Sniffer soltó un bufido lastimero pero finalmente dejó de resistirse.

Las lágrimas caían del rostro de Ray mientras continuaban su marcha sintiendo impotencia y rabia por no poder hacer más en ese momento.

Los nativos las guiaron a través de la densa selva forzándolas a entrar en una cueva oscura y húmeda. Los túneles eran estrechos y apenas iluminados por antorchas que parpadeaban con cada corriente de aire. Haruhime y Ray tropezaban constantemente pero sus captores no parecían preocuparse en absoluto, empujándolas cada vez que vacilaban.

Haruhime: ¿Dónde nos llevan...?

Murmuró con un nudo en la garganta intentando mantener la calma al igual que Ray.

Después de lo que pareció una eternidad cruzando los túneles, el camino se abrió finalmente, llevándolas fuera a la luz del día. Al salir fueron mojadas por al agua de la cascada que ocultaba la entrada, tras recuperarse del agua sus ojos se abrieron de sorpresa al ver donde se encontraban, un antiguo templo en ruinas semioculto entre la vegetación que cubría la colina.

A pesar de su estado los nativos habían formado una sociedad alrededor de él. A lo lejos podían ver grabados antiguos en las paredes del templo representando lo que parecía ser una deidad del sol. Se quedaron con ese dato grabado.

Fueron conducidas hasta unas jaulas rudimentarias hechas de madera y cuerdas donde las metieron pero cuando el Sniffer también intento entrar, lo cual no hubiera podido por su tamaño, aquellos nativos no se lo permitieron y en su lugar se lo llevaron a una sección aparte.

Ray: ¡No por favor! ¡Sniffer!

Gritó mientras el animal, también reacio a separarse de su "madre", emitía gemidos lastimeros, intentando regresar con ella.

Los nativos tuvieron que usar algo de fuerza bruta empujando a la Siren a la celda y llevándose a tirones al Sniffer donde ya no pudimos escuchar más sus gritos.

Ray: ¡No! ¡Maldición!

Las lágrimas de Ray caían por sus ojos mientras golpeaba con impotencia las rejas de madera de su jaula, Haruhime se acercó para consolarla.

Haruhime: Lo recuperaremos, Ray. No te preocupes, se que lo haremos.

Puso su mano suavemente sobre su hombro gesto que la Xeno agradeció.

Trataron de asimilar su situación, originalmente su misión era encontrar esta isla perdida y averiguar que era lo que los pillagers buscaban pero en lugar de encontrarlos se terminaron topando con estos nativos enmascarados quienes las capturaron, y lo peor es que Bell y Ghidorah estaban en quien sabe donde.

Pero mientras procesaban esto fue que notaron algo que las dejó aún más desconcertadas. Al observar mejor su entorno vieron que había otras jaulas donde la suya fue apartada intencionalmente de las otras debido a que eran las únicas mujeres mientras que en las otras estaban los...pillagers.

El conejo CraftianoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora