-Anillo Superior - Palacio Real - Noche-
Llegó el día y el palacio real se engalanaba para el evento anual que prometía ser un escaparate de opulencia y poder.
Carruajes tirados por imponentes Zoglins con arneses de oro y Stridders elegantemente enjaezados vomitaban sin cesar a una riada de nobles Piglins. Vestidos con sedas carmesí bordadas con hilo de oro, jubones de netherita finamente labrados y enjoyados con diamantes obtenidos desde las peligrosas fortalezas de los Esqueletos Wither, los aristócratas exhibían su riqueza con una desfachatez casi obscena. Sus sonrisas eran máscaras delgadas que apenas ocultaban la codicia que danzaba en sus ojos ansiosos por adquirir nuevas posesiones, influencias o simplemente reafirmar su estatus en la rígida jerarquía social de Yǒnggù Bǎo.
En medio de este desfile de vanidad hizo su aparición Liam Banfield, el joven heredero de la resurgida Casa Banfield vestía con una ostentación que, si bien reflejaba su apellido, también denotaba una personalidad excéntrica. Su camisa de seda dorada brillaba bajo la luz de las antorchas mágicas, a juego con sus pantalones bordados con intrincados patrones de vetas de oro. Collares gruesos y pulseras macizas tintineaban con cada movimiento, y sus botas de oro puro resonaban con un eco metálico sobre los pulidos suelos de basalto del palacio. Su gabardina, de un terciopelo púrpura intenso, estaba ribeteada con un ancho borde dorado y abotonada con gemas relucientes.
A su lado, con una compostura sorprendentemente serena, caminaba Wiene quien vestía con un fino vestido proporcionado por Liam quien quiso verla cambiarse solo para retroceder al sentir la mirada de Bell.
Detrás de ellos los seguían Ig y la sirvienta de Liam, Amagi. El joven Piglin aunque visiblemente incómodo en un entorno tan formal no se separaba de Wiene, sus pequeños ojos escrutando con desconfianza a cada noble que se acercaba demasiado a su amiga y en especial Liam. La Zombified por su parte vestía un pulcro delantal blanco sobre un sencillo vestido gris, y un collar de cuero adornado con una pequeña placa de metal indicaba su estatus. Su andar era torpe y sus movimientos lentos, pero había una dulzura inherente en su mirada vacía que algunos de los invitados encontraban perturbadora mientras que otros simplemente la ignoraban con desdén.
Cerrando el pequeño séquito disfrazados torpemente de personal de cocina se encontraban Bell, Lili, Hestia, Haruhime, Eina y Airmid. Bell, con su inconfundible cabello blanco sobresaliendo ligeramente de su gorro de chef, empujaba un carrito de servicio repleto de lo que parecían ser manjares exóticos del Overworld. El aroma tentador de sopa de champiñón recién hecha y champiñones fritos flotaba en el aire atrayendo las miradas curiosas y hambrientas de los nobles.
La atención de muchos invitados se centró inmediatamente en la estación de "cocina" improvisada de Bell.
El peliblanco, con una habilidad sorprendente, preparaba y servía sus platos con una gracia y un carisma que deslumbraron a la nobleza Piglin. Lili, Hestia y Eina servían bandejas con más provisiones y esforzándose por mantener una apariencia discreta y servicial, Haruhime y Airmid, con su belleza inusual destacando incluso bajo sus disfraces se encargaban de ofrecer bebidas fermentadas de verruga del Nether y otros brebajes a los invitados que se mostraban curiosos por la oferta culinaria.
Los comentarios sobre la exquisitez de la comida no tardaron en propagarse, y varios nobles se acercaron a Liam ofreciendo sumas considerables de oro para "comprar" a su talentoso chef personal creyendo que era un sirviente leal de la Casa Banfield. Liam, con una sonrisa arrogante pero complacida, rechazaba cortésmente cada oferta, saboreando la repentina atención y el prestigio que su peculiar "personal" le proporcionaba.
Mientras la multitud se arremolinaba alrededor de Bell y las otras "cocineras", Hestia, Lili y Eina aprovecharon la distracción para alejarse discretamente de sus carritos de servicio moviéndose hacia una zona menos concurrida del gran salón y una vez estuvieron seguras que nadie observaba dieron unos golpecitos específicos en los laterales de los carritos antes de alejarse. A los pocos segundos emergieron Ryuu, Chloe, Lunoire, Anya, Ais, Lefiya, Tiona, Riveria y Marie visiblemente apretadas dentro de los compartimentos ocultos.
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El conejo Craftiano
FanfictionBell y sus amigas, compañeras, conocidas y demas son absorbidos por un extraño portal donde caen en un desconocido y extraño mundo
