-Nether - Orilla del mar de lava-
Tras escapar de la horda de Piglins Zombificados nuestro grupo logran llegar sanos y salvos al otro extremo del mar de lava.
Cuando la embarcación improvisada impulsada por los Striders famélicos de sopa de champiñon finalmente tocó tierra un suspiro colectivo de alivio recorrió a la caravana seguido de vítores y celebraciones.
Aventureros y Piglins se abrazaban, reían y algunos incluso bailaban una especie de jig improvisado sobre el terreno carmesí. Celebrando haber superado lo peor o o eso creen ellos desconociendo que esa horda de Piglins Zombies iba a ser la menor de sus amenazas con la llegada del Ejercito.
En medio de los premeditados festejos ignorando el verdadero peligro que se encontraba al otro lado de la orilla, Ais se acercó a Bell. Su mirada dorada que casi no mostraba ninguna emoción habia cierta satisfacción.
Ais: Lo logramos, Bell.
Dijo, su voz suave haciendo que el peliblanco asintiera.
Bell: Si, ha sido un largo viaje pero aun no acaba.
Ante sus palabras la peli dorada y las demás le dieron la razón. Cruzaron el primer gran obstáculo pero todavía debían encontrar un portal del Nether para regresar al Overworld y rescatar a Freya y Ray de la Tormenta Wither.
Con eso en mente nuestro grupo fortalecido ahora sin la necesidad de ocultarse bajo cascos o armaduras de oro tras la acción heroica de Bell al rescatar a Ig, se preparan para continuar su viaje a pie. Pero antes Wiene libera a los Striders agradeciéndoles su ayuda.
Wiene: ¡Gracias amiguitos! ¡Han sido los mejores taxis de lava del mundo!
Exprimió los últimos hongos retorcidos que le quedaban en su inventario apenas un puñado para las gigantescas criaturas que se empujaban en busqueda de su merecida recompensa que no alcanzo para todos, una lastima.
Ig que se encontraba alado de la Xeno al ver que su amiga lucia decepcionada quiso ayudarla y fue cuando notó un cofre atado a uno de los Zoglins de suministro por lo que con una inocencia y travesura característica de niños de su edad se escabullo y agarro el cofre aprovechando que el Piglin a cargo estaba distraído ajustándose su armadura y no tuvo tiempo para reaccionar cuando el pequeño Piglin lanzo el cofre hacia los Striders con una sorprendente fuerza para su tamaño.
El cofre se abrió en el aire derramando una cascada de hongos retorcidos que hicieron que los Striders se volvieran locos de alegría, relinchando y devorando las golosinas con una avidez desmedida.
Ig se siente orgulloso, Wiene le sonríe y levanta el pulgar donde el único que no se ve muy contento era el Piglin encargado de los suministros el cual tiene cara de Striders fuera de la lava ya imaginándose el regaño de su Líder.
Y no se equivoco pues el Líder Piglin regaño a su subordinado y también a su hijo haciéndolo prometer que no volverá a regalar los suministros de la tribu pues aunque fue con una buena intención ahora tendrán que racionar la comida hasta reponer esa parte. Esto el pequeño Piglin lo entiende y se disculpa haciendo que su padre le acaricie la cabeza.
No podía enojarse con su hijo y si lo regañaba lo hacia suave, la idea era hacerlo reflexionar no humillarlo frente del resto de la tribu. ¿Qué clase de Jefe y Padre seria?
Una vez los Zoglins estuvieron cargados y las tensiones del combate disipadas, la caravana reanudó su marcha por las llanuras del Nether Libre.
El cambio en el ambiente era notable, el camino se sentía más tranquilo, el aire menos opresivo y lo que más llamo la atención de los Aventureros fue que no había la misma densidad de monstruos que antes. No se veía ningún Ghasts en el cielo infernal, tampoco habia rastro de otros monstruos como Cubos de Magma, Zoglin salvajes o alguna tribu Piglin rival acechando entre las formaciones de netherrack para robarles sus suministros.
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El conejo Craftiano
FanfictionBell y sus amigas, compañeras, conocidas y demas son absorbidos por un extraño portal donde caen en un desconocido y extraño mundo
