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Los días habían pasado muy rápido, ambos chicos seguían viéndose en secreto, incluso dentro de la escuela ya que cualquier persona podría esparcir aquel rumor, así que se comunicaban enviándose cartas secretas.
—Te lo manda tu príncipe —dijo Max mientras entregaba el sobre a su amigo con un rostro cansado.
—Gracias.
—Ya dejen de usarme como su paloma mensajera —reprocho —Es cansado.
—Tu fuiste el que se ofreció a ayudarnos.
—Ya se, es solo que ya me canse —el mayor rio al escuchar las palabras de su amigo.
Su mejor amigo, Max, era muy comprensivo y deseaba lo mejor para él, apoyando su relación con el príncipe. Sin embargo, también quería proteger a su amigo así que no dejaría que aquel secreto que tenían ambos enamorados saliera a la luz.
Zee abrió la carta y leyó atentamente cada palabra, sintiendo que Nunew le hablaba directamente en cada una de las letras escritas en aquel papel blanco.
Suspiro profundamente y sonrió.
Estaba tan enamorado y nadie podía cambiar aquel sentimiento.
"Te espero en el parque después de clases" El mayor escribió en otra carta.
Siempre iban diariamente a aquel parque con la excusa de que Zee tomaba tutorias y el príncipe se encontraba en su club de florería.
—Ya dime a donde vamos —mencionó Nunew riendo mientras movía sus brazos de un lado al otro ya que sus ojos estaban vendados.
—Ya casi llegamos, no te preocupes —dijo sosteniendo las manos del príncipe con cuidado para poder guiarlo —Es una gran sorpresa.
Los pasos comenzaron a disminuir indicando que ya estaban llegando al lugar, Nunew comenzó a sentirse más nervioso de lo normal y una vez los pasos se detuvieron por completo, el corazón de nunew comenzó a descontrolarse.
Zee quito la venda que cubría los lindos ojos del príncipe; cuando los abrió por completo observó a detalle lo que tenía enfrente de él y sonrió de oreja a oreja llevando una de sus manos a su boca para poder tapar su sorpresa.
—¿Flores?
Y no solo era un ramo de rosas o algo por el estilo, eran muchísimas flores que ni siquiera podían ser contadas a simple vista.
«¿Hizo todo esto para mi?»
—Quería regalarte algo lindo para poder decirte algo importante.
—¿Algo importante?
Zee sonrió y volvió a tomar las manos del chico, comenzó a acariciarlas lentamente con mucho cariño haciendo que el contrarío sonriera por simple inercia.