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El arte de no encajar en el mundo, y no temblar de soledad.

Elena Poe

CAPITULO 19
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"Nuestra copa de vino"

LISA

Mientras me miraba en el espejo, una sonrisa se dibujó en mi rostro. Esta noche era especial, y no podía contener la emoción que sentía. Había planeado una velada con Jennie que prometía ser mágica. Mientras me acomodaba el cabello, decidí enviarle un mensaje para asegurarme de que no regresara tarde del trabajo.

Tomé mi teléfono y abrí nuestra conversación. Mis dedos danzaron sobre la pantalla mientras escribía: —Hey, no te olvides de avisarme cuando salgas del trabajo. ¡No regreses tarde! Tengo una sorpresa preparada para ti.— Justo cuando estaba a punto de enviar el mensaje, escuché un pitido. Era Jennie.

—[¡Hola, Lisa! Estoy a punto de salir. ¿Todo bien en casa?]— Su respuesta me hizo sentir aún más emocionada.

—Todo perfecto. Solo quería asegurarme de que no te retrasaras. Esta noche va a ser especial.— contesté, dejando escapar una sonrisa traviesa.

—[¿Especial? ¿Qué has planeado?]— Su curiosidad me hizo reír internamente.

—Es una sorpresa, pero prometo que te va a encantar. Solo asegúrate de no tardar.— respondí, sintiéndome un poco misteriosa.

—[Está bien, está bien. Saldré en unos minutos. No puedo esperar para ver qué has preparado].— Su entusiasmo era contagioso.

Mientras guardaba el teléfono en mi bolsillo, me di cuenta de lo afortunada que era de tener a Jennie en mi vida. Me puse un collar brillante y un poco de perfume, sintiendo cómo la anticipación crecía dentro de mí.

Cada minuto que pasaba se sentía eterno. Miré la mesa decorada con velas y sonreí al imaginar su reacción al ver todo lo que había preparado. Quería que esta noche fuera inolvidable para las dos.

Al caed la noche finalmente, escuché el sonido familiar de la puerta abriéndose. Mi corazón dio un vuelco al ver a Jennie entrar con esa sonrisa cansada pero feliz.

—¡Hola!— exclamó, iluminando la habitación con su presencia.

—¡Hola! Te estaba esperando.— le respondí mientras corría hacia ella y la abrazaba con fuerza.

—Huele delicioso aquí. ¿Qué has cocinado?— preguntó mientras miraba a su alrededor con curiosidad.

—Una sorpresa también. Pero primero, ¿cómo fue tu día?— le pregunté, tomando sus manos entre las mías y sintiendo su calidez.

—Largo y agotador, pero ahora todo vale la pena. Estoy aquí contigo.— dijo con una mirada profunda que me hizo sentir aún más conectada con ella.

Con el corazón rebosante de felicidad, la llevé hacia la mesa iluminada por las velas. Sabía que esta velada sería un capítulo más en nuestra historia juntas, lleno de risas, amor y momentos inolvidables.

Mientras nos sentábamos a la mesa, el ambiente se llenó de una calidez especial. La luz de las velas danzaba suavemente, creando un refugio acogedor.

—¿Qué has preparado?— preguntó Jennie, mirando los platos con curiosidad.

BLACK SWAN (JENLISA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora