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Amor, el mundo tiene sus maravillas. Pero tú, tú eres la maravilla de mi mundo.

  Delia E.

CAPITULO 24



°

El hielo derretido

JENNIE

Finalmente, el viaje grupal había llegado a su fin y estábamos conduciendo de regreso a Seúl. Miraba por la ventana, sintiendo cómo el paisaje cambiaba, una mezcla de nostalgia y emoción llenaba mi corazón. Había sido una aventura increíble, pero había algo especial en volver a casa.

- ¿Listas para el regreso? -preguntó Lisa, conectando su teléfono al sistema de audio del coche con esa sonrisa traviesa que siempre tenía.

- Siempre lista, aunque un poco triste de que se termine -respondí, girando la cabeza para ver a Jisoo y Rosé.

- No te preocupes, siempre tendremos más viajes -dijo Jisoo, acomodándose en su asiento con una sonrisa reconfortante.

Lisa empezó a elegir canciones y pronto una melodía vibrante llenó el aire. Fruncí el ceño al escucharla.

- ¿Qué es esto? -no pude evitar preguntar.

- Es un playlist especial que hice solo para nosotras -dijo Lisa mientras movía un poco los hombros al ritmo de la música-. Jisoo y tú no lo entenderían.

Jisoo arqueó una ceja, divertida.

- ¿Cómo que no? Solo porque somos mayores no significa que no podamos disfrutar de buena música.

Rosé soltó una risa y se inclinó hacia adelante.

- Vamos, Jisoo. No puedes negar que a veces nos quedamos perdidas con sus canciones.

- Tal vez deberíamos hacer un playlist de 'música para abuelitas' -bromeé, haciendo reír a todas.

Lisa giró los ojos pero sonrió con complicidad.

- ¡No! Este es nuestro momento. Ustedes solo disfruten el viaje y dejen que nosotras llevemos la fiesta.

Las dos jóvenes comenzaron a cantar al ritmo de las canciones, creando un pequeño concierto en el coche. Mientras las miraba, sentí una mezcla de confusión y diversión. Podría no entender completamente su música, pequeñas punk[1]

A medida que nos acercábamos a Seúl, aun no podia comprender. Aunque algunos géneros musicales pudieran ser un misterio para mí y Jisoo, probablemente estábamos en su completo limeranza [2]. Si, eso debía de ser.

Finalmente las vacaciones habian terminado, y era momento de trabajar.

Me despierto cada mañana con la determinación de ser la mejor en lo que hago. La oficina es mi campo de batalla, y no tengo tiempo para distracciones. Al llegar, me quito la chaqueta con un gesto decidido y me siento en mi escritorio, lista para revisar los informes de ventas.

Hoy tengo una reunión con el equipo de marketing. Puedo sentir la tensión en el aire; algunos están nerviosos por presentar su nueva campaña. Pero eso no me importa; mi enfoque está en los resultados.

- Bien, ¿quién quiere comenzar? -pregunto con un tono firme, dejando claro que no estoy aquí para perder el tiempo.

Uno de los gerentes levanta la mano, temblando un poco mientras comienza a hablar. No puedo evitar interrumpirlo.

BLACK SWAN (JENLISA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora