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Cuando Laila salió de la oficina se encontró con una mezcla de nerviosismo y confusión. Tenía un nudo en el estómago y las dudas ahora la acompañaban como fantasmas atrás suyo.
Mientras caminaba por los pasillos de la academía, sus pensamientos empezaron a divagar entre sus recuerdos y lo que James le había dicho.

Año 2010:

La pequeña rubia de 11 años estaba en una de sus prácticas de karting, ese día era un tanto diferente ya que su padre, Mariano, no pudo quedarse a verla como lo solía hacer. En cambio, tuvo que dejar s la niña, irse a trabajar y su madre pasaría por ella al terminar.
Laila de por sí, no tenía muchos amigos ahí y menos cuando eran todos varones, los pequeños niños no querían hablarle a la rubia, y decían entre secretos que era rara y que una nena no podía estar ahí. Claramente esos no eran secretos porque Laila los escuchaba muy bien cada vez que pasaba por donde estaba el grupito, pero todo se disipaba cuando veían la figura de Mariano cerca de ella.
Ese día que el hombre no estaba, los niños aprovecharon la situación para "asustar" a la rubia de 11 años. Cuando el instructor no estaba viendo y les dieron un descanso, el grupo de varones empujo a la niña de donde estaba para empezar a burlarse.

L: Ay, pero que les pasa a ustedes? Dejenme en paz!

N 1: No te das cuenta que acá no hay nenas? No podes estar acá con nosotros, estas mal.

L: Pero si me dejaron anotarme, si que puedo estar!

N 2: Sos una tonta Laila, no vas a llegar a nada porque sos una nena y las nenas se quedan en casa, no manejan autos.

Laila sentía las lagrimas aparecer en sus ojos, los nenes la habían tirado de la silla, la llenaron de tierra y la habían tratado muy mal. Cuando tuvo el momento, se levanto y se fue corriendo para donde estaba su mamá, la cual había llegado un poco antes a buscarla.

Laura: Hola mi vida! Como te fue hoy?

La menor de los Marquéz abrazo llorando a su mamá y le pidio por favor que se quería ir. La mujer no entendía porque lloraba su hija, pero la alzo en brazos y se la llevo para el auto. La nena no quiso contar nada y apenas llego a la casa se fue directo a su habitación a llorar en paz pero su madre necesitaba saber que paso.

Laura: Amor, que te paso hoy que saliste llorando? Contale a mamá por favor...

L: E-es que unos nenes de la clase me trataron re mal, me dijeron cosas feas y que por ser nena yo no iba a poder hacer nada ma...

Laura: Ay Laila, ya te dije que no les tenes que dar bola a esos nenes hija.

L: Pero ¿y si tienen razón?

Laura: A ver Lai, a vos no te tiene que importar que seas nena, nene o un extratrerrestre hija, si a vos te gusta algo lo haces y si no lo dejas. Vos sola vas a saber cuando hacer algo o no, cuando arriesgarte o cuando esperar, pero si vos te seguis creyendo lo que te dicen no vas a poder.
Hija vos sos fuerte, y si queres subirte a un auto de Formila 1 cuando seas grande lo vas a hacer, porque si realmente te lo propones vas a llegar, y nosotros siempre vamos a estar acá esperandote cuando llegues.

L: Gracias mami (abrazando a Laura)

El recuerdo de su madre la envolvío completamente, sintio algunas lagrimas aparecer pero rápidamente las borro al sonreír. Laura era una mujer que sabía como contener a sus hijos, y aunque hayan pasado casi 15 años, Laila sabía que para este caso también tenía razón.

Al salir se encontró con Franco, el cuál también tenía algunos asuntos que resolver, pero cuando el chico la vio supo inmediatamente que su mejor amiga no estaba tan bien, por lo que luego de tanta insistencia la rubia le conto todo.

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⏰ Última actualización: Oct 25, 2024 ⏰

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The Dragon of FireHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora