6 capitulo: Celos

18 6 0
                                        

*Perspectiva de Doyoung*

Las cosas estuvieron muy raras tiempo después de eso. Graciosamente, Jaehyun pensaba que nos habíamos acercado más, pero para mí era cada vez más difícil verlo. No podía dejar de recordar ese beso, que para mi mala suerte era el primer beso que había dado en toda mi vida. Aunque... desde ese día, Jaehyun no podía acercarse a mí sin mostrar un poco de su ser demoníaco. Era aún más incómodo porque cada vez que se sentía abatido por mi presencia, se iba a la enfermería diciendo que le iba a dar algo en el corazón. Estaba casi seguro de que el cuerpo de Jaehyun sí se había enamorado de mí o, al menos, le había movido el piso, así sea un poco.

Los días pasaban y, en vez de estresarme pensando en el momento más humillante de mi vida, me burlaba de Jaehyun y su confusión al empezar a encarnar lo que es ser realmente un humano. Yo simplemente me reía y ayudaba en lo que podía, pero me era imposible saberlo todo, ya que ni siquiera yo sentía tantas cosas como él.

Nuestras vidas siguieron con tranquilidad y éramos como dos imanes; nunca nos separábamos el uno del otro. Pero un día...

— Buen día, chicos. Espero que estén muy bien. Necesito que presten atención y reciban con un fuerte aplauso a nuestro nuevo estudiante de intercambio: Lee Taeyong. ¡Démosle una cálida bienvenida!

En realidad, nunca me han importado mucho mis compañeros de clase. Aunque era tímido, todos se acercaban por mi apariencia y aguantaban cualquier cosa, incluso mi indiferencia, solo para volverse populares por tener un amigo atractivo. Aún así, tuve buenos amigos, pero después del incidente, sus padres tuvieron que prohibir cualquier tipo de acercamiento a mí. Realmente no los culpo y entiendo totalmente. Taeyong era uno más de ellos; lo único que me extrañaba era su entrada tan repentina a la escuela, era casi mitad de año. Igualmente, no me interesaba más allá de eso.

*Perspectiva de Jaehyun*

Después de ese día tan mágico y lleno de experiencias nuevas, Doyoung y yo nos volvimos los mejores amigos. Nunca imaginé que los humanos podrían crear relaciones tan profundas como la que teníamos. Lo único malo de esto era que me enfermaba mucho del corazón; todo el tiempo tenía que estar en la enfermería, pero nunca me detectaron nada, así que supusieron que era una condición llamada estrés.

Era el más feliz por estar cumpliendo con mi misión casi con éxito; realmente creía que nada nos separaría jamás, hasta que llegó un soquete llamado Taeyong. Desde el momento en que lo vi, nunca lo soporté. Cada frase que decía, cada respiro y hasta cada paso que daba me llenaba de ira. Era doloroso verlo, y además tenía un interés real por Doyoung desde el primer momento en que lo vio.

Estaba con mi confianza en el cielo, ya que Doyoung era un hombre difícil de conocer y entrar en su vida era casi una misión de vida o muerte. Pero para mi sorpresa, Doyoung se comportó muy amable con él y desde el primer momento se volvieron amigos. Estaba tan enojado que mi "enfermedad" de estrés se volvía cada vez más fuerte. Me di cuenta de que cada vez que sentía una emoción muy intensa, mi ser demoníaco salía de mí. Tuvieron que correr a más de diez enfermeras en un mes, porque después de ver mis alas, se volvían paranoicas y no querían volver a salir del consultorio. Realmente me preguntaba cuánto tiempo había estado así.

Cada día era más complicado. Intentaba ocultar mis emociones, pero Taeyong parecía disfrutar al provocarme. La forma en que miraba a Doyoung, con esos ojos llenos de admiración, me sacaba de quicio. Cada sonrisa que compartían era como un puñal en mi pecho. Sabía que debía mantener la calma, pero era cada vez más difícil.

Una tarde, mientras estaba en la enfermería recuperándome de un ataque de "estrés", escuché a Doyoung hablar con Taeyong en los pasillos. Sus risas resonaban en mis oídos como un eco doloroso. No pude evitar asomarme por la puerta y verlos juntos. Doyoung parecía tan feliz, y eso me frustraba aún más.

— ¿Por qué tienes que ser tan amable con él? —murmuré para mí mismo, sin darme cuenta de que las enfermeras me estaban mirando con preocupación.

Un día, en clase, el profesor decidió hacer grupos para un proyecto. Mi corazón se hundió cuando escuché que Doyoung y Taeyong estarían trabajando juntos.

— Estoy seguro de que Doyoung podrá ayudar a Taeyong con sus estudios —dijo el profesor, sonriendo.

Fue en ese momento que decidí que debía hacer algo. No podía quedarme de brazos cruzados mientras mi mejor amigo se acercaba a alguien que no solo no entendía lo que era, sino que además lo competía por su atención.

*Perspectiva de Doyoung*

El proyecto con Taeyong comenzó a ser interesante. A pesar de que al principio era un poco distante, me sorprendió lo fácil que era hablar con él. Era diferente a los demás, y había algo en su forma de ver el mundo que me intrigaba. Pero, al mismo tiempo, no podía ignorar la inquietud en Jaehyun. Su actitud se volvía más errática y su presencia cada vez más tensa.

— ¿Jaehyun? —le pregunté un día, mientras estaba en la enfermería, sintiendo que debía acercarme a él—. ¿Estás bien? Pareces... diferente.

— Estoy bien —respondió, aunque su tono no me convencía.

Sentí que había algo que no estaba bien. Mis instintos me decían que debía tener cuidado, pero no quería hacer que se sintiera excluido.

*Perspectiva de Jaehyun*

El trabajo de Doyoung con Taeyong me estaba volviendo loco. Cada vez que lo veía sonreír, mi ira se intensificaba. Sabía que debía mantenerme al margen, pero mi ser demoníaco estaba al borde de explotar. Decidí que necesitaba confrontar a Doyoung. Tenía que explicarle lo que sentía, lo que estaba en juego.

Una tarde, lo encontré en un rincón del patio, solo.

— Doyoung —empecé, tratando de controlar mi voz—. Necesitamos hablar.

Él me miró sorprendido, pero luego asintió.

— Claro, ¿de qué se trata?

— Es sobre Taeyong. No creo que sea alguien en quien debas confiar. No entiendo por qué te has acercado tanto a él —dije, sintiendo cómo mi corazón se aceleraba.

— ¿Por qué te importa tanto? —me desafió, cruzando los brazos—. Solo estamos trabajando juntos.

— Porque... porque me preocupo por ti. No quiero que te lastimen —respondí, sintiendo que la presión aumentaba en mi pecho.

Doyoung me miró, sus ojos escaneando mi expresión, como si estuviera buscando la verdad detrás de mis palabras.

— ¿Te preocupa mi bienestar o estás celoso? —preguntó, y no supe qué responder.

Me quedé mudo y solo me fui. Estaba seguro que no podía arreglar esta situación si hablaba con Doyoung, así que decidí ir hablar con ese soquete de Taeyong, para advertirle que se alejara de mi mejor amigo.
Mientras iba de camino a decirle que tenía que hablar con el, me preguntaba porque me llenaba de tanta irá que mi amigo tuviera más amigos, tal vez era mi instinto demoníaco o simplemente era una emoción humana normal.
Al llegar con Taeyong solamente le dije con una voz sería.
— Nos vemos en la asotea después de la escuela, es algo serio.

Después se la escuela al llegar a la asotea casi me caigo de la sorpresa al encontrarme con una gran figura que tenia unas alas tan brillantes como el sol y que aunque sus alas acaparaban toda la atención, su cuerpo no se quedaba atrás, era como ver una imagen de un Cristo sacrificado de cerca, cegadoramente dolorosa. Creí que era mi hora y que porfin la deidad me habia escuchado, pero todo se fue abajo cuando el ser dijo
— Iterum, qué gusto conocerte. Así que, tú eres el famoso demonio traidor.

Demonio De La Guarda Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora