Veintidós

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Hoy estaba demasiado confundida y no había forma de entenderme. Además que la gripa que cogí por la lluvia de ayer, no ayudaba.

Quería ir y ver al chico de la guitarra pero también estaba muriendo de los nervios de sólo pensarlo.

Por supuesto que Stella se encargó de darme el sermón más grande del mundo porque había salido corriendo como estúpida. Y ni siquiera conseguí saber su nombre.

Pero también debo agregar que no estaba preparada, ni creo estarlo nunca, para estar así de cerca del chico. Además que nunca he sido buena para entablar conversa con los del sexo opuesto, ni con ningún otro ser viviente, menos cuando éstos son tan atractivos, y hasta más que eso.

Stella se encargó de arrastrarme hasta la acera donde el chico frecuenta y se fue después de desearme suerte.

Lo vi llegar con su guitarra en mano y sentarse con una gran sonrisa. Hoy no había tanta gente como de costumbre y eso sólo aumentaba mis nervios.

Después de su segunda canción, guardó su guitarra y las personas comenzaron a irse poco a poco.

"¿Saldrás corriendo hoy nuevamente?" Me quedé helada en cuanto escuché su voz. Solté una risita nerviosa y lo miré a través de mis pestañas.

"No, lo siento." Apenas un susurro fue mi voz.

"Disculpa, ¿qué dices?" Solté un bufido leve y me pasé la mano por la garganta, gesticulando un 'estoy ronca' con mis labios. Él pareció entender."Si me quedase afónico, seguro moriría." Y sonrió mostrando los dientes. Mariposas volaban sin control en mi interior. "Aunque sabes, he oído que una buena taza de caliente ayuda en cuanto a eso. Hay una cafetería en la siguiente cuadra. Podríamos ir por una, si gustas."

Casi me atranganto. ¿Estaba realmente invitándome a tomar té con él?

La imagen de Stella dándome una fuerte sacudida pasó mi mente en el segundo que pensé en rechazarlo. Asentí no muy convencida aún.

Caminamos hasta la cafetería y éste me abrió la puerta para después pasar él, haciendo a un lado su guitarra.

Cogimos una mesa en uno de los rincones del fondo.

Froté los costados de mi cuerpo, buscando disimular los temblores de mis brazos que no podría asegurar fuesen a causa del frío.

"Soy Shawn, por cierto." Se presentó después de haber pedido dos tazas de té rojo, extendiendo su mano hacía mí con una sonrisa.

Estreché su mano, ignorando la existencia de los escalofríos recorriendo todo mi cuerpo.

Su nombre era poco común pero bellísimo y le calzaba perfecto.

"Tu nombre, ¿me lo dirás?" Le di un sorbo a mi taza de una vez fue puesta delante de ambos. "And it'll kill me everyday, cause I don't even know your name." Coreó y agradecí estar sentada porque mis piernas repentinamente se sentían como dos gelatinas.

Mi interior se derretía completamente al escuchar su voz tan cerca y sólo para mí.

Sonreía dulcemente hacia mí pero estaba esperando que dijera algo. Mis mejillas debieron tornarse de un color rojizo, casi rojo.

"Mi nombre es Ciara." Dije después de carraspear, esperando que el té hubiese hecho efecto.

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No sé si este es el fin o como porque ya se conocieron y mis feels están como adgfafggcxzcvh
Xx

El chico de la guitarraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora