ˏˋ 🫀🧸 𝙒𝙝𝙚𝙣 𝙮𝙤𝙪 𝙠𝙣𝙤𝙬, 𝙮𝙤𝙪 𝙠𝙣𝙤𝙬
𝙒𝙝𝙚𝙣 𝙮𝙤𝙪 𝙠𝙣𝙤𝙬, 𝙮𝙤𝙪 𝙠𝙣𝙤𝙬
Margaret Delacour había nacido
con una peculiaridad. Una a la
cual el pueblo temía. Es así que...
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🫀જ⁀ CAPÍTULO SEIS Thomas debe irse
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LA PRESENCIA DE THOMAS PORTMAN SIEMPRE HABÍA IRRITADO A Enoch. Y esque el chico era lo contrario a él. -extrovertido, atrevido, y con una sonrisa que parecía encantar a todos-, Pero el ver a Margaret tratar a Thomas de la misma manera que lo trataba al principio, lo hacía enfurecer.
Margaret solía ser ruidosa y efusiva con Enoch, llenándolo de adivinanzas tontas y chistes sin sentido. Él siempre respondía con su característico desdén, lanzándole miradas de hastío o soltando comentarios sarcásticos. Era su forma de mantenerla a raya, o eso quería creer.
Pero Thomas no hacía eso. Thomas reía con ella, como si cada cosa absurda que decía Margaret fuera una joya cómica. Y peor aún, la animaba a continuar, a ser aún más parlanchina y bobalicona.
Enoch observaba la escena desde la distancia, los labios apretados y las manos metidas en los bolsillos de su abrigo. Thomas acababa de soltar una carcajada ante un chiste de Margaret que Enoch había escuchado mil veces y que, francamente, era terrible.
—¿Te molesta? —preguntó Victor, apareciendo junto a él de repente. Su amigo llevaba una expresión neutral, pero había algo en su tono que delataba curiosidad.
Enoch apenas le dirigió una mirada, encogiéndose de hombros con indiferencia fingida.
—¿Qué tendría que molestarme? —replicó con voz seca.
Victor alzó una ceja y luego siguió su línea de visión hasta Margaret y Thomas, quienes parecían en su propio mundo.
—Oh, no sé. Tal vez que Thomas esté allá con Margaret. Que ella esté riendo con él como si fuera la persona más divertida del mundo.
—No me importa. —Enoch apretó los dientes.
Victor soltó un leve bufido, cruzándose de brazos.
—Claro que no. Por eso estás aquí, fulminándolos con la mirada como si eso fuera a cambiar algo.
—Estoy observando. Nada más. —Enoch apartó la vista, como si eso le diera más credibilidad a sus palabras.
Victor sonrió con incredulidad, inclinándose hacia él.