viii. The party is December 18

5.7K 833 155
                                        


🫀જ⁀ CAPÍTULO OCHOLa fiesta es el 18 de diciembre

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

🫀જ⁀ CAPÍTULO OCHO
La fiesta es el 18 de diciembre

ENOCH NUNCA HABÍA SIDO UNA PERSONA DETALLISTA O EMOCIONAL, de hecho, cada vez que Abe se mostraba romántico con Emma, sentía náuseas o no hallaba sentido a tal

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


ENOCH NUNCA HABÍA SIDO UNA PERSONA DETALLISTA O EMOCIONAL, de hecho, cada vez que Abe se mostraba romántico con Emma, sentía náuseas o no hallaba sentido a tal... cursilería. Para Enoch, los sentimientos y las demostraciones de afecto eran gestos innecesarios, incluso ridículos. Siempre había sido práctico, centrado en lo tangible, en lo útil. Lo demás le parecía tiempo perdido.

Observó a Margaret mirar a Thomas.

Ahora no podía ignorar cómo Margaret miraba a Thomas. Con tanta admiración y dulzura. Como si el mundo girara en torno a él y a nadie más.

Le repugnaba.

Pero no porque le pareciera cursi o innecesario, no esta vez. No. Era porque reconoció en esos ojos algo que lo hizo sentir... expuesto. La manera en que Thomas, con su estúpida sonrisa y su actitud extrovertida, le devolvía la mirada a Margaret lo revolvía todo por dentro.

Era el mismo modo en que él, en sus momentos de descuido, había mirado a Emma.

Y no soportaba la idea.

—Qué patético —murmuró para sí, con la mandíbula apretada.

—¿Decías algo? —preguntó Emma de repente, girándose hacia él con una ceja arqueada.

—Nada que te importe.

Emma lo miró ofendida.

— ¡Qué grosero! —regresó su mirada a la pareja.

Cuando Margaret termino, todos aplaudieron a excepción de Enoch. Quien permanecia inmovil.

Miss Peregrine los miró sonriente.

— ¡Una hermosa interpretación!

Sombra se movía de un lado a otro, hasta que vio a Enoch y se arrastro hacia el, dando vueltas a su alrededor-

Margaret se dio cuenta de ello miró en dirección de su protectora.

— ¡Enoch!—sus ojos brillaron de emoción—. No te vi en toda la mañana, ¿donde estabas? ¿te gusto como toque?

𝐌𝐀𝐑𝐆𝐀𝐑𝐄𝐓; 𝗘𝗻𝗼𝗰𝗵 𝗢'𝗖𝗼𝗻𝗻𝗼𝗿Donde viven las historias. Descúbrelo ahora