14

17 4 3
                                        



Ni siquiera podía asimilar lo que había pasado; tenía sentimientos encontrados, donde no sabía qué hacer, ni pensar.

En cualquier momento explotaría...

Me quité el brazo de encima y me senté de inmediato. Mi primera opción fue escapar en silencio, así no tendría que hablar con él, ni lidiar con una situación incómoda.

Y ya tendría tiempo para regañarme a mí mismo por imbécil, idiota y desesperado.

Me detuve a mirarme en el espejo; los chupones en mi cuello eran muy notorios, eso sí me enfureció.

Más el hecho de que después de que intente irme, el tipo se despertó; no podía con tanto.

—¿A dónde vas? —preguntó sentándose mientras se tocaba sus ojos con sueño; eso me hizo preguntarme: ¿Recordará todo? 

—Me tengo que ir —evité todo tipo de contacto, pero él se me acercó y me asusté. De repente empezó a sonreír de manera tonta y me dio curiosidad qué pasaba por su mente.

—Tú y yo, anoche —¡Ay, no puede ser! Si se acuerda y es raro, me molestó el hecho de que empezara a sonreír de manera maliciosa.

—Imbécil —bufé con molestia; no era necesario recordar lo que no quería. Además, me acordé de que nunca pude buscar el lunar y eso me dio más rabia aún; nada me salía bien.

Me dirigí a la puerta y rápidamente él me tomó del brazo, más raro todavía.

—Espera, no te enojes —eso era muy difícil en realidad, ya sentía que iba a botar todo lo que tenía guardado.

—¿Que no me enoje? Mira mi cuello, hecho por un extraño —dije señalando los chupones para que él sonriera y eso me hizo molestar más. Lo miré de mala manera, haciendo que me soltara para poder caminar.

—Eres muy enojón, Seungkwan. —Me acordé de que el muy tonto no me dijo su nombre porque no le apetece y gracias a eso terminamos en esta situación incómoda y molesta.

—Te daré una oportunidad de decirme tu nombre —dije en un tono serio, pero él solo sonrió para después negar. Me voltee para caminar con molestia, no podía con tanto.

—¡Espera!, ok, no sé, es decir... No lo recuerdo, no recuerdo mi nombre. —Volteé lentamente; ya estaba empezando a entender todo y no quería desesperarme.

—¿De qué hablas? —pregunté con cautela; él suspiró con desesperación y luego se sentó.

—Hace mucho tuve un accidente y pues no recuerdo nada, ¿Contento? — Estoy más que contento, aunque no entendía bien, quería preguntarle muchas cosas, tratar de entender; me di cuenta de que él me estaba mirando raro.

—¿Por qué lloras? —Al escucharlo, salí de mis pensamientos; no me había dado cuenta de que me encontraba llorando, tal vez de la impresión o felicidad.

—Es que bostecé. —Sonreí de lado; no podía controlar mis emociones.

—En ningún momento te vi hacerlo —me miró fijamente y me sentí emocionado; todo tenía sentido, actuaba como un tonto por no recordar nada. 

—¿Y ya has intentado recordar tu nombre?

—Una vez lo intenté, y me dio un fuerte dolor y pues mis padres me recomiendan que no me presione con eso; en cualquier momento recordaré. —En el momento que menciono a sus padres, me dio un mal presentimiento.

Algo no encajaba.

—También dicen que es mejor que deje todo a su tiempo. —Esto me daba mala espina; necesitaba hacer todo tipo de preguntas.

Find you [Verkwan]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora